Estamos festejando nuestro propio camino a un puto apocalipsis...
Actor Karl Urban, en el papel de Billy Butcher.
The boys, cuarta temporada, episodio 1, minuto 19:43
¿Qué pretende Donald Trump? El presidente de Estados Unidos es visto como una figura marcada por la ambición y un espíritu demoledor. Aunque su carácter controversial y su deseo de construir después de destruir son ampliamente reconocidos, la realidad política y geopolítica que lo rodea plantea preguntas profundas sobre sus intenciones y estrategias.
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Actualmente, existe una especie de impasse en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Por un lado, Trump afirma haber debilitado la Marina iraní, sus fuerzas aéreas, aeropuertos y líderes religiosos, mientras, Irán todavía controla el estrecho de Ormuz y mantiene operaciones militares que afectan a Israel y otros países, impactando los precios globales de la gasolina. Esto demuestra que el conflicto no ha terminado y que el adversario, real o artificial, sigue vigente.
Después de una serie de ataques destructivos y una guerra sin resolución, Trump ha despedido generales y altos mandos militares, además de reemplazar secretarios de Estado. Esto sugiere que la administración busca nuevos perfiles para gestionar una situación bélica que se ha vuelto compleja y prolongada.
Las ambiciones de Trump se relacionan con la búsqueda del petróleo iraní, al igual que en Venezuela. Además, ahora parece interesado en Cuba, aprovechando el deterioro de la isla tras décadas de revolución y dictadura castrista. Sin guerra ni invasión, Trump observa oportunidades de negocio en la necesidad de cambio que vive Cuba.
En cuanto a México, Trump podría estar interesado en la industria de fármacos ilegales, la corrupción y la red de distribución internacional. El país también posee reservas de petróleo y un control social ejercido por el partido/movimiento de Regeneración Nacional, que, nos recuerda al viejo PRI autoritario, con sospechas de acuerdos con el crimen organizado. El petróleo mexicano ya es comprado y refinado por Estados Unidos, y el consumo de drogas afecta tanto a estadounidenses como a mexicanos.
La economía de México depende del dólar y del gobierno norteamericano; históricamente, la geografía, economía y política han sometido al país a la influencia del imperio estadounidense. Con Trump y Claudia en el poder, la situación es aún más preocupante.
Existe la creencia de que tiempos pasados fueron mejores, falso. En México, los gobiernos priistas, panistas y morenistas han sido corruptos e ineptos, y aunque antes no había guerras globales, la crisis económica era palpable. Actualmente, sectores de la población perciben al gobierno como positivo, mucho me temo que la situación empeorara.