Dos cuerpos con huellas de violencia fueron localizados la madrugada de este 2 de octubre de 2025. En un predio abandonado en el municipio de Santa Cruz Tlaxcala; una de las víctimas fue identificada como Humberto Becerril Acoltzi, exrector de la Universidad Tecnológica de Tlaxcala (UTT), quien había sido privado de su libertad un día antes.
La otra víctima también ya fue identificada y se trata de César Alejandro Pedraza Hernández, quien tuvo la mala fortuna de ir a visitar en ese momento al exrector. Junto a los cadáveres, los peritos del Instituto de Ciencias Forenses (Incifo) localizaron una cartulina con un mensaje intimidatorio. Esta prueba está en las indagatorias para enfocar sus primeras líneas.
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De acuerdo con testimonios de familiares, un comando armado irrumpió violentamente en el inmueble. Los agresores no solo secuestraron al exrector y a su acompañante, sino que también saquearon la vivienda, y sustrajeron pantallas y tres vehículos de lujo, supuestamente propiedad de Becerril Acoltzi: una camioneta Volkswagen Tiguan gris, una camioneta Audi color plata y un sedán Dodge Attitude blanco.
Los hechos ocurrieron cerca de las 13:00 horas del miércoles 1 de octubre de este 2025 en una vivienda ubicada en la comunidad de Belén Atzitzimititlán, municipio de Apetatitlán, estado de Tlaxcala. Informantes comunicaron que la camioneta Tiguan gris fue recuperada en el municipio de Huamantla, tras ser detectada por un arco de seguridad.
Este hecho causó una gran conmoción no solo en la comunidad estudiantil de la Universidad Tecnológica de Tlaxcala (UTT), también en la sociedad tlaxcalteca, pero además en los masones de todo el país debido a que Humberto Becerril Acoltzi fue Venerable Maestro de la Logia Lux Mística No. 17, hasta el momento de su muerte. Y César Alejandro Pedraza Hernández también formaba parte de este grupo iniciático.
Una probable causal de esta tragedia en base a la información que se ha filtrado a los medios de comunicación fue debido a que una de las víctimas, Humberto Becerril Acoltzi, ostentaba un nivel de vida alto.
Este hecho fue la principal causa de su muerte debido a que la “maña” (delincuencia organizada) al detectarlo como una persona con posibilidades económicas, lo quisieron extorsionar solicitándole el denominado “derecho de piso” (dinero periódico) para que no le ocurriera nada y al parecer hizo caso omiso a esas amenazas y los delincuentes primero lo secuestraron para posteriormente victimarlo junto a Cesar Alejandro Pedraza Hernández.
Lo que la “maña” nunca supo es que se metieron con destacados miembros de la masonería, organización que si bien es cierto disminuyó en poder e influencia en los gobiernos conservadores de Vicente Fox y Felipe Calderón, quienes pedían la renuncia a los miembros de esta fraternidad de sus gobiernos, se dice que hoy en día han vuelto a involucrase en tareas públicas y al menos en el vecino estado de Tlaxcala pertenecen a esta hermandad policías, agentes del Ministerio Público, jueces y magistrados.
Las autoridades persecutoras del delito y del Poder Judicial tienen la obligación de hacer su trabajo con diligencia profesional en todos los casos, aunque como es sabido los militantes de la masonería se consideran “hermanos” por lo que estos hechos que afectaron a dos miembros de esa gran familia los tiene en duelo.
Yo no dudo que los funcionarios masones que intervengan pondrán especial atención no solo esclarecer los hechos, sino que también se haga justicia. Por lo tanto, este atroz crimen seguramente no quedará impune.