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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Regresar a lo básico: escribir a mano en la era digital

Escribir a mano dejó de ser una práctica usual entre los estudiantes con pérdidas para el raciocinio

Fátima Coiffier López

Licenciada en Ciencias de la Educación por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, maestra en Investigación Educativa por la Universidad Autónoma de Aguascalientes y doctora en Ciencias en la Especialidad de Investigaciones Educativas (CINVESTAV-IPN). Actualmente es académica del Departamento de Educación de la Ibero Puebla.

Jueves, Julio 11, 2024

Durante algún tiempo estuve alejada de las aulas y del contacto presencial con los estudiantes. Ahora, en la primera parte del año tuve la fortuna de compartir un espacio formativo con jóvenes universitarios.

En el primer día de clase me llevé una enorme sorpresa. Para iniciar la sesión, solicité a los estudiantes que sacaran pluma y papel. Tras mi petición, pude observar caras de incredulidad ante la sugerencia de usar artefactos que, al parecer, les parecían rudimentarios, obsoletos por decir lo menos. Solo un par de personas contaban con libreta de apuntes y plumas, los demás usaban tabletas, computadoras portátiles y celulares para tomar apuntes de la clase y elaborar las actividades solicitadas.

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Con el paso de los días, confirmé que escribir a mano dejó de ser una práctica común entre los estudiantes. Solo escuchar, registrar alguna información en sus apuntes y tomar fotos de los materiales, eran las prácticas más comunes.

Para mí, digamos, una persona chapada a la antigua, que aún utiliza libretas y los lapiceros de colores como herramientas de trabajo al momento de registrar y analizar información, sea oral o escrita, esta situación me hizo cuestionar la manera en que las nuevas generaciones hacen estos mismos procesos, así como las pérdidas que trae consigo el dejar de escribir a mano. No es un asunto de forma sino de fondo.

Escribir es una de las habilidades más complejas que los seres humanos pueden desarrollar. Biológicamente involucra el funcionamiento y coordinación de sistemas motores, cognitivos y de percepción y, socialmente, la comprensión y asunción de un sistema de escritura como artefacto cultural que se aprende mediante una instrucción sistemática (Mangen y Balsvik, 2016), incluso años de formación no garantizan un dominio absoluto de la habilidad de escribir

¿Qué implicaciones tiene dejar de escribir a mano? En primer lugar, de acuerdo con la cognición corporizada, cuando se escribe a través de dispositivos electrónicos se dejan de lado habilidades motoras involucradas en el aprendizaje. Lo cognitivo no ocurre solo a nivel cerebral, sino también a nivel sensorial y motor, así, las personas aprenden a partir de experiencias corporales y la escritura es también un asunto físico (Mangen y Balsvik, 2016). Los movimientos finos de la mano involucrados en el acto de escribir son distintos cuando se hace con un bolígrafo o con un teclado, la retroalimentación táctil de la impresión en papel difiere de la intangibilidad del texto digital en pantallas (Mangen, 2013).

En segundo lugar, hay implicaciones para la memoria a corto plazo. Mange, Anda, Oxborough y Brønnik (2015) en una de sus investigaciones invitaron a 36 mujeres entre 19 y 54 años a escribir palabras en diferentes modalidades: a mano, en teclado tradicional y teclado táctil. Las palabras fueron dictadas y las participantes debían registrarlas en alguna de estas tres formas. En términos de recuerdo libre, las participantes que escribieron a mano recordaron significativamente mejor las palabras que escucharon en comparación con aquellas que las escribieron en teclado. Según los autores, este resultado puede interpretarse como una indicación de la importancia de considerar la naturaleza incorporada de la escritura y cómo diferentes tecnologías podrían afectar de manera diferente los resultados cognitivos.

En tercer lugar, la escritura a través de dispositivos tecnológicos tiene implicaciones negativas en el recuerdo y comprensión de conceptos a largo plazo. Hotz (2016, citado en Lomelí & Leal, 2022) encontró que las personas que tomaban apuntes de una clase en la computadora, eran capaces de registrar una mayor cantidad de información y seguir el ritmo de una conferencia con mayor fluidez en comparación con las personas que escribirían a mano. No obstante, esta ventaja era temporal, pues después de 24 horas, quienes registraron la información en los equipos portátiles habían olvidado el contenido transcrito, mientras que aquellos que escribieron a mano sí recordaron el contenido de la clase por más tiempo, además, demostraron un mejor dominio de los conceptos, incluso una semana después.  

Finalmente, la escritura de apuntes en dispositivos electrónicos poco favorece el pensamiento crítico. De acuerdo con Mueller & Oppenheimer (2014, citado en Lomelí & Leal, 2022), los estudiantes que registran información a través de medios electrónicos tienden a replicar textualmente lo que el profesor dice, mientras que los estudiantes que escriben a mano tienden a reformular y registrar con sus propias palabras lo que el expositor menciona, lo cual es una expresión del pensamiento crítico.

En esta discusión queda pendiente abordar si escribir a través de lápices electrónicos sea radicalmente distinto a escribir con bolígrafo o papel, pero será asunto de quizás otra entrega o una búsqueda distinta de información al respecto. Quizá ese sea el futuro de la escritura o al menos una alternativa para incentivar a los jóvenes en la escritura a mano.

No es mi pretensión desdibujar o cuestionar los beneficios de la tecnología ni desincentivar su uso en la #ciudaddigital que habitamos, sino más bien poner en la mesa que la tecnología no debe suplir o disminuir nuestra capacidad intelectual y las posibilidades de aprender a través de nuestros cuerpos. Hay que cuestionarnos en qué contexto la expresión escrita a mano es insustituible y en cuáles actividades de escritura, la tecnología realmente es nuestra alidada.

Referencias
Henao, O. & Giraldo, L. (1992). Efectos del uso de un procesador de textos y gráficos en el desarrollo de habilidades de escritura de niños de sexto grado. Revista interuniversitaria de formación del profesorado, 6(1), 13. https://doi.org/10.5944/rifp.6.1992.12850
Lomelí, A. & Leal, G. (2022). En defensa de los apuntes manuscritos. En E. González, L. Gassós y R. Fornés (Comp.). Formación y evaluación en competencias profesionales (pp. 22-31). ITSON.
Mangen, A. & Balsvik, L. (2016). Pen or keyboard in beginning writing instruction? Some perspectives from embodied cognition. Trends in Neuroscience and Education, 5(3), 99-106. https://doi.org/10.1016/j.tine.2016.06.003
Mangen, A. (2013) … scripta manent”? The disappearing trace and the abstraction of inscription in digital writing. En K. E. Pytash & R. Ferding (Eds.), Exploring Technology for Writing and Writing Instruction, (pp. 100-114). PA: IGI Global.
Mangen, A., Anda, L., Oxborough, G. & Brønnik (2015). Handwriting versus Keyboard Writing: Effect on Word Recall. Journal of Writing Research, 7(2), 300-319.

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