Nación
La batalla por el huachicol en Palmarito es nota en el diario El País
El robo de combustible era menos riesgoso que el trasiego de estupefacientes, pero el Congreso mexicano endureció las penas la semana pasada
Hasta antes de la batalla que protagonizaron militares y bandas de ladrones de combustibles, Palmarito era una población perdida en el mapa. Incluso ahora, pocas personas podrían recordar el nombre, pero si se les indica que es un municipio poblano en donde ser ladrón de combustible o huachicolero es un oficio común, sabrán de que lo que se les habla.
Para los habitantes de Palmarito y otras localidades que conforman el llamado Triángulo Rojo, robar combustible es una forma de sobrevivir y es tan lucrativa que se ha convertido en un estilo de vida.
El robo de combustible era menos riesgoso que el trasiego de estupefacientes, pero el Congreso mexicano endureció las penas la semana pasada.
De ahora en adelante los ladrones de combustible recibirán una sentencia de hasta 30 años de prisión.
La última batalla entre el ejército mexicano y bandas de huachicoleros en Puebla dejó un saldo de 4 militares y 6 civiles muertos.
En represalia, las fuerzas de seguridad entraron al poblado y capturaron a 30 personas y las acusaron de ser ladrones de combustible.
Decenas de pobladores de Palmarito reaccionaron y salieron a bloquear carreteras e incendiar llantas.
Acusaron a las autoridades de haber capturado a pobladores que nada tienen qué ver con el robo de combustible.
La batalla por el hauchicol tuvo resonancia en el mundo, el diario El País publicó un reportaje sobre los ladrones de combustible.
En la publicación firmada por el periodista Pablo Ferri, se describe que los pueblos que son como santuarios para loshuachicoleros son igual a todos, diseños campiranos, que mueven a la nostalgia, y que intentan parecerse a lo urbano.
El periodista asegura que nadie se imaginaria que bandas de huachicoleros se esconden en los municipios que integran elTriángulo Rojo.
Si el enfrentamiento entre huachicoleros y militares no fue uno de los más espectaculares, sí es uno de los más graves y uno en el que el ejército ha sufrido más bajas.
“El robo masivo de combustible en México es un fenómeno relativamente reciente. En el año 2000, la empresa paraestatal de combustibles, Pemex, detectó 15 tomas clandestinas del oleoducto en esta zona. El año pasado fueron 1533, todo un récord para Puebla y para el país entero”, dice Pablo Ferri en el diario El País.
“El triángulo rojo comprende seis pueblos, situados a los lados de 70 kilómetros de autopista: sobre el mapa, parece una Gran Bretaña en miniatura”.
“Los huachicoleros han convertido una actividad marginal, de ambiente familiar, en un negocio parecido al tráfico de drogas, migrantes o armas. En poco tiempo surgieron bandas y adoptaron costumbres del mundo del hampa. Hasta el golpe que sufrieron hace unas semanas, la más grande se hacía llamar Los Buchanan’s, por la marca de güisqui”.
El reportaje del diario El País, cierra con una revelación que hizo un reportero que estuvo en el Triángulo Rojo.
El reportero asegura que los trabajadores de Pemex fueron los que iniciaron el robo de combustible.
“‘Ellos llegaban, hacían el agujero, ponían la válvula y ya. Todo eso lo hacían por 250.000 pesos’. 12.000 dólares”.
Link para ver el reportaje completo: http://internacional.elpais.com/internacional/2017/05/05/mexico/1493959583_187590.html
Crédito de la foto