En el año 2023, la UNESCO advirtió sobre un aumento alarmante en el número de periodistas asesinados en zonas de conflicto. En ese mismo sentido, Reporteros sin Fronteras, a través de su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2023, señaló que el ambiente para el periodismo es “malo” en siete de cada diez países, y satisfactorio sólo en tres de cada diez.
En ese contexto, es innegable resaltar que la labor periodística enfrenta riesgos que no sólo se circunscriben a determinadas ubicaciones geográficas o a los tipos de cobertura que realizan, las cuales se agravan por la impunidad, inseguridad y falta de garantías para ejercer su labor, así como a situaciones de desamparo que les obligan a asegurar, con sus propios medios, su seguridad e integridad, lo que los expone a agresiones que, en cientos de casos, han resultado letales.
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En el marco del Día Internacional de la Mujer resulta oportuno considerar los riesgos y desafíos del periodismo a nivel global, principalmente, a los que las mujeres estamos expuestas en el ejercicio de esa vital labor para la democracia, pues además de los riesgos antes señalados, persisten esquemas de desigualdad y prácticas como el acoso sexual, intimidación, amenazas a su integridad y a la de sus familias, acoso cibernético, hostigamiento, desprestigio y exposición pública, entre muchas otras, que han aumentado su presencia a causa de las plataformas digitales, como lo ha señalado la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La organización Artículo 19 en su informe “Violencia contra la prensa en México en 2023. ¿Cambio o continuidad? advierte que las agresiones contra periodistas se configuran de distintas maneras dependiendo de quienes son las víctimas, es decir, si son hombres o mujeres, y al tipo de cobertura que realizan. Por su parte, la organización Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) a través de su Programa de Libertad de Expresión y Género ha documentado 1 mil 547 agresiones en contra de mujeres periodistas; 696 registros de violencia institucional y 20 casos de feminicidios. Además, esta organización ha identificado aquellas acciones y omisiones que no sólo limitan su labor profesional, sino que también podrían vulnerar sus derechos humanos como los de acceso a la información y de libertad de expresión, puesto que las reporteras han sido sujetas a 977 casos de agresiones en los que predominan la violencia psicológica, física y digital.
Así, además de las difíciles condiciones para ejercer el periodismo en un entorno cada vez más complejo y el clima de violencia que impera en algunas regiones, las mujeres que ejercen el periodismo son sujetas a tratos inequitativos, estigmatización, intimidación y violencia de género de múltiples actores, un fenómeno que desafortunadamente se ha extendido al espacio digital, y que ha venido acompañado de misoginia, discriminación, discursos de odio y la vulneración de sus derechos y libertades, que se han potenciado viralizando expresiones que impactan directamente en su esfera más íntima
En este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, resulta necesario reflexionar sobre las respuestas que como sociedad, gobierno, medios de comunicación y plataformas digitales estamos implementando para solventar los riesgos que enfrentan. Las mujeres periodistas son profesionales comprometidas y determinadas; su valentía ha sido clave para construir una sociedad cada vez más plural e inclusiva de todas las voces y expresiones; por ello, es prioritario garantizar que su labor informativa se ejerza con libertad, seguridad y con la plena garantía de que sus derechos humanos serán respetados.
@bl_ibarra
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