El pasado 22 de noviembre de este 2025 me presenté a mi clase del Doctorado en Derecho que estoy cursando en la Escuela Libre de Derecho de Puebla y en el receso de mi clase fui invitado por sus directivos a la comida bianual de los egresados de esta universidad que me ha acogido como parte de su comunidad estudiantil.
Lo que agradecí, sin embargo, es que tenía ya una reservación en importante restaurante de la Avenida Juárez de la colonia La Paz, hecho que se los platiqué y a bote pronto me indicaron que, si aceptaba convivir con los egresados, que cancelara la reservación, y que en lugar de ir a la Juárez fuera al club de golf “La Huerta” que es donde se celebraría este evento.
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Ante esa tan agradable insistencia me animé a hacer un cambio de planes. Deduje como creyente la casuística y no de la casualidad que debía de asistir a esta comida porque no en balde tanta facilidad para cambiar de planes.
Al llegar al deportivo que está ubicado en San Pedro Cholula, me asignaron mi lugar en la mesa de mi querido amigo Alberto Jiménez Arroyo, uno de los anfitriones quien al igual que su familia fueron muy generosos conmigo.
Lo que me gustaría resaltar es la importancia de la asistencia de juristas que estaban dentro de los 400 asistentes. Me hicieron sentir como un egresado más. Salude propiamente en cada una de las cuarenta mesas a magistrados del Poder Judicial federal y estatal, jueces, litigantes y académicos de la esfera legal de nuestra región. Puedo presumir que pude convivir con destacados jurisconsultos.
Nunca imaginé que yo siendo abogado egresado de la UPAEP con una corriente en su Facultad de Derecho, en su enseñanza iusnaturalista de la filosofía del derecho, podría estudiar en el doctorado en esta Escuela Libre del Derecho que tienen una corriente evidentemente iuspositivista.
Esta transición la he recorrido con total llaneza académica porque mi maestría en Derecho es de la Universidad Iberoamericana (Plantel Puebla) en donde enseñan un iuspositivismo que vendría a ser un punto intermedio entre ambas doctrinas. Y yo al pretender ser un hombre libre y de buenas costumbres, ninguna dificultad tengo en ese tipo de formación académica.
Regreso al festejo y les puedo narrar que he estado en eventos de egresados de mis almas mater (madre nutricia), término que se emplea para referirse a la universidad o colegio donde uno se graduó. He estado en eventos de la UPAEP. de la Universidad Iberoamericana e inclusive de la Universidad del Valle de Puebla donde estudié Contaduría Pública, y en estos eventos no percibí el ambiente de fraternidad que sentí ese sábado 22 de noviembre.
Al escuchar a los oradores entendí que entre los egresados de esta escuela de educación superior en su formación cuando se es alumno, los inician en la hermandad que les recomiendan deben ejercer con otros egresados de la Escuela Libre de Derecho de Puebla al abandonar las aulas y ejercer esta profesión de abogados.
Entendí el por qué en la actividad profesional hay tan buena relación entre ellos. Por último, estoy agradecido con la Mtra. Carla Morales Aguilar, directora de Posgrados, que haya estropeado mis planes de comer en la Juárez y hacerlo con los egresados de la Libre. La pasé muy bien; sin duda mucho mejor que en la reservación que cancelé en la avenida de La Paz donde hubiese comido.