Sábado, 23 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

La paz como verbo

Justicia, diálogo y acción frente a la violencia; cuando la paz deja de ser un eslogan

Carlos Anaya Moreno

CEO de Geo Enlace, empresa de Internet de las cosas desde el año de 2010; y fundador de la Unión de Servicios Solidarios-Banco de Tiempo (2018). Se desempeñó como director General del Registro Nacional de Población de 2004 a 2010. Actualmente, es cofundador de metododelcaso.org y miembro de “Laicos en la Vida Pública”.  

Viernes, Enero 30, 2026

Vivimos en un tiempo marcado por la violencia, la polarización y la ruptura del tejido social. En México, esta realidad se expresa con especial crudeza en la inseguridad cotidiana, el dolor de las víctimas y la desconfianza generalizada hacia las instituciones. Frente a este escenario, hablar de paz como simple ausencia de violencia resulta no solo insuficiente, sino engañoso.

Desde la Doctrina Social de la Iglesia he aprendido que la paz auténtica no es un estado pasivo ni un logro automático del poder político. Es una tarea histórica, exigente y permanente, que compromete a personas, comunidades e instituciones. La paz no es únicamente algo que se desea: es algo que se construye.

Más artículos del autor

El Concilio Vaticano II lo expresó con claridad profética: «La paz no es mera ausencia de guerra, ni se reduce al solo equilibrio de fuerzas adversas; nace del orden establecido por Dios en la sociedad humana» (Gaudium et Spes, n. 78).

El “vínculo de la paz”: fundamento bíblico y exigencia ética

La Sagrada Escritura ofrece una clave decisiva para comprender esta visión activa de la paz. San Pablo exhorta a la comunidad cristiana: «Esforzaos por mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz» (Ef 4,3).

El verbo “esforzaos” revela que la paz no surge espontáneamente, requiere voluntad, disciplina interior y una opción consciente por la unidad incluso en medio del conflicto. Esta paz tiene su fundamento último en Cristo, anunciado como el “Príncipe de la Paz” (cf. Is 9,6), cuya vida muestra que la reconciliación no huye del conflicto, sino que lo transforma desde dentro.

Desde la Doctrina Social de la Iglesia esta paz es inseparable de la justicia, de la dignidad de la persona y del bien común. No es una paz cómoda, sino una paz que interpela.

De la paz pasiva a la paz que se construye
Una de las grandes tentaciones de nuestro tiempo es confundir paz con silencio, estabilidad o simple control de la violencia. Esa “paz pasiva” evita el conflicto, pero no sana las heridas; tolera, pero no reconcilia; calla, pero no transforma.

La paz auténtica, en cambio, es activa y relacional. Implica diálogo, búsqueda de la verdad, perdón y reconstrucción del vínculo social. Como recuerda el papa Francisco: «La paz social es trabajosa, artesanal. Sería más fácil contener las libertades y las diferencias con un poco de astucia y recursos, pero esa paz sería superficial y frágil» (Fratelli tutti, n. 217).

La paz verdadera no se improvisa ni se impone: se trabaja, se cuida y se cultiva.

La paz como responsabilidad compartida
Si la paz es un verbo, entonces no puede delegarse exclusivamente en los gobiernos, las fuerzas de seguridad o los acuerdos internacionales. La Doctrina Social de la Iglesia insiste en que la paz es un bien común, cuya construcción compromete a todos.

San Juan Pablo II lo formuló de manera contundente: «La paz es indivisible: o es de todos o no es de nadie» (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 1982, n. 3).

Esta afirmación tiene profundas implicaciones sociales y políticas. No puede haber paz auténtica mientras amplios sectores de la población viven en la exclusión, la impunidad o el miedo. Tampoco puede construirse una paz duradera sin atender a las víctimas y sin transformar las causas estructurales de la violencia.

El Diálogo Nacional por la Paz: una experiencia concreta
En este horizonte ético y social se inscribe el Diálogo Nacional por la Paz en México, una iniciativa plural que articula Iglesias, universidades, organizaciones sociales, empresarios, comunidades, víctimas y autoridades, con el objetivo de construir condiciones de paz, justicia y seguridad desde la corresponsabilidad social.

