Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

Sociedad

Quejas por tortura en Puebla siguen sin sentencia, dice el Centro Prodh

Hay 11 quejas ante la CDH Puebla y 16 Averiguaciones Previas iniciadas por la Fiscalía General del Estado, por la misma violación, entre los años 2004 al 2014

Quejas por tortura en Puebla siguen sin sentencia, dice el Centro Prodh

En Puebla, el acceso a la justicia ante actos de tortura ha sido nulo, concluye el estudio del 2016 “La Magnitud de la crisis de derechos humanos en México” del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh).

El análisis revela que aunque existen 11 quejas ante la Comisión de Derechos Humanos Puebla (CDH Puebla) por tortura y 16 Averiguaciones Previas iniciadas por la Fiscalía General del Estado, por la misma violación, de 2004 al 2014, a la fecha no hay una sentencia condenatoria.

Tampoco hay reconocimiento legal del carácter de víctimas a las personas sobrevivientes de tortura, a efecto de recibir una reparación integral del daño, como lo prevé la Ley General de Víctimas

El Centro Prodh informa que hizo uso del sistema infomex para solicitar información pública sobre los casos en Puebla, pero la Procuraduría informó no tener registro de caso alguno en que un juez hubiera dado vista ante un posible caso de tortura o tratos crueles, inhumanos y degradantes hasta principios de octubre de 2014.

Sin embargo, las autoridades ministeriales en Puebla confirmaron al organismo promotor de derechos humanos, que han aplicado al menos seis veces el dictamen basado en el Protocolo de Estambul, que es una forma de investigar la denuncia de tortura con un dictamen médico psicológico especializado en la detección de dichos casos.

La CDH Puebla no ha negado la existencia de casos de tortura

De las 11 quejas de tortura en la CDH Puebla, el organismo no ha concluido ninguno negando el hecho, en contraste con la situación de otros organismos que han desechado los expedientes en más del 90 por ciento.

Hay casos de 2014 en los que la autoridad judicial estatal ha dado vista a la Procuraduría o Fiscalía estatal ante una denuncia de tortura o tratos crueles, inhumanos o degradantes

Al respecto el Centro Prodh señala que contar con un sistema ombudsman que incluye una comisión nacional y 32 organismos locales de protección de los derechos humanos no ha logrado revertir la crisis de graves violaciones que vive el país.

Asegura que incluso tomando en cuenta la dificultad de hacer cumplir las recomendaciones no vinculantes de los organismos públicos, el primer y verdadero obstáculo que enfrentan las víctimas al acudir ante diversas comisiones es la actuación de los organismos públicos en sí.

En particular, hemos documentado esta situación en casos sensibles que implican destapar fallas estructurales en las instituciones o políticas del país, especialmente la tortura, señala el Centro Prodh.

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La tortura es generalizada en México: Centro Prodh

El estudio del Centro Prodh asegura que en México la tortura sigue siendo generalizada, practicada a todos los niveles por fuerzas civiles y militares y que “el uso de la tortura y los malos tratos aparecen excesivamente relacionados a la obtención forzada de confesiones”.

Aunque los datos parten del 2004 al 2014, la documentación anexa del 2015 y el vaciado de datos en 2016 revelan un elevado número de alegaciones relacionadas con la fabricación de pruebas y la falsa incriminación de personas como consecuencia del uso de la tortura y los malos tratos.

El Centro Prodh asegura que en los últimos años sus hallazgos coinciden con el informe “Ni Seguridad, Ni Derechos: Ejecuciones, desapariciones y tortura en la “guerra contra el narcotráfico” de México, del Human Rights Watch--- pues casos de tortura, la cometen el Ejército, la Marina, la Policía Federal y las policías estatales, municipales y ministeriales, y que constituye un modus operandi que cuenta con la complicidad de las mismas autoridades encargadas de investigar y sancionar la tortura:

Señala como común que agentes del Ministerio Público se trasladen hasta bases militares para recibir confesiones que los detenidos prestan bajo coerción; que policías ministeriales presionen a los detenidos para que firmen confesiones falsas; que los peritos médicos no documenten signos evidentes de abuso físico y que los jueces admitan testimonios que los acusados afirman que se obtuvieron mediante tortura, sin antes investigar estas denuncias.”

“Los casos registrados en 2015 llaman la atención por la frecuencia de actos de tortura, presuntamente presentes en más de la mitad de los casos penales registrados por nuestro Centro hasta mediados de abril”

Aunque los casos de tortura se dan en diversos contextos, incluyendo la represión de la protesta social, un porcentaje muy importante de los casos registrados encajan en el patrón detención arbitraria-tortura-producción de pruebas ilícitas-proceso penal (y posible condena) a la víctima, señala el informe.