La semana pasada en este mismo espacio adelanté que, todo indicaba que Donald Trump ‘jugaba’ con los tiempos y se daba el lujo de adelantar que las tarifas no serían para todos los productos, evidenciando que el tema de los aranceles equivale a lo que en México conocemos como ‘el petate del muerto’ y que más temprano que tarde terminaría desechando tal medida, no sin antes haber conseguido lo que quería, quedando bien con sus electores que hicieron posible que llegara nuevamente a la presidencia de los Estados Unidos.
También señalé que el presidente Trump “es un buen negociador, pero es predecible y como tal dejará espacios que pueden ser capitalizados por el gobierno de México a propósito de la reunión de hoy en Washington entre integrantes del Gabinete de Seguridad, así como los secretarios de Hacienda y Crédito Público y de Economía con el secretario de Estado de Estados Unidos para evitar la aplicación de aranceles”.
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A una semana de distancia parece ser que no me equivoqué del todo y al menos los vehículos que México exporta a los Estados Unidos no serán gravados con un arancel del 25% durante un mes más y no como lo había informado oficialmente el gobierno estadounidense en la víspera del 4 de marzo.
Habrá que reconocer que esta prórroga no deriva solo de la voluntad del presidente de los Estados Unidos sino de la presión ejercida por los más altos ejecutivos de las empresas trasnacionales que tienen inversiones en México en el ramo automotriz, me refiero a Ford, General Motors y Stellantis (antes Chrysler), quienes fueron recibidos en la Casa Blanca y tuvieron la oportunidad de ser escuchados y atendidas algunas de sus demandas, aunque sea de manera temporal.
Lo anterior indica que el estilo de negociación del presidente Trump poco a poco va siendo descifrado por empresarios de su país y seguramente también gobiernos a quienes ha dirigido sus baterías en los últimos días (México, Canadá y China), confirmando que es predecible y solo hay que encontrar la forma para mitigar y en el mejor de los escenarios revertir los efectos de su forma de actuar y gobernar.
En el caso de México el nuevo mes de gracia significa un respiro también para otras automotrices como Mazda, Nissan e incluso Honda, las cuales ya habían externado su intención de trasladar la manufactura de algunos de sus vehículos a otro país, incluido el propio Estados Unidos para no perder la competitividad de sus productos.
Vista desde la perspectiva de la negociación, esta nueva prórroga debería ser la ruta a seguir para ir desactivando uno a uno los productos que serán sujetos de aranceles para que el impacto en la economía sea menor y no sea un año perdido en términos de empleo y de inflación, sin embargo eso solo será posible si la autoridad federal logra concitar a todos los actores clave tanto empresarios como políticos e incluso ciudadanos en general, aunque no hayan votado por Morena, es el mejor momento y también el mejor pretexto para superarlo.
Pero volviendo a los temas que originaron la imposición de dichos aranceles como lo son el flujo de migrantes y fentanilo hacia territorio estadounidense, no debe perderse de vista que lo hecho por México hasta ahora ha sido insuficiente, incluida la “entrega” de 29 líderes criminales en forma desaseada por decir lo menos y que tarde o temprano tendrá repercusiones en términos de control territorial e incluso ajuste de cuentas al interior de las organizaciones delictivas a las que pertenecían, sin descartar alguna agresión en contra de las autoridades que, apartándose de los tiempos y términos que comprende el debido proceso, los llevaron hasta territorio de los Estados Unidos como tributo u ofrenda para que los aranceles no fueran aplicados a los productos que México exporta y su impacto fuera menos dañino para la de por sí maltrecha economía.
En síntesis, yo sigo sosteniendo que si seguimos divididos como país y si el gobierno federal no toma en cuenta el sentir, las preocupaciones y propuestas de los empresarios sin distingo alguno, así como aquellas provenientes de la sociedad civil organizada, estaremos cada vez más vulnerables a la hora de negociar y por más predecible que sea la contraparte, terminará imponiendo sus condiciones dada la asimetría de las economías y la capacidad tecnológica que tienen los Estados Unidos a la hora de perseguir algún “blanco” de su interés, dentro y fuera de su país, como ya sucedió en casos emblemáticos como el del hoy expresidente y en aquel momento “hombre fuerte” de Panamá, Manuel Antonio Noriega, el líder terrorista Osama Bin Laden o el ex presidente de Irak Sadam Husein.
Así es que para la asamblea informativa del próximo domingo 9 de marzo más vale que la convocatoria incluya a todos los sectores del “pueblo”, de lo contrario solo será un mitin político más como tantos que en su momento convocó el expresidente López Obrador para envolverse la bandera y hacerse la víctima de todas las fuerzas del mal, para que todos los asistentes le aplaudieran.
Las negociaciones no se hacen en la plaza pública, eso es solo para alimentar el ego y como parte de la retórica para no cargar con la responsabilidad de sus acciones, tal como sucedió con la ya famosa “entrega” de los 29, en la cual en teoría la presidenta de la República no aparece como quien tomó tal decisión, la deslindaron, pero no por ello deja de ser responsable de ese acto ya que los integrantes de esa cosa amorfa llamada Gabinete de Seguridad trataron de aparecer como autónomos, ya parece.
Posdata. Apartándome del tema central de esta colaboración quiero recordarle a quienes se me fueron a la “yugular” hace un mes por haber dicho que 200 patrullas no eran suficientes para resolver el problema de la inseguridad en Puebla capital, los hechos del pasado domingo parecen haber confirmado que el problema de la seguridad es tan sensible como multifactorial y que en un minuto las cosas y el destino de quienes encabezan las corporaciones de seguridad pública o ciudadana puede cambiar, así hayan cometido el error ellos o alguien más de la institución a su cargo.
Solo que ahora las voces que en otros tiempos fueron muy estridentes parecen haber perdido volumen, la duda es si lo bajaron voluntariamente o hay una voz más fuerte que les impidió que se manifestaran a cambio de no sé qué.