Las crisis ponen en evidencia la falta de institucionalidad y profesionalismo del gobierno, quien sí sabía de la magnitud del huracán Otis, pero no hizo nada para prevenir oportunamente a la población. Sin duda, la muerte de muchas personas era evitable. Sin embargo, la pregunta que nos hacemos es por qué el gobierno no emitió las alertas correspondientes. La respuesta hasta hoy ha sido insuficiente y deficiente.
Hoy la prioridad es salvar vidas, superar la emergencia, restablecer los servicios y reconstruir Acapulco y otras zonas devastadas por el huracán.
Más artículos del autor
Pero es preocupante ver que el Presidente ha querido ser el protagonista de esta historia, y déjeme decirle que, esto es de manual de los dictadores populista que a lo largo de la historia han tratado las tragedias con la misma ineficiencia.
Aún no sabemos con exactitud el número de fallecidos ni la cuantía de los daños que han devastado Acapulco.
Acapulco tiene una población de 779,566 habitantes de las cuales el 85% vive directamente del turismo.
Por ello la tragedia apenas comienza, pues la ineficacia gubernamental carece de experiencia para hacerle frente a una tragedia muy lamentable.
Disfruten su voto.
El Gobierno Federal canceló el FONDEN, que era precisamente el fondo para hacerle frente a estos desastres.
Por otro lado, no hemos visto el despliegue eficiente del PLAN DNIII del Ejército.
A comparación del 2013 el huracán Ingrid fue el segundo huracán de la temporada de huracanes del 2013 y el más destructivo de la temporada. Ingrid en convergencia con el huracán Manuel en el océano Pacífico, provocaron lluvias intensas en 22 de los 32 estados de la República Mexicana, Ingrid y Manuel dejaron a su paso más de 200.000 damnificados y 157 muertos.
Ese 15 de septiembre me encontraba en el Hotel Princess de Acapulco con mis hijos, disfrutando de un puente muy agradable, hasta que le rugir del mar me despertó en medio de la noche, el mar estaba sumamente picado, no dejaba de llover, y el viento rugía sin piedad, me asomé al balcón para ver la magnitud y hacia atrás podía ver el campo de golf totalmente inundado, también vi como los caimanes nadaban y se habían salido de las lagunas, y mi pensar fue: cuando los animales huyen es por algo.
Obviamente al poco tiempo no había luz y mi impulso fue bajar a recepción a preguntar qué estaba pasando, la situación se agravaba por minutos.
Al día siguiente sabíamos que estábamos atrapados en Acapulco, no había señal de celular y todo era caos. La diferencia radica en la respuesta inmediata del Gobierno Federal. El presidente Enrique Peña Nieto, de inmediato tomó el control de la situación instruyendo a todos los secretarios de Estado, establecer los procedimientos para la atención inmediata de la población, priorizando necesidades básicas. Vaya diferencia a lo que se ve hoy, que impera la ineptitud del gobierno.
Las líneas de teléfono quedaron restablecidas en pocas horas después, y en menos de 14 horas estaban listos los puentes aéreos desde la base militar en donde muchos fuimos evacuando de forma inmediata.
En 24 horas se habían instalado potabilizadoras de agua, atención médica, y comedores comunitarios para la población. Sin excusas ni pretextos y menos aún sin raja política.
Lo que se vio fue un gobierno que supo priorizarlas necesidades, que desplazó recursos en tiempo y forma, poniendo el interés de la población primero.
Lamentablemente con “Otis” la historia es de terror. Con este gobierno llevan cinco días haciéndose bolas, con una desorganización que salta a la vista, el reclamo de la población es el mismo. ¿Y dónde está la ayuda del gobierno?
La gobernadora, como bandido, apareció después de que las redes sociales le exigieran su presencia, limpia, bañada y fresca como lechuga, a la 1 de la mañana disque a supervisar (será para evitar las mentadas de la población).
El Presidente todavía sumando un agravio más, dijo que toda la ayuda se iba a monopolizar entre la Marina, y el Ejército.
Vaya pifia, evidenciando el miedo a la sociedad civil organizada, pero que sin duda alguna como se dice coloquialmente les va a salir el tiro por la culata; además dijo que se habían entregado 8 mil despensas. Es en serio, cuando hay más de 1 millón de personas damnificadas. De ese tamaño es la ineptitud de este gobierno.
Las redes están inundadas de comentarios como: “disfruten su voto, que los ayude Morena”, “y miren no los culpo, solo digo que si podemos ayudar ayudemos”
Da mucho coraje, sí, sin duda alguna.
Mi abuela Emérita Velazquez L’arrousse de Migoya, decía: “haz el bien sin mirar a quien”.
Ya habrá tiempo de cobrarse esta ineficacia en las urnas.
Mientras tanto mi solidaridad con Guerrero.
Gobernar sí tiene ciencia y debemos de exigirle al gobierno se actúe de manera lógica, ordenada y restableciendo la cordura y congruencia, aunque suene lejano e inalcanzable en estos momentos.
México nos necesita unidos.