Sociedad
José María Manzanares, el adiós a un torero de época
Inmensurables muestras y expresiones de pena y tristeza emanadas de gente del mundo del toro
José María Manzanares ya está en el patio de cuadrillas del cielo de los toreros. Sus restos fueron recibidos primero y despedidos de la capilla instalada en plaza de toros de Alicante, entre gritos de ¡Torero… Torero!
Inmensurables muestras y expresiones de pena y tristeza emanadas de gente del mundo del toro, compañeros, alternantes, toreros, más que otros, pues si bien fue llamado: “Torero para toreros”, alguien certeramente corrigió: “Figura para figuras”.
A las 10.00 horas de hoy se han abierto las puertas de la plaza de toros de Alicante, coso donde el maestro recibió la alternativa de manos de Luis Miguel Dominguín ante el testimonio de Santiago Marín El Viti.
El público, aficionados y profesionales del toreo, ha hecho una entrada numerosa para despedir al “Maestro”, cuyo féretro fue llevado a hombros por toreros, amigos y admiradores del diestro.
En la foto se aprecia a Enrique Ponce, Julián López “El Juli” y Pablo Hermoso de Mendoza, atrás inicia el cortejo con JoséMarí, llevando del brazo a su señora Madre.
Desde dos día antes, en las instalaciones de esa plaza se construyó la capilla ardiente. Se vieron los restos del torero cubiertos por un bello capote de paseo con un Divino Rostro, flores, coronas, una foto del diestro presidiendo, la cabeza de un toro y los doloridos deudos.
Posteriormente, en la última vuelta al ruedo, el cuerpo ha sido llevado a la Concatedral de Nicolás de Bari, en donde se celebró la misa funeral y de ahí fue llevado al panteón familiar.
Que en la paz de Dios descanse el admirado “Maestro”, figura del toreo, padre y hombre excepcional.