Seguridad
Repondrán proceso contra judiciales acusados de secuestro y homicidio
Los ex policías Rolando Contreras Shang, José Díaz Salinas y José Carlos enfrentan cargos en agravio de Ricardo Ramírez Rodríguez
Una diligencia de careos entre los ex elementos de la extinta Policía Judicial, acusados del secuestro y homicidio de un empresario atlixquense en 2008, fue el motivo por el cual el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal solicitó la reposición total del proceso.
De acuerdo con fuentes cercanas al caso, el documento donde el Juez Primero de lo Penal dictó sentencias en contra de José Díaz Salinas y José Carlos López Quiterio, a 36 y 41 años de prisión, respectivamente, no contiene la diligencia de careos entre los tres detenidos, los testigos y el agraviado, Antonio Ramírez Rodríguez, quien es hermano del empresario asesinado.
Asimismo, en el expediente, los magistrados detectaron varias contradicciones que debieron aclararse con el careo, al cual se negaron a asistir los tres acusados, quienes junto con sus abogados argumentaron que ellos iban a solicitarlo "si les convenía".
Es por esa misma razón que el Tribunal tampoco ratificó la sentencia dictada por el juez penal, lo cual llevó a que los magistrados ordenaran la reposición completa del juicio. Ahora, los deudos y el agraviado esperan que se lleve a cabo la diligencia para dar fin al juicio y de esta manera se determine la situación jurídica de los ex judiciales.
Los ex policías Rolando Contreras Shang, José Díaz Salinas y José Carlos están señalados de secuestro y homicidio en agravio de Ricardo Ramírez Rodríguez.
Antonio Ramírez Rodríguez, hermano del finado, relató a las autoridades cómo fueron los hechos el 31 de enero del 2008, cuando presuntamente los dos fueron levantados por los ex judiciales.
Asimismo, en sus declaraciones, detalló cómo los ex elementos de la PGJ los detuvieron de forma arbitraria al tiempo que le exigían la cantidad de 500 mil pesos para dejarlos libres. No obstante, Antonio pudo escapar, pero su hermano fue trasladado a las instalaciones de la dependencia, donde lo habrían torturado y asesinado a golpes.
Pese a que los primeros informes de la PGJ indicaron que la víctima murió por asfixia por broncoaspiración, una segunda necropsia -pagada por la familia del muerto- arrojó que el cadáver presentó signos de tortura, además de que el abogado de los deudos también demostró con evidencias que el empresario fue golpeado.
Por lo anterior, los tres acusados se encuentran recluidos en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Miguel. El pasado mes de enero, José Díaz y José Carlos promovieron un juicio de garantías para obtener su libertad, mientras que Rolando Contreras decidió no recurrir al amparo.