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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Emergencia social y salud mental

Esperemos que triunfe la razón y mejoren los servicios prestados a los sectores más vulnerables

Ociel Mora

Es vicepresidente de Perspectivas Interdisciplinarias, A. C. (www.pired.org), organización civil con trabajo académico y de desarrollo económico de grupos vulnerables; y promotora de acciones vinculadas con la cultura comunitaria indígena y popular. Su línea de interés es la Huasteca y la Sierra Norte de Puebla.

Miércoles, Octubre 29, 2025

Las lluvias torrenciales de la primera semana de octubre cambiaron de modo radical el escenario social, económico y político de la entidad, particularmente en aquellas regiones, como la Sierra Norte, en la que los efectos fueron devastadores.

El ritmo que traían los gobiernos, locales y estatal, bueno o malo, inercial si se quiere, se rompió de tajo. A menos de un mes de los desastres, no se avizora rumbo seguro con estabilidad social y económica. El colapso material y emocional, persiste. Hoy, los humores del común de la gente son otros; más en los afectados.

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El tema de la devastación de la Sierra, con pueblos y familias que lo perdieron todo, se extiende al pésimo desempeño del alcalde de la capital, el señor José Chedraui. La idea de incompetencia y omisión imanta a toda la entidad, rumbo a los procesos electorales de 2027, ya en curso. La percepción de ineptitud no se diluye con el paso de los días, se concentra.

Los efectos infligidos por los cambios naturales (aunque no imprevistos), precisan de los tres niveles de gobierno medidas internas de gran calado. No sólo se trata de llevar despensas, sino de levantar la infraestructura perdida con nuevos criterios técnicos de alta y muy alta calidad, que resistan las próximas lluvias, y tenga una vida útil larga.

Pero no basta con edificar infraestructura.  Es preciso ir más allá de reabrir los caminos y las carreteras al tránsito del abastecimiento de primera necesidad. Levantar las escuelas, las clínicas; la red de agua potable, el drenaje, con obras planeadas –insisto– para resistir las inclemencias del cambio climático, que cada vez será más persistente.

Aunque hasta ahora nadie lo haya referido, pero hay que recobrar la confianza de la gente en las autoridades. Para lo cual es preciso que la población ahora movilizada en pos de su bienestar tenga representación en los programas de reconstrucción, como garantía de transparencia y participación social (Artículo 134, CPEUM).

Y tal vez lo más importante, cuyos efectos ya se manifiestan con cierto dramatismo, hay que reanimar la economía local para que la vida vuelva a su ritmo; la población recobre la estabilidad emocional y el buen ánimo. Faltan consultas médicas, pero también la cura de psicólogos. En eventos como los registrados, más importante que la primera.

Por acá hemos dicho de la importancia de que el gobierno estatal rediseñe el Plan Estatal de Desarrollo (PED), y al cabo de conocerse el diagnóstico de los desastres, se reestructuren las prioridades y los ejes de acción, las metas y, tal vez lo más importante, el factor tiempo: para cuándo.

Hay que decir lo importante: la catástrofe de las lluvias desató fuerzas sociales que andaban por ahí como agazapadas, a la espera de que algo gordo pasara para manifestarse en toda su capacidad de movilización. Y pasó.

Afloran el mal humor y la frustración. El vacío de la autoridad lo llena la opinión pública, y enseguida la acción colectiva de la gente. Circulan videos al respecto en el que los propios lugareños, en harapos, sumidos en el alud de lodo, aclaran que son ellos, no las autoridades, quienes están abriendo los caminos. 

Pese a todos los apoyos que pueda ofrecer los gobiernos, la inconformidad persistirá en aquellas personas y familias que lo perdieron todo (el patrimonio). La vivienda, las cosechas, el acceso, los servicios, y en algunos casos la perdida de familiares. No es el bien en sí, es la memoria asociada a todo eso. Difícil de resarcir.

Asoman, pues, nuevos liderazgos sociales. Veremos que tanto logran ser sustentables, mantienen la mecha prendida, y alcanzan a llegar al 2027. O transitan a otras formas de participación social.

Chayo News

Los llamados centros de salud mental (centros y hospital) son de las instituciones más nobles, y tal vez por eso sean de los más rezagados en lo que respecta a su fortalecimiento técnico y administrativo de las autoridades superiores. En este punto incluso podemos encontrar un componente discriminatorio de política pública.

Por eso es muy importante el diseño eficaz de los programas, y aún más, su ejecución. De por medio hay vidas desgarradas que, por una mala relación o aplicación oficial, pueden complicarlas, en vez de remediarlas.

El gobernador ha prometido hacer una política humana dirigida a ese sector altamente vulnerable, pero en los hechos, y tal vez por culpa de las personas responsables de la aplicación de los programas, corre el riesgo de resultar contrario a los buenos propósitos de origen.

Por ejemplo (perdón por la digresión), desde este modestísimo mirador, hemos buscado llamar la atención de las autoridades estatales respecto de la empresa Cinia.

Hasta ahora la única en Puebla que contrata personas con problemas de discapacidad (en sus áreas internas cuenta con áreas de atención específicas con psicólogos y psiquiatras, para casos de emergencia), sin embargo, y por razones del mercado internacional automovilístico, y por los vaivenes del mercado, ha hecho y sigue haciendo recortes de personal.

Cientos de personas se han quedado sin el sustento diario por el incremento de los aranceles y el cierre de mercados mundiales; de seguir la tendencia, Cinia podría cerrar definitivamente. Se trata de una de las iniciativas laborales más importantes en el mundo, pues está dirigida a uno de los sectores más vulnerables y discriminados. Los resultados de las encuestas son brutales.

Nadie le da trabajo (¡vaya!, ni el gobierno) a personas que no ven, que no escuchan, o que les faltan extremidades. Quien entra, o entraba a Cinia, por una vez en su vida se sentían persona, humanos, y gozaban de autonomía plena, por la autosuficiencia del ingreso propio.

¿Qué hacer desde el gobierno frente al mercado? Si la administración del gobernador Armenta rescató a los zapateros, puede rescatar a unas dos mil familias en estado vulnerable, dándoles chamba. Como en efecto, lo hace el Dr. Simi, pues allí se fabrica la mayoría de los artículos de sus empresas.

Volvamos al tema de la salud mental y su atención.  Hacia principios de junio, los encargados de despacho del Centro Estatal de Salud Mental y del Hospital Psiquiátrico “Dr. Rafael Serrano” se dirigieron a la jefa de Servicios de Atención a la Salud de IMSS-Bienestar, la doctora Martha del Carmen Ulloa Peregrina, a quien proponen especializar los servicios por áreas. Esto es, que las niñas, niños y adolescentes, y otros casos especializados, sean atendidos por ambas dependencias. Con la finalidad de eficientizar el servicio y a su vez optimizar recursos, como proponen las autoridades superiores.

Sin embargo, el problema infranqueable para los enfermos mentales no está en las oficinas de la doctora Ulloa Peregrina, sino en la Dirección del Centro Estatal de Salud Mental, a cuya cabeza se encuentra la psiquiatra Laura Eréndira Gómez Mendoza. Al parecer un personaje tenebroso.

Primero, porque literalmente su jornada laboral transcurre escondida, para lo cual eligió una de las oficinas más recónditas, para que nadie llega hasta ella; no atiende a nadie, particularmente si son pacientes, a quienes al parecer manifiesta una denodada animadversión. A los empleados bajo su responsabilidad los persigue y amenaza, para lo que se vale de la dirección jurídica.

Que la propia directora de atención a personas con enfermedades mentales, no atienda a ese género de pacientes, ya es por sí mismo un acto de discriminación, pero proviniendo de la propia institución encargada de prevenirla, es doblemente discriminatoria.

El gobernador ha dicho más de una vez al respecto, que los funcionarios en su gobierno que no atiendan a la población a la cual que se debe, o que lo hagan de mala manera, que se vayan porque afuera hay muchos en espera de una oportunidad.

Esperemos que triunfe la razón y el buen ánimo, se alcancen acuerdos fundados en el bienestar de las personas, y mejoren los servicios prestados, insisto, al sector más discriminado de todos los tiempos.

@ocielmora

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