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OPINIÓN

Cuando la verdad deja de importar

La posverdad y su impacto en la estupidez colectiva, donde se renuncia a la reflexión crítica

Carlos Anaya Moreno

CEO de Geo Enlace, empresa de Internet de las cosas desde el año de 2010; y fundador de la Unión de Servicios Solidarios-Banco de Tiempo (2018). Se desempeñó como director General del Registro Nacional de Población de 2004 a 2010. Actualmente, es cofundador de metododelcaso.org y miembro de “Laicos en la Vida Pública”.  

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Vivimos en una era donde la verdad, más que debatida, es ignorada o relativizada. Este fenómeno, conocido como "posverdad", describe un contexto en el que los hechos objetivos pesan menos que las emociones o creencias personales en la formación de opiniones públicas (Oxford Dictionary, 2016). En palabras del filósofo alemán Dietrich Bonhoeffer: "La estupidez es un enemigo más peligroso del bien que la maldad. Contra la estupidez estamos indefensos" (Cartas y papeles de prisión, 1951, p. 43).

La posverdad, amplificada por redes sociales y algoritmos que refuerzan sesgos, fomenta lo que Bonhoeffer llamó "estupidez colectiva", un fenómeno donde las personas renuncian a la reflexión crítica y son manipuladas con facilidad.

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Características de la posverdad: Más emociones, menos hechos

La posverdad no es solo un concepto filosófico; tiene manifestaciones concretas que afectan las dinámicas sociales. Según el Oxford Dictionary (2016), este fenómeno se caracteriza por:

1. Relativización de la verdad: Los hechos pierden su universalidad, reinterpretándose según intereses grupales o individuales. Un ejemplo claro son las teorías de conspiración, como el movimiento antivacunas, que a menudo ignoran la evidencia científica (Lewandowsky, Ecker & Cook, 2017).
2. Primacía de las emociones sobre la razón: Narrativas persuasivas, aunque sean falsas, logran mayor aceptación si apelan al miedo o la indignación. Esto es común en campañas políticas que explotan sentimientos de resentimiento (McIntyre, 2018).
3. Difusión masiva de desinformación: Según un estudio de Vosoughi, Roy y Aral (2018), las noticias falsas tienen un 70% más de probabilidades de ser compartidas que las verdaderas, amplificando prejuicios y divisiones sociales.

Estas características no solo erosionan el discernimiento individual, sino que también amenazan la cohesión social al fomentar un clima de polarización y desconfianza.

Estupidez colectiva: Un subproducto de la posverdad

Bonhoeffer describió la estupidez colectiva como un fenómeno donde los individuos pierden su capacidad de pensar críticamente y se convierten en herramientas de narrativas externas. "La estupidez no es un defecto intelectual, sino un defecto humano" (Cartas y papeles de prisión, 1951, p. 43). En el contexto de la posverdad, esta dinámica se ve agravada por:

1. Aceptación acrítica de la desinformación: Estudios como el de Guess, Nyhan y Reifler (2018) muestran que las personas con menor alfabetización digital son más vulnerables a creer en noticias falsas.
2. Polarización social: Timothy Snyder, en The Road to Unfreedom (2018), argumenta que la posverdad fomenta divisiones al fragmentar la realidad y reforzar ideologías extremas.
3. Normalización de narrativas falsas: El hecho de que figuras públicas difundan información errónea sin consecuencias erosiona la confianza en las instituciones y dificulta la búsqueda de la verdad (McIntyre, 2018).

El sentido común: Un antídoto necesario

Frente a este panorama, el sentido común emerge como una herramienta poderosa para combatir la posverdad y sus efectos. Según el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (2004), "la ley moral natural, inscrita por Dios en el corazón humano, es accesible a todos mediante la razón, y su imperativo fundamental es el de hacer el bien y evitar el mal" (n. 140). Este principio refuerza que el sentido común no es solo una capacidad práctica, sino también ética.

¿Cómo el sentido común puede combatir la posverdad?

1. Fomentando el pensamiento crítico: McIntyre (2018) enfatiza que la educación en alfabetización mediática y científica es clave para identificar y combatir la desinformación.
2. Rechazando el relativismo: Benedicto XVI, en Caritas in veritate (2009), afirma que "la verdad es luz que da sentido y valor a la caridad. Esa luz es al mismo tiempo la luz de la razón y de la fe" (n. 3).
3. Promoviendo el diálogo basado en hechos: El Papa Francisco, en Fratelli tutti (2020), resalta que "la verdad no se impone por la fuerza, sino que se busca en el encuentro, el diálogo y la apertura mutua" (n. 205).

Aplicaciones prácticas del sentido común

1. Educación en alfabetización mediática: Enseñar a verificar fuentes y reconocer sesgos, como señala Lewandowsky et al. (2017), puede reducir significativamente la difusión de desinformación.
2. Responsabilidad digital: Según Vosoughi et al. (2018), los usuarios deben ser críticos al compartir contenido, evitando perpetuar noticias falsas.
3. Fomento de valores éticos: El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (2004) subraya que "la dignidad de la persona humana exige una responsabilidad compartida en la construcción del bien común" (n. 105). Esto implica priorizar la verdad sobre los intereses personales.

Un compromiso con la verdad

La posverdad ha transformado nuestra forma de interactuar con la información, debilitando el pensamiento crítico y fomentando la estupidez colectiva. Sin embargo, el sentido común, fundamentado en principios éticos y racionales, ofrece un camino para resistir este fenómeno. Como afirmó el Papa Francisco: "La política, puesta en práctica de manera sana, es una de las formas más preciosas de caridad, porque busca el bien común" (Fratelli tutti, 2020, n. 180).

Superar la posverdad no es solo un desafío intelectual, sino también moral. A través de la educación, el diálogo y el compromiso ético, podemos construir una sociedad más justa, solidaria y basada en la verdad.

Referencias
Bonhoeffer, D. (1951). Cartas y papeles de prisión. Londres: SCM Press.
Francisco. (2020). Fratelli tutti. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
Guess, A., Nyhan, B., & Reifler, J. (2018). Selective exposure to misinformation: Evidence from the consumption of fake news during the 2016 US presidential campaign. European Research Council.
Lewandowsky, S., Ecker, U. K., & Cook, J. (2017). Beyond misinformation: Understanding and coping with the “post-truth” era. Journal of Applied Research in Memory and Cognition, 6(4), 353-369.
McIntyre, L. (2018). Post-Truth. Cambridge, MA: MIT Press.
Pontificio Consejo Justicia y Paz. (2004). Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
Snyder, T. (2018). The Road to Unfreedom: Russia, Europe, America. Nueva York: Tim Duggan Books.
Vosoughi, S., Roy, D., & Aral, S. (2018). The spread of true and false news online. Science, 359(6380), 1146-1151.
Anaya C. (2025). Sentido común, guía para el bien común, Enero 09 2025. e-consulta.
Anaya C. (2024). Sentido común: antídoto contra estupidez colectiva Diciembre 05 2024. E-consulta.

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