Este proceso parte de una convicción fundamental: la paz no se decreta desde arriba, sino que se construye desde abajo, escuchando el dolor, articulando voces diversas y convirtiendo el diálogo en acciones concretas. La propia plataforma del Diálogo Nacional por la Paz subraya la necesidad de generar una Agenda Nacional de Paz, basada en la participación ciudadana, la justicia restaurativa y el fortalecimiento del tejido social.

La centralidad de las víctimas en este proceso expresa una verdad ética profunda: sin verdad, justicia y reparación, no puede haber paz duradera. En este sentido, la experiencia mexicana confirma lo que el magisterio ha señalado reiteradamente.

El papa Francisco lo expresó con claridad al afirmar: «No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón» (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 2016, n. 1).

Paz territorial, diversa y sostenible
Un aporte relevante del Diálogo Nacional por la Paz es su insistencia en una paz territorial, diversa y sostenible. No existe una única receta para la paz: esta debe construirse desde las realidades locales, respetando contextos culturales, sociales y económicos, y con una visión de largo plazo.

Esta perspectiva coincide plenamente con la Doctrina Social de la Iglesia, que subraya el principio de subsidiariedad y la importancia de las comunidades intermedias. La paz se construye en las familias, en las escuelas, en las comunidades, en las empresas y en la vida pública cotidiana.

Aplicaciones prácticas: conjugar la paz en la vida social
Entender la paz como verbo exige traducir esta visión en prácticas concretas:

  • En la empresa, la paz se expresa en culturas organizacionales basadas en la dignidad de la persona, el diálogo laboral, la justicia en las decisiones y el rechazo de toda forma de exclusión o humillación.
  • En la política y el servicio público, conjugar la paz implica asumir una ética del desacuerdo, rechazar la deshumanización del adversario y orientar las políticas públicas al bien común, reduciendo las causas estructurales de la violencia.
  • En la vida comunitaria, la paz se construye cuidando el vínculo, gestionando los conflictos sin romper la comunión y practicando el perdón como decisión consciente.

En todos los ámbitos hay un criterio transversal: no sacrificar el vínculo en nombre de la eficiencia, del poder o de la comodidad.

Conclusión: la paz como vocación y compromiso

Desde la Doctrina Social de la Iglesia, la paz no es un ideal ingenuo ni un horizonte inalcanzable. Es una vocación humana y social, una tarea histórica que se realiza en lo concreto, vínculo a vínculo, decisión a decisión.

La experiencia del Diálogo Nacional por la Paz en México muestra que esta visión no es utópica. Cuando se escucha, se dialoga y se actúa con corresponsabilidad, la paz deja de ser un eslogan y comienza a tomar forma en procesos reales.

La paz no se decreta. Se construye.

Y en ese camino, todos —sin excepción— estamos llamados a conjugarla.

Les invito a ver el video de “Laicos en la Vida Pública” sobre este tema:

Referencias
Biblia de la Iglesia en América. (1994). La Sagrada Biblia.(2.ª ed.). Conferencia del Episcopado Mexicano. Efesios 4,3; Isaías 9,6.
Concilio Vaticano II. (1965). Constitución pastoral Gaudium et Spes sobre la Iglesia en el mundo actual.
Diálogo Nacional por la Paz. (s. f.). ¿Qué es el Diálogo Nacional por la Paz?
Diálogo Nacional por la Paz. (s. f.). Red y Agenda Nacional de Paz.
Francisco. (2016). Mensaje para la XLIX Jornada Mundial de la Paz: Vence la indiferencia y conquista la paz (1 de enero de 2016).
Francisco. (2020). Carta encíclica Fratelli tutti sobre la fraternidad y la amistad social.
Jesuitas de México. (2026). Hacia el segundo Diálogo Nacional por la Paz.
Juan Pablo II. (1982). Mensaje para la XV Jornada Mundial de la Paz: La paz, don de Dios confiado a los hombres (1 de enero de 1982).
Vatican News. (2025). Iglesia en México: hacia el segundo Diálogo Nacional por la Paz.

 

Vistas: 1329
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs