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Sociedad
Así lo expuso el vocero de la Red de Defensa de los Derechos Humanos (RDDH), Israel Sampedro
Los abusos, así como las instalaciones y servicios de mala calidad, en el centro de detención de menores de Puebla sólo genera más resentimiento por parte de los jóvenes hacia las propias autoridades y hacia la sociedad en su conjunto, apuntó el vocero de la Red de Defensa de los Derechos Humanos (RDDH), Israel Sampedro.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) dio a conocer en su informe especial sobre los Centros de Internamiento para Adolescentes que en el de Puebla hay castigos excesivos, falta de atención diferenciada para mujeres, escasez de alimentos e instalaciones insalubres e insuficientes.
Además durante las inspecciones hechas en 2014 se detectaron restricciones para las visitas familiares, inexistencia de una adecuada separación de las áreas de hombres y mujeres, así como no se brinda tratamiento para las adicciones.
Lejos de integrar generan resentimiento
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"Nos llama la atención que la Comisión Nacional, sólo para Puebla sino para la mayor parte de los centros de estas características, indica que lejos de generar las condiciones para que los jóvenes retomen una vida saludable ante la sociedad, parecen cárceles de confinamiento", apuntó Sampedro.
Uno de los primeros puntos que hizo notar la CNDH es que en el centro de internamiento para adolescentes de Puebla existen tratos crueles, inhumanos y degradantes, lo mismo sucede con otros 36 centros en el país.
Desde el punto de vista de la organización social no es posible que en el Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes de Puebla (CIEAP) se intente reintegrar a los jóvenes infractores, cuando no existen reglamentos claros y las sanciones son excesivas.
"No tienen un reglamento interno, entonces cómo es que en todos los discursos hablan (las autoridades) del estado de derecho, cuando no tienen en mínimo de consideración lógico, jurídico y humano para un buen funcionamiento de la institución", agregó el activista.
Irrespeto a DH es causa de fondo
El problema de fondo que detecta la RDDH es que la criminalidad es un reflejo del deterioro social, lo cual es una causa de la falta de cumplimiento de los derechos humanos por parte de las autoridades, es decir, si en Puebla y México cuestiones como los derechos a la salud, vivienda, educación y trabajo digno se cumplieran, no habría jóvenes que cometieran actos criminales.
Otra cuestión que destacó el defensor de los derechos humanos es que es una práctica constante la criminalización de los jóvenes. Puso como ejemplo la Ley Antigrafitti que propuso el diputado Eukid Castañón Herrera, donde se dará cárcel por hasta cuatro años a los jóvenes que hagan pintas callejeras en inmuebles públicos, cuando este tipo de prácticas son una forma de que los muchachos alcen la voz.