Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Morena y su reforma judicial: la dictadura

Los morenistas se apropiaron del Poder Judicial con lo que acabamos de iniciar su dictadura

Juan Manuel Celis Aguirre

Es líder del Movimiento Antorchista en Puebla, cuya membresía suma a 300 mil poblanos. Es ingeniero de profesión, líder social durante 50 años, fue diputado federal y es un gran promotor del arte y, sobre todo, de la música. Es un excelente guitarrista y pianista.

Domingo, Junio 8, 2025

El domingo 1 de junio hubo elección de ministros, magistrados y jueces en México, como el primer paso para hacer realidad la famosa “reforma judicial”, promovida por Andrés Manuel López Obrador y aprobada en el sexenio de Claudia Sheinbaum. La aprobación y aplicación de la reforma judicial ha sido un desastre completo.

En efecto, México necesita una reforma al sistema judicial porque es necesario que la ley sea un mecanismo real para el progreso de los pueblos y que la aplicación de la justicia no excluya a los empresarios, los políticos con poder y la gente cerca a ellos, como sucede ahora. La ley se vende, se manipula, se prostituye, porque la manejan los dueños del capital y el poder en el país y, por lo tanto, les sirve a sus mezquinos intereses.

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La ley no le sirve al pueblo. La ley es un instrumento del poder y el empresariado para someter al pueblo, para que no luche, para que no reclame, para que no se queje, para que no tire a sus gobernantes, para que no cierre fábricas, para que deje de hacer todo lo que le afecta al sistema en que vivimos. Sí necesitamos una reforma, pero no como la que nos dieron.

La “reforma judicial” de López Obrador va más lejos: Morena controla el Poder Ejecutivo del país (con la compra de votos con las tarjetas del Bienestar), Morena controla el Poder Legislativo (también comprando votos) y, ahora, con la reforma que comentamos Morena controlará el Poder Judicial tras las elecciones que se realizaron el domingo debido a dos razones particulares: la primera de ellas es que son los órganos de gobierno, controlados por Morena, los que eligieron a los candidatos que podían competir.

Es decir, solo podías competir si Morena te lo autorizaba. Pero como en la “democracia electoral” para aparentar pluralismo deben meter a sus aliados y a sus rivales, entonces Morena dio el segundo paso que fue hacer campaña abierta por sus candidatos preferidos entre el morenismo más recalcitrante.

Los sujetos que reciben una tarjeta del Bienestar (se sabe que la mayoría de los votantes de la elección fueron adultos de la tercera edad) y, dado que la lista de candidatos era muy grande, repartieron los famosos “acordeones del Bienestar”, o sea, papelitos que te decían por quién debías votar para cada cargo.

Así que ahora Morena controla el Poder Ejecutivo, controla el Poder Legislativo y controlará el Poder Judicial (porque las investigaciones sostienen que el 70% de los participantes afirmó que ellos o un familiar son beneficiarios de programas sociales y que usaron acordeones en la urna). Al expresidente de México, López Obrado, también lo cacharon usando el acordeón del bienestar en la urna.

Morena ahora controla los tres poderes del gobierno y hemos entrado a una etapa de dictadura de partido (que le sirve a un grupo importante de empresarios) que se disfraza de fiesta de la democracia. Es la dictadura de Morena, de esos izquierdistas que criticaban la democracia perfecta del PRI, quienes ahora se convierten en los nuevos dictadores de México.

La jornada del 1 de junio para elegir a los 2 mil 681 ministros, magistrados y jueces en México, nos demuestra que todo el proceso fue un error completo. Mire usted: de los 99.7 millones de mexicanos con posibilidades de votar, solo hubo 13 millones de votos válidos. O sea, la famosa elección de jueces solo le importó o interesó o sintió que le podía servir al 13% de la población mexicana.

O sea, el gobierno no supo incitar a la participación, además de que millones de mexicanos ya no confían en el sistema democrático. Además, hubo casi cerca de 11 millones de votos anulados por los votantes, o sea, de gente que fue a decirle al gobierno que su elección no tiene sentido. La cifra de votos válidos solo superó en 2 millones a la de los votos nulos. Esto demuestra el fracaso completo de la elección.

Los morenistas están muy contentos y la Presidenta, ante las cámaras, sonríe y dice que todo salió perfecto. Claro, para ellos sí: se apropiaron (con el 13% de votos de los mexicanos) del tercer poder del gobierno, el judicial. Pero para México todo es peor: acabamos de iniciar, de hecho, la dictadura de Morena en el poder. Estudiemos esto que les digo y luchemos para sacar a los dictadores del poder.

 

 

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