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OPINIÓN

Efervescencia de la derecha en México (Parte I)

La irracionalidad de la derecha o nazismo, su intención es el sometimiento de los pueblos

Rodrigo Rosales Escalona

Periodista y analista político en medios locales y nacional, filósofo, docente en nivel superior, activista social, comprometido con la justicia.

Domingo, Agosto 13, 2023

“Hermano, que mi vida cobre sentido y que sea vencido el nazismo. Me reúno con mi familia que fue asesinada por nazis. Sobre mi cuerpo coloca la fotografía de mi esposa e hijos. Gracias hermano”. Últimas palabras del soldado checheno Novgtov a un camarada del Ejército Rojo en 1944.

La irracionalidad y la intolerancia han vuelto, alerta António Guterres, secretario General de la ONU, el Día de las Víctimas del Holocausto el 26 de enero de 2017. La jornada se celebra cada 27 de enero, fecha en que el Ejército Rojo liberó el campo de concentración de Auschwitz en 1945.

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Antonio Guterres dijo en un mensaje que el mundo tiene el deber de recordar esa tragedia sin parangón en la historia de la humanidad que intentó eliminar al pueblo judío y a muchas otras personas y alertó sobre la vuelta de esos sentimientos contra ciertos colectivos.

“Por desgracia, y en contra de nuestro propósito, el antisemitismo sigue proliferando. También estamos viviendo un aumento muy preocupante del extremismo, la xenofobia, el racismo y el odio dirigido contra los musulmanes. La irracionalidad y la intolerancia están de regreso”, advirtió Guterres.

“El Holocausto no fue un simple producto de la locura de los criminales nazis, fue la culminación de milenios de odio y discriminación de los judíos, apuntó el Secretario General de la ONU con motivo del Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas de esa atrocidad”.

Entre ideología y conciencia política da un margen de distancia, porque el rol de la ideología merece algunas observaciones preliminares. La ideología puede ser definida como un sistema abstracto de ideales, valores o creencias, que guía o sostiene la agenda política concreta y las acciones de movimientos políticos. Históricamente, el término –especialmente en los escritos de Carlos Marx- tomó a menudo una connotación negativa, ya que se lo asocia con una falsa conciencia, una especie de pantalla de humo proyectada por aquellos que la promueven para impedir a las masas una percepción auténtica de la realidad.

Por esta razón los mismos dirigentes nazis preferían hablar de su ideología como una “cosmovisión” o Weltanschauung. Sea como fuere, en este artículo utilizaremos la palabra ideología para referirnos a un sistema subjetivo de ideas relacionado con la política, sin ninguna inferencia acerca de su valor en tanto verdad objetiva.

En el ensayo “Si dejamos de ser una nación”, Gian Enrico Rusconi afirma: “La más importante de las virtudes cívicas de la resistencia contra el fascismo fue la capacidad de asumir y practicar en los hechos la democracia sin adjetivos por parte de hombres y partidos que tenían concepciones diferentes y antagónicas acerca de la democracia que distorsionó oportunista en nazismo alemán como el fascismo italiano, siendo la Resistencia quien los enfrentó”. Precisamente fue la Resistencia y de la lucha que una gran parte del pueblo italiano llevó a cabo entre 1943 y 1945 contra fascistas y nazis.

En el libro El asalto a la Razón, Georg Lukács hace un análisis de la trayectoria histórica y filosófica de la corriente irracionalista (y sus derivaciones) en la filosofía alemana; partiendo, de la ideología reaccionaria-feudal como respuesta a la Revolución Francesa. De manera ponderante, en tanto que guían el análisis, los aportes teóricos de Marx y Engels están incluidos en esta revisitación de la trayectoria del irracionalismo. Lukács concluye su recorrido analítico del irracionalismo con la ideología nacional-socialista de Hitler, con lo que explica el por qué pudo consolidarse una ideología como la nacionalsocialista.

En tal caso, en México del siglo XIX, se ha mantenido una división entre la cuestión conservadora y clero con carácter laico, recordando la Guerra de Reforma, donde el conservadurismo religioso se enfrenta al liberalismo juarista. Al culminar la Revolución Mexicana se da la Guerra Cristera, también llamada Guerra de los Cristeros o Cristiada, un conflicto armado que tuvo lugar entre 1926 y 1929.

Este conflicto se inserta en las numerosas tensiones posrevolucionarias entre los sectores conservadores, de filiación religiosa, y los sectores liberales de la sociedad mexicana. Enfrentó al gobierno y a las milicias laicas mexicanas, contra facciones religiosas católicas que rechazaban las recientes medidas liberales del presidente Plutarco Elías Calles (1877-1945).

Un importante antecedente fue la promulgación de la Constitución de 1917, en la que se negaba la personalidad jurídica a las iglesias. Además prohibía la participación del clero en política, así como el culto público fuera de los templos y se privaba del derecho de bienes raíces a la Iglesia.

Los cristeros. En efecto, fueron contrarrevolucionarios y alimentarían en adelante la ideología y la tradición del pensamiento radical de derecha, que da origen inicialmente con el gobierno de Calles un modelo educativo que refuerce sentimientos de la Revolución, siendo con Cárdenas una verdadera cruzada ideológica, que se propone desfanatizar, pero también organizar y fortalecer la base de masas del régimen.

