Las mujeres estadounidenses tienen mucho más miedo al parto de lo que se piensa y están más preocupadas por quiénes les asistirán y lugar de nacimiento del bebé, que sobre el dolor y complicaciones que pudieran ocurrir, revela un estudio de la Universidad de Michigan.

Los autores indican que el cuidado maternal en Estados Unidos está muy por detrás de países como Suecia.

El objetivo del trabajo fue conocer qué aspectos del parto las mujeres temían, y si los temores eran reconocidos y contemplados por los proveedores.

Los investigadores encuestaron a tres diversos grupos pequeños de mujeres embarazadas o que recientemente habían dado a luz.

Mientras es normal que las mujeres embarazadas tengan un poco de miedo, siendo útil en la planificación del parto y para asegurarse de hacer las preguntas necesarias a los proveedores, el miedo excesivo puede dar lugar a complicaciones durante el embarazo y el parto, señala Lee Roosevelt, profesora clínica asistente en la Escuela de Enfermería de la U-M.

“Las mujeres que tienen miedo significativo de parto son más propensas a tener cesáreas, partos más largos, y necesitando inducción o estimulación”, expone Roosevelt, quien como matrona ayuda a mujeres durante el parto.

“Son más propensas a tener depresión posparto.”

Los temores de las mujeres se extienden mucho más allá de las preocupaciones comunes sobre el dolor o complicaciones en el parto, añade.

Uno de los mayores temores es ser abandonada por el equipo médico, se preocupan de no ser tratadas con respeto y de que no escuchen sus preocupaciones, o de que no estén presentes en el parto.

“Los resultados dicen mucho acerca de cómo hacemos la atención de maternidad en este país”, concluye Lisa Kane Low, profesora asociada de la Escuela de Enfermería de la U-M.