Con la última arenga también vino el cierre metafórico del sexenio de Rafael Moreno Valle Rosas. Esto se acabó para el panista.

Ya su despedida la había anunciado desde mediodía en las redes sociales:

“Un simple gracias no basta para agradecer el más alto honor que me han dado los poblanos: ser su gobernador.

“Hoy es mi último Grito de Independencia, al menos como mandatario estatal y llego con la satisfacción del deber cumplido y con un compromiso mayor con mi país.

“¡Muchas gracias paisanos! ¡Viva México!"

Con los ojos estallados y con la enjundia como nunca dijo también un "Viva Puebla", aunque su pensamiento está en Avenida Chivatito en la Ciudad de México.

Luego de una llegada en que los reporteros atendieron más a José Antonio Gali Fayad, gobernador electo, en las entrevistas, a quien mantuvo a su derecha en el Palco del Palacio del Ayuntamiento, Moreno Valle y su séquito se retiraron a la Plaza de la Victoria, en el cerro de Los Fuertes.

En el zócalo, la gente se quedó con la Internacional Sonora Maracaibo. Muy contenta.

Sonaba "Nayla... Por qué me abandonas"... "¿Señoras le creen a los hombres mentirosos?", gritó el vocalista.

"Noooo", fue la respuesta.

Hace seis años, Mario Plutarco Marín Torres dio su último Grito de Independencia con mucha nostalgia, con un sabor a betún de derrota, la que había sufrido del hombre que hoy, hay que reconocerlo, se vio entero.

El de Moreno Valle Rosas fue un grito de guerra.