Del origen de organizaciones conservadoras y ultraderecha previo a la Guerra Cristera, en 1917 como Liga Nacional de la Defensa de la Libertad de la Religión (LNDLR), Asociación Católica de la Juventud Mexicana (ACJM), luego de su derrota, los católicos más recalcitrantes se preparan mediante las Legiones y la Base para proseguir su lucha contra Calles y luego sigue Cárdenas con su reformismo mediante un ejército de maestros rurales., quienes serían los instrumentos de esta nueva ofensiva, derivando en un auge de la derecha radical.

Por lo que la vertiente católica cristalizó en la Unión Nacional Sinarquista, la vertiente nacionalista en los Comités Pro-Raza, y la vertiente anticomunista en la Acción Revolucionaria Mexicanista y la Confederación de Clase Media. Con Ávila Camacho, la derecha gubernamental se concretó, derivando en el freno a la reforma agraria (en particular al ejido colectivo), a la política anticlerical, la reforma al artículo tercero, y la contención al radicalismo obrero con la reforma al Artículo 145 del Código Penal Federal, que fue para aplicar la “disolución social”, es decir, represión a movimientos sociales, obreros y campesinos, son sus signos más evidentes, y vuelven necesarias la existencia de estas organizaciones.

En el marco ideológico, en conjunto con la postura estatal contra movimientos sociales, las organizaciones y sus movimientos extremistas fueron una respuesta, una reacción contra la revolución, sin embargo, tuvieron escaso margen para construir una ideología alternativa que minara a la revolución mexicana, debido a que en la conciencia y memoria del pueblo, la Revolución significó razón de ser de un México contrario a lo que el conservadurismo sostuvo desde la colonia al porfiriato, considerando que los cimientos magonistas, zapatistas y villistas, más otros pensadores revolucionarios, sustentaron la revolución y dieron pilar a la Constitución de 1917, e incluso, además de anarquistas, también el Partido Comunista, que en otra ocasión expondremos su relación en aquel momento histórico.

La respuesta no tardó, porque desde los años cuarenta, católicos y nacionalistas xenófobos y anticomunistas, como en Guadalajara, el exmiembro de la LNDRL y excristero, Manuel Romo de Alba, convocó a los frustrados de la Liga, de las guerrillas derrotadas, clase medieros católicos, miembros de la ACJM, párrocos locales, e inició estructurando una organización secreta: las legiones. Romo tomó partido por el avance del fascismo y nazis, proponiendo lograr la conquista del poder mediante tácticas típicamente golpistas, alzando “las miras de los fusiles”, para evitar el derramamiento de sangre de la experiencia cristera, resultando ser la UNS, bajo la organización secreta la Base u OCA (Organización, Cooperación, Acción).

“¿Obediencia ciega o por pensamiento crítico?”: Enrique Dussel

Por lo consiguiente, la Base con apoyo económico de los más ricos de sus miembros y de la burguesía local del bajío, que buscaba “conquistar las almas” para encauzarlas a una movilización social y a largo plazo, condujera a la conquista del poder mediante la agitación pública y clandestina, la penetración, la propaganda de opinión, recurriendo a algunos medios de comunicación impresos en esa época, etcétera; acusando que era contra la política comunista del gobierno que mancillaba sus intereses (en algo se parece en el presente).

Frente a su incapacidad por crecer nacionalmente, finalmente decidió convertirse la sección cívica en Querétaro y Guanajuato, en una nueva organización: la Unión Nacional Sinarquista, convirtiéndose en la más importante organización de extrema derecha  con capacidad de diálogo de “unidad nacional”, promovida por el presidente Manuel Ávila Camacho, siendo el PAN, fundado en 1939 como una alternativa cristiana y opositora al poder posrevolucionario en México (específicamente, al entonces conocido como Partido de la Revolución Mexicana), el medio de actuación de las distintas organizaciones de derecha y ultraconservadoras, incluyendo a los rescoldos de la LNDRL, ACJM, la Base, sinarquistas y otras.

Continuaremos…

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

 

Fuentes:
Naciones Unidas. La irracionalidad y la intolerancia han vuelto, alerta Guterres el Día de las Víctimas del Holocausto. 26 de enero de 2017 en la ONU
Gian Enrico Rusxoni. Teoría crítica de la sociedad. Si dejamos de ser una nación. Ediciones. Martínez Roca. Madrid, España. 1969
Lukács. Georg. El asalto a la razón: La trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler. Grijalbo. México. 1972
Mejer, Jean. Cristiada: La guerra de los cristeros. Vols. 1 y 2. Siglo XXI. México. 1994
Alicia Olivera Sedano. La guerra cristera. Aspectos del conflicto religioso de 1926 a 1929. Fondo de Cultura Económica. México. 2020
Peter Smith. Los laberintos del poder. El reclutamiento de las élites políticas en México. 1900-19171. El Colegio de México. México. 1981
Pablo Serrano Álvarez. La batalla del espíritu. El movimiento sinarquista en el Bajío (1932-1951), Tomo I.  Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México. 1992
Vega-Leinert. El sinarquismo en México: posibilidades de un régimen fascista en 1940 en Comercio Exterior, Vol. XXVI, septiembre de 1976, pp. 1 076-1 096

 

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