¿No existe acaso, junto al
fracaso del Estado,
del que hoy tanto se habla,
también un claro manifiesto
fracaso del mercado?
Hans Kung
Estamos en este final de 2024, por cumplir treinta años de la crisis económica más grande que ha tenido México en mucho tiempo, la que se denominó como el “Error de diciembre”, que se trató, en principio, de una devaluación del peso anunciada por el entonces recién nombrado presidente de México, Ernesto Zedillo, que fue más severa de lo que se esperaba, ya que se agudizó con la fuga de capitales, a lo que se ha denominado como “inversiones golondrinas”, ya que ambulan en el mundo, van de un lado a otro, esperando mejores oportunidades.
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Esta devaluación del peso de aproximadamente 3 a 4 pesos por dólar de un día para el otro, y que, en el año de 1995, llegó hasta 7 pesos su valor, ocasionó un efecto inflacionario, el aumento de las tasas de interés que los deudores no podían pagar. Los bancos se encontraban en una inminente crisis porque quebrarían si es que no se les pagaba, por ello es que, se implementaron medidas por parte del Estado mexicano para salvar a los bancos.
Lo que es de todos conocido: se rescataron los bancos con un fondo creado de las contribuciones de los mexicanos, que absorbió las deudas de los usuarios de la banca y pagó las deudas con los intereses respectivos a las instituciones bancarias, esto ha repercutido hasta la fecha, ya que gran parte de las contribuciones que aun se recaudan se destinan al pago de ese fondo. Además de que México resultó endeudado con organismos internacionales y otros gobiernos, tal fue el caso del gobierno de Estados Unidos de América que autorizó miles de millones de dólares para auxiliar al gobierno mexicano, en los tiempos de la presidencia de Bill Clinton, crisis mexicana que repercutió en otras naciones, como fue Argentina, Brasil y muchos de los países de América Latina a lo que se denominó como “El efecto tequila”.
En el campo jurídico, los deudores de la banca se defendieron como pudieron, ya que se estaban cobrando por las instituciones bancarias intereses sobre intereses a lo que se le ha denominado como “anatocismo”, que llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pues los defensores de los deudores de la banca en ese tiempo sostenían que, el anatocismo era inconstitucional, ya que no se permite que se cobrara interés sobre interés.
Al final, la Corte tomó la decisión que estaba permitido el cobro de esos intereses multiplicados, sin embargo, para evitar que los deudores de la banca se convirtieran en opositores al sistema, no pagaran y de paso con ello, quebraran los bancos, esos deudores fueron auxiliados por medio del fondo que es mejor conocido como Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) y que desde su formación en el año de 1990, fue muy criticado por los partidos de oposición, asumiendo que era un fondo de dinero creado por las contribuciones de los mexicanos que no debería de utilizarse en el rescate de los bancos; sin embargo, es bien sabido que los países del mundo occidental forman esos fondos, precisamente para rescatar de las quiebras a los bancos y evitar un colapso mayor en las economías nacionales.
Esa crisis económica cerró uno de los años más complicados que ha tenido México en su historia reciente, porque hay que recordar que en 1994 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio con Canadá y Estados Unidos de América, que transformó la vida económica, jurídica, política y social del país, también el 1 de enero de 1994 se sublevó el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), movimiento armado en Chiapas; incluso, en el mes de diciembre de 1994, el gobierno recién instalado en México, sostenía que la devaluación del peso era por las amenaza de ese movimiento de los pueblos de origen de esa región sur de México.
Por si fuera poco, ese mismo año de 1994, el 23 de marzo, es asesinado el candidato del partido oficial a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, es decir, todos esos sucesos lo que ocasionaron fue un cambio profundo en México, que muchas de las cosas que hoy se viven en el día a día son repercusiones de estos sucesos que modificaron el rumbo de nuestra nación.
El ambiente generalizado que hoy se vive en algunos sectores de la sociedad mexicana actual, particularmente con los resultados de las elecciones en el mes de junio de 2024 que fueron tan abrumadores, han generado una fuga de capitales que no se había tenido en años previos, según los datos de los especialistas, ni menos aun hace seis años con la primera victoria del actual partido oficial.
Además, el movimiento que ha tenido el dólar en los últimos meses de 2024 a partir de las elecciones presidenciales, la serie de reformas constitucionales y ahora que siguen las reformas a las diversas leyes federales, incluso, recientemente con un Presupuesto de Egresos aprobado, que según los expertos, está muy comprometido con el gasto corriente -llámese pensiones-, son una serie de signos que van al camino de otra crisis económica como la de hace treinta años, o bien, como la de 2008.
Para los expertos optimistas, las condiciones del país son otras, por ello no se vislumbra algo similar, sin embargo, ¿no están las condiciones sociales, económicas, políticas y jurídicas similares en México como hace treinta años o estamos peor?; es más, ¿no existe hoy más incertidumbre y de paso, inseguridad pública que hace treinta años? ¿Cuál es la diferencia del México de ahora, con el de hace treinta años para que no exista crisis económica? ¿Cuáles serán los factores que pueden sostener que no habrá una crisis económica?
(Web: parmenasradio.org)