Martes, 19 De Mayo De 2026 | Puebla

Salud

Denuncian uso de hospitales públicos para cirugías estéticas

La Asociación Civil Mujer Defiéndete ha ubicado casos en el estado de México, Michoacán, Veracruz, Jalisco, Baja California y DF

Denuncian uso de hospitales públicos para cirugías estéticas

La Asociación Civil Mujer Defiéndete denunció el uso de hospitales públicos para realizar cirugías estéticas en Distrito Federal, estado de México y Jalisco, que además no cumplen con los lineamientos necesarios y quitan la oportunidad a que intervenciones más urgentes se realicen en los quirófanos.

En total la organización identificó 388 intervenciones estéticas en hospitales públicos de todo el país y no descartó que en Puebla se realicen, aunque no tiene pruebas fehacientes de que esta situación ocurra.

Andrea Angélica Lastra Ordorica, presidenta de la organización, dijo que se hizo una solicitud de información a la Secretaría de Salud federal para conocer cuántas cirugías con fines estéticos y voluntarios se realizaron en México. Se les informó que en total fueron 388, pero no se les dieron detalles en qué estados y en qué instituciones de salud.

Hasta el momento la asociación ha podido confirmar 20 casos de la utilización de recursos públicos para intervenciones innecesarias, es decir, de las cuales no depende una vida o no son reconstructivas, en el estado de México, Michoacán, Veracruz, Jalisco, Baja California y Distrito Federal.

Aunque sospecha que esta práctica se realiza en más entidades, incluyendo Puebla por ciertos indicios que ha encontrado como organización, está en proceso de confirmar que esto ocurra y para ello solicitó que si hay alguna víctima se acerque para denunciar los hechos.

La pesadilla por la belleza

Diana García Rodríguez contó su experiencia al ser intervenida en el hospital general Manuel Gea González en el Distrito Federal.

En 2009 el doctor Carlos Robledo convenció a Diana y a su hermana para realizarse una liposucción en el hospital general, pero para ello tuvieron que ser dadas de alta en el nivel H para que pudieran ser operadas en ese lugar.

Cuando preguntó por qué nivel H, le dijeron que en ese estatus se registraban a los indigentes y gente de escasos recursos, si la daban de alta de esa forma la hospitalización y la cirugía serían más económicas para ella.

Después de cinco meses Diana seguía sintiendo dolores en el estómago. Cuando acudió con Robledo éste le dijo que era normal y que tal vez se debía a que el proveedor del equipo era nuevo y aún no se familiarizaban con él.

En ese momento Robledo le dijo que la tendrían que volver a intervenir, pero que en esta ocasión le saldría más barato y además podría aprovechar para operarse el busto.

Diana volvió a confiar en el médico. Sin embargo tres meses después notó que el implante de seno estaba deforme y le dolía mucho. Llamó al doctor Robledo sin obtener respuesta, por ese motivo decidió acudir a una clínica particular donde arreglaron todos los desperfectos cometidos en el hospital general.

Diana y su hermana Penélope demandaron a la institución de salud por las anomalías cometidas durante las cirugías plásticas, también se sumaron a la campaña para denunciar a los funcionarios públicos e instituciones involucradas.