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OPINIÓN

“Andy” López Beltrán: el interés de Morena en la UAP

Abusos de poder de los directores de Unidad Académica, los causantes de la protesta estudiantil

Pablo Ruiz Meza

Periodista con más de 30 años de trayectoria como reportero de staff, investigaciones especiales, corresponsal nacional, director editorial, autor de la columna "Nada personal" y colaborador en diferentes medios de comunicación multimedia.

Lunes, Marzo 3, 2025

Explicablemente Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, el secretario de Organización de Morena, -“la mano que mece la cuna”- tiene especial interés en los reclamos estudiantiles en la UAP.

La irrupción en redes sociales de la campaña “¡¡¡No Reelección!!! es promovida por militantes de ese partido, interesados en descarrilar la continuidad del grupo político que lidera la universidad.

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El paro de actividades estudiantiles en facultades como Medicina, por reclamos justo del alumnado -que se extendió a otras unidades académicas- fue el medio para enviar el mensaje de “Andy” interno y externo respecto a quién decidirá qué en la UAP.

No es una casualidad que al irrumpir los estudiantes de la Facultad de Medicina con reclamos por plazas de prácticas de clínica e internados -agandallados por la Escuela de Medicina del gobierno estatal-; de manera simultánea se promovieron paros en otras unidades académicas.

Un grupo político en específico instrumentó la estrategia de López Beltrán, dueño y el mandamás en Morena, para crear el entorno y contexto de “desestabilización” de la principal universidad pública, explicaron a este reportero fuentes ligadas al ámbito universitario.

En política no hay coincidencias ni “movimientos” por generación espontánea 

Coincidentemente en la adhesión de estudiantes en apoyo a las demandas de Medicina, empezaron a circular formatos de pliegos petitorios tan “pulcros” y “puntuales” en la redacción de las demandas, que solo cambiaron los textos para precisar reclamos particulares por Unidad Académica.

Por ejemplo, fueron brigadistas enviados a las unidades académicas para alentar las reuniones estudiantes y formular sus demandas en pliego de peticiones.  

Mientras un pequeño grupo de estudiantes Psicología exponían sus necesidades y acordaban cómo redactar sus demandas, en las redes sociales ya circulaba el pliego petitorio de los estudiantes de esa facultad.

Las similitudes en la redacción y los formatos de los pliegos petitorios ocurrieron en las facultades de Ciencias Políticas, Relaciones Internacionales y Sociología, del Instituto de Física, de la Facultad de Psicología, de Arte Dramático, etcétera.

La cadena de pronunciamientos con pliegos petitorios, también, casualmente ocurrieron el miércoles 26 y jueves 27, cuando una marcha de estudiantes de Medicina se dirigió a Ciudad Universitaria para manifestarse en la Torre de Rectoría, para posteriormente apoderarse de los accesos principales.

Presuntos “abogados” y “exalumnos” de la UAP empezaron a contactar vía redes sociales y telefonía celular a los representantes estudiantes para “orientarlos” de “manera desinteresada” en qué artículos de la Ley Orgánica de la Universidad podían apoyar sus peticiones, así como jurídicamente su derecho a reunirse y manifestarse.

A nadie le conviene en la universidad la intervención externa porque vulnera la autonomía universitaria.

Es necesario que la Secretaría de Gobernación del gobierno de la 4T no intervenga, que saque las manos, por muy buena intención que tenga el gobernador morenista; la UAP ya no es una “dependencia estatal” más como lo fue con Mario Marín.

Directores de Unidad Académica, coto de poder a la burocracia dorada

En buena medida, parte de la inconformidad justificada del sector estudiantil, son los problemas académicos y administrativos generados por los directores de Unidad Académica, que cometen abusos de poder.

Zalameros para preservar sus cuotas de poder, varios de ellos caciques en facultades y centro de Investigación -Instituto Ponchito, por ejemplo-, han ofrecido continuidad a Lilia Cedillo Ramírez en la Rectoría, a cambio de que les paguen con la misma moneda para reelegirse de las unidades junto con los consejeros.

Varios directores de unidad académicas, sino es que todos, gobiernan y se comportan como “virreyes” en las facultades y escuelas, a las que convierten en cotos de poder académico y administrativo.

Pese a los discursos de la administración central por la igualdad de género, contra la violencia hacia a las mujeres, contra la corrupción y el respeto a los derechos humanos, en las unidades académicas es lo que abunda.

El acoso laboral, académico y sexual es de todos los días en las facultades y escuelas, tolerado o ejecutado por los directores, con instrumentos de control como lo es el condicionamiento de entrega de calificaciones, para satisfacer pretensiones de docentes.

Al quedar proscrita la bilateralidad en el ingreso, promoción y permanencia del personal académico, esa facultad de contratación es unilateral de los directores de Unidad Académica que han construido un imperio con séquitos que han matado la academia para darle vida a las “mafias”.

Sin experiencia docente ni cumplir requisitos académicos, los directores han conformado plantilla de profesores que buscan satisfacer sus intereses personales frente al aula, sin que tenga que ver nada con la docencia; muchos de ellos jóvenes incondicionales de los directores.

Mala decisión dejar en directores la solución a reclamos estudiantiles

Una mala decisión en el actual conflicto en la principal universidad pública el dejar en manos de los directores de unidad la solución de las demandas estudiantiles, lo que ha ocasionado se radicalicen las posturas de los alumnos y decidan tomar instalaciones, como ocurrió ayer domingo en las unidades académicas adyacentes al Complejo Cultural Universitario.

En una tomadura de pelo, los directores de esas unidades académicas acudieron a las instalaciones para imponer sus condiciones, como levantar el paro y reanudar clases presenciales, ignorando el cumplimiento de las demandas estudiantiles. Flaco favor le hacen a la Rectoría.

Para sabotear los paros en esas escuelas -y otras en otros planteles- los directores decidieron cerrarles los baños a los estudiantes paristas, como una medida para boicotearlos.

En el peor de los casos, por ejemplo, fue la presencia del progenitor del director de Cine, quien insultó y hostigó a los estudiantes por realizar la suspensión de actividades. Es el colmo.

Si los directores de Unidad Académica son los principales generadores de la inconformidad estudiantil, ¿por qué creen en la Rectoría que son los indicados para resolver las demandas?

En síntesis, en Morena, desde la óptica de “Andy” López Beltrán, el modelo de control político corporativo en la BUAP está en crisis y ha decidido intervenir.

Lo que ocurre en las unidades académicas no abona a favor de la democracia universitaria para favorecer la calidad académica y la autogestión de gobierno de la universidad pública, y eso lo aprovecha en partido del régimen de la 4T.2.

X@pabl_ruiz
Face: Pablo Ruiz Meza
como_director@yahoo.com.mx

 

  

 

 

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