Medio Ambiente
En Tzahuinco, en la Sierra Norte siguen incomunicados por Earl
Solicitan habilitar la carretera, el entubado del arroyo, una alcantarilla y tinacos o contenedores de agua pues pobladores acumulan el agua de lluvia
El deslave ocurrido por la tormenta Earl en la comunidad de Tzahuinco, camino a Acatlán, de la localidad de Tenango de las Flores, en la Sierra Norte de Puebla, mantiene a los pobladores incomunicados y a familias en riesgo, sin la atención de autoridades de los tres órdenes de gobierno.
Gregorio Castro, funcionario del ayuntamiento de Huauchinango, se presentó en la población para hacer una inspección el pasado 20 de octubre, luego de que presidentes auxiliares denunciaran públicamente queluego de tres meses las localidades afectadas siguieran en el abandono.
Pese a dar diagnóstico de “gravedad”, a la fecha la ayuda y los trabajos que se prometieron no han llegado a la comunidad y el funcionario dejó de contestar más las llamadas.
“Nos dijeron lo que ya sabíamos, que corremos peligro, que son muy graves los daños. El funcionario nos dio esperanzas, prometió maquinaria y gente trabajando, pero a la fecha la ayuda no llega, las autoridades continúan ignorando el peligro que corren familias”, explicó Élfega Eslava Castillejos, quien vive en medio de la zona de riesgo.
Describió que la familia de Joel Aldana, cuya casita de madera fue parcialmente destruida por la tormenta, pese a las reparaciones con palos que ha arrastrado el deslave, el techo de vigas sigue endeble y puede caer sobre los cinco adultos y dos niños en cualquier momento. Tenemos miedo de que eso suceda en la noche.Las personas no tienen a donde ir. Pese a que lo hemos advertido y ya han venido a documentarlo, la situación sigue abandonada”, denunció Élfega
El escenario que los pobladores y Élfega hicieron llegar con fotografías a autoridades desde el pasado 6 y 7 de agosto, dan cuenta del gran deslave de un cerro, los hundimientos de predios, la anegación total del camino, la devastación de cercados de viviendas a las que se metieron piedras y lodo, además del escurrimiento del agua que continúa abriendo surco en varios terrenos.
El desgajamiento del cerro, que arrastró árboles y montañas de lodo además hizo que el arroyo que los vecinos habían entubado quedara roto y el agua fluyera cambiando su recorrido.
Elfega no puede salir de su casa sin saltar los escombros. Tiene que hacer un gran esfuerzo para pasar el arroyo que fue desviado por el alud ocurrido kilómetros arriba, y caminar por un fango que le llega casi a la rodilla.
Describe que una persona enferma no podría llegar siquiera a la carretera, y sería inútil, pues el camino quedó también destruido. A la cabecera de la población más cercana tendría que caminar en estas condiciones más de una hora.
“Las condiciones de la incipiente carretera impiden el tránsito de vehículos, además de servicios elementales de gas, agua, y en caso de urgencias nadie puede acceder o salir con carro, hay una situación de emergencia que autoridades no quieren ver”.
Élfega entregó la copia de los oficios que los pobladores entregaron a Germán Sierra, de la Comisión Nacional del Agua; Juan Manuel Vega Rayet, delegado de la Secretaría de Desarrollo Social; Ángel Gerardo Islas Maldonado, titular de la Secretaría de Desarrollo Social; Jesús Morales Rodríguez, director de Protección Civil; Román Lazcano Fernández, delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, a la fecha sin respuesta.
La solicitud es la habilitación de la carretera, el entubado del arroyo, una alcantarilla y tinacos o contenedores de agua pues los pobladores que no cuentan con agua potable acumulan el agua de lluvia. “Ahora no tenemos donde guardar el agua, la tormenta se lo llevó todo”, concluyó.