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Urge Cupreder al gobierno a contar con Atlas de riesgos y sistema de alerta
Alerta también a que actúe ante el remanente de la tormenta tropical Earl y la entrada del fenómeno La Niña, dada la fragilidad de la superficie de las poblaciones
El Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales (Cupreder), de la BUAP, llamó al gobierno estatal para que actúe de manera urgente en las serranías poblanas y las comunidades que se encuentran en riesgo ante el remanente de la tormenta tropical Earl y la entrada del fenómeno La Niña, dada la fragilidad de la superficie de las poblaciones.
Recomendó que, de inmediato, el gobierno estatal afine un sistema de alerta temprana además de que se coordine con las comunidades de Huauchinango y las Sierras Norte Nororiental y Negra para que pueda reaccionarse en caso de otra emergencia, aprendiendo del caso omiso del aviso de Conagua en la contingencia pasada.
El Cupreder informó de los cálculos del Centro de Predicciones Climáticas de la NOAA y el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad, cuyo reciente reporte del jueves 11 de agosto alerta sobre el desarrollo de La Niña durante agosto-octubre de 2016 (otoño-invierno)
“Aunque el pronóstico es de un evento de La Niña débil, predispone a una mayor ocurrencia de ciclones tropicales del Atlántico, aumentando la posibilidad de precipitaciones constantes y abundantes sobre la serranía del país”, alertó el Centro.
El director de la dependencia de la BUAP, Aurelio Fernández Fuentes, y miembros del Cupreder hicieron una evaluación preliminar de lo sucedido tras el paso de Earl, destacando que las comunidades y habitantes viven en una “vulnerabilidad multidimensional”, agravada por los constantes cambios de uso de suelo y la introducción de infraestructura de comunicación que afecta estabilidad en la laderas.
Llamaron a que también, de inmediato, se identifiquen los lugares de riesgo relacionado con fenómenos geo-hidrometereológcios latentes, y mediante un Atlas específico se haga una escala de trabajo en las sierras, pues una vez conocidos es posible la corrección de sitios vulnerables, al menos los urgentes.
Los científicos convocaron al gobierno del estado a la creación de este Atlas especializado coordinándose con quienes tienen el conocimiento de la vulnerabilidad física y social y quienes son finalmente responsables de realizar la política pública de prevención de riesgos.
Los miembros del Cupreder destacaron los deslizamientos ocurridos sobre poblaciones rurales que se originaron en sus propias tierras de cultivo e impactaron sus casas y la infraestructura urbana que fueron explicados por el efecto de los cambios de uso de suelo de forestal a agrícola.
Llamaron a que estos cambios sean analizados como parte de procesos económicos inscritos dentro de un modelo de desarrollo que obliga a los campesinos e indígenas a cultivar el maíz, que es el alimento básico en laderas, reservando las tierras planas para los productos comerciales que son los que el mercado les demanda.
Estudios más allá de lo burocrático
El Cupreder enfatizó que simultáneamente a los trabajos urgentes debe construirse un Atlas de Riesgo regional específico para las amenazas meteorológicas, pero con calidad y no simplemente para cumplir con el requisito burocrático y ejercer un gasto disponible.
“Hay mucho conocimiento de alto nivel, pero fragmentado, otro tanto que es generado continuamente como diagnósticos de fragilidad de suelos y laderas, fenómenos de remoción de masas , caracterizaciones de las amenazas y las vulnerabilidades. El Cupreder y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla hemos realizado gran cantidad de estudios en material ambiental con los que se puede contribuir adecuadamente a evitar una desgracia mayor en nuestro estado”, apuntaron.