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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Diario de trabajo: Sobre el Plan Michoacán

El verdadero problema está en la colusión entre crimen organizado y autoridades de gobierno

Juan Carlos Canales

Es profesor jubilado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP). Por más de veinte años condujo el programa radiofónico El territorio del nómada.

 
 
 

Martes, Noviembre 11, 2025

Aunque evito recurrir a metáforas médicas y biológicas para tratar asuntos sociales, me gustaría advertir que mientras no se ataquen los nervios por los cuales se propaga el crimen organizado, el Plan Michoacán está, de antemano, condenado al fracaso.

Es cierto - como han señalado ya- que más que un programa de seguridad parece todo un proyecto de desarrollo social, con una buena dosis de redentorismo. Para empezar, como lo mencioné ayer, reproduce la más que añeja y recurrida práctica centralista de la metrópoli a las colonias; luego, parece, dejará intocados a los responsables del crecimiento y reproducción del crimen organizado.

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Por último, pero no al final (amenazo con continuar), el Plan Michoacán, amén de reproducir las taras más significativas de planes anteriores, se asienta, en su totalidad en el rancio modelo de inmunidad de la primera mitad del siglo XVIII (véase Genealogía del racismo, de Foucault y, en general, los trabajos de Roberto Esposito sobre biopolítica e inmunidad), en tanto el “cuerpo social no está amenazado por un agente externo que entra y sale a su antojo de él sino, fundamentalmente, por un enemigo interno que, en esta caso son las propias autoridades locales, encargadas de perseguir el delito.

Subrayo, el verdadero problema está en la colusión entre crimen organizado y autoridades de los tres órdenes de gobierno. Y mientras el narco siga generando los millones de dólares que produce, se mantendrá como uno de los negocios más atractivos del mundo.

Preguntémonos cuántos beneficios para clase política y sus allegados redituará la inversión de cincuenta y tantos mil millones para Michoacán; de cuánto son las ganancias para las Fuerzas Armadas por la compra de armamento para combatir al crimen organizado. El narco es una parte estructural de la economía mundial y, sin él, la propia economía se vendría abajo.

Por otra parte, las causas por las que individuos y grupos se integran al crimen organizado rebasan, con mucho, la oferta gubernamental de educación, cultura y deporte. Dicha oferta reproduce el mismo talante conservador y provinciano de López Obrador sobre la familia como el principal transmisor de valores morales y contenedor de conductas ilícitas.

Entendámoslo, el narco es un elemento estructural de la economía mundial y, sin él, la propia economía mundial se vendría abajo. El único camino para disminuir la violencia y otros efectos derivados del narcotráfico es la legalización de la droga e incorporarla legalmente al PIB.

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