En los últimos días los libros de texto gratuitos para la educación primaria han causado revuelo en medios de comunicación, redes sociales y sobre todo en padres de familia que tienen a sus hijos cursando esta etapa escolar, pero es una polémica trivial.
Se debe precisar que, en realidad, no se hace controversia sobre el contenido de los libros, porque habría que desenredar punto por punto a cada uno de estos inconformes -con este sexenio-, empezando por Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, quien es un deudor fiscal millonario, y como nunca, se le ha obligado a pagar.
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Este defraudador internacional, porque en Estados Unidos un grupo de acreedores pidieron la declaración de bancarrota como una forma de presión para asegurar sus inversiones por más de 63 mil millones de dólares, ha difundido información falsa.
Ricardo Salinas Pliego, a través de su canal y su principal presentador, porque no es periodista ni crítico y mucho menos analítico, Javier Alatorre, transmite información falsa como la educación comunista en los libros de educación gratuita.
El empresario y su presentador son los mismos que en su momento pidieron no hacer caso de las recomendaciones de salud de Hugo López-Gattel, bajo el contexto de tener sus tiendas Elektra abiertas y a sus trabajadores en sus puestos, en pleno momento de la contingencia mundial.
Salinas Pliego hace uso de sus trabajadores para exponer y defender a cualquier costo sus intereses. Recientemente se difundió la creación de la empresa Nueva Elektra del Milenio, una empresa “tenedora” de otras compañías que aprovechan un modelo fiscal diseñado durante el sexenio de Peña Nieto, para prorrogar hasta tres años el cobro de los impuestos.
Pero al final sus embates a través de sus medios son irrelevantes por la carencia de analistas, periodistas y críticos en sus espacios, y a todas luces, sólo parlantes vivos en defensa de su riqueza.
En segundo lugar, de los críticos a los libros de texto, tenemos a la Unión Nacional de Padres de Familia quienes en diversas ocasiones han manifestado su postura religiosa frente a la educación de los alumnos.
Se trata de un grupo de personas que no están de acuerdo con temas como la decisión sobre la interrupción legal del embarazo, y tampoco comparten la diversidad de los tipos de familia.
Son abiertamente conservadores, intentan ocupar espacios para impedir el avance de los derechos de todas y todos, sin una razón mayor a la de su credo y formación tradicional, ofendiéndose por señalar que se establecen otros tipos de familia, como la homosexual, o que existen infografías de los órganos reproductores masculino y femenino. Y lo peor para ellos, es que están señalados por su nombre. Ya no más el cuento de la abejita y la cigüeña.
Existen otras acusaciones como la de inculcar una educación comunista, de tener estampas de la 4T, Morena, AMLO, y diferentes gansos para expandir el control total del país y sus habitantes.
Todas las críticas carecen de sustento y seriedad. Incluso, no hay manera de poder refutar en esta columna porque no hay una persona seria que sea capaz de explicar en dónde, cómo y qué es lo que entienden ellos como comunismo, y cómo se difunde en los libros.
Simplemente un pitorreo que funciona como aquel “nos convertiremos en Venezuela” o que “el dólar subirá a más de 30 pesos”.
Finalmente, tenemos también a los especialistas que dicen ya haber leído uno a uno cada libro.
Pero estos especialistas al ser cuestionados sobre sus razonamientos, dan respuestas como atribuir la mal hechura por escribir planera en lugar de planeta, por incluir educación sexual, establecer los diversos tipos de familia, o la desaparición de las matemáticas, aunque confirman que se encuentran en un solo libro integrado (entonces no desaparecieron), o la improvisación de un nuevo modelo educativo sin haber existido antes datos piloto que coadyuvaran (falso) con lo que sí coinciden todos.
Ahora, una vez quitándonos las máscaras, hablemos de los datos.
El nuevo modelo educativo es una realidad, y es una propuesta de índole nacional, que como su envergadura exige, tuvo un proceso legislativo en donde convergen diversas voces representadas que aprobaron su implementación, y sobre todo han reconocido en más de una ocasión la necesidad de cambiar el modelo de aprendizaje.
Ante ello, se creó el modelo educativo conocido como la Nueva Escuela Mexicana, la cual tiene como principal objeto desarrollar en los límites pedagógicos el nivel crítico con base en las ciencias exactas; es decir, que comprendan lo que estudian, y dejar de memorizar para obtener una calificación.
Este modelo se implementó hace un año en treinta escuelas de cada entidad federativa, por lo que es falso que sea una invención sin datos previos. Sobre la información en los libros, no se han distribuido, por lo que no es válido querer hacer verdad las especulaciones, e intentar generar una histeria colectiva.
Tomemos esto como una oportunidad más de involucrarnos en la educación de nuestros hijos; revisemos a detalle cada uno de los libros como padres de familia sin el estigma artificialmente negativo que se intenta crear.
Memoria de Regeneración
Durante los diversos debates para la despenalización del aborto llevados a cabo en los 32 Congresos locales, así como en la Cámara de Diputados, uno de los principales puntos que sostenía la oposición para negar este derecho de las mujeres a decidir era precisamente la educación sexual.
Sostenían que en vez de presentar la propuesta de aborto, se debería establecer otra que enfocara totalmente los esfuerzos en la educación sexual, que se hablara y orientara del tema a nuestros jóvenes.
Del mismo modo, todos los grupos legislativos nos hemos pronunciado ampliamente en contra del bullying escolar, solicitando a su vez una formación empática con todas y todos los niños dentro de una escuela, en donde no fuera motivo de burla el origen étnico, sexual o económico.
En cuanto al aprovechamiento de nuestra matrícula nacional, todos coincidimos en que lo importante no es aprobar, sino aprender, por lo que memorizar datos no funciona para comprender, sino sólo para aprobar; y en ese sentido solicitábamos poner atención en todos los tipos de aprendizaje, privilegiando la inclusión y compañerismo, y no sólo la competencia entre alumnos. Al final, el propósito es que todas y todos aprendan.
Cuando se presenta la oportunidad de cambiar el modelo educativo, entonces ninguna de las anteriores importa, porque la respuesta automática y descerebrada de los opositores de nuestro Presidente Nacional, Andrés Manuel López Obrador sigue siendo “eso es comunismo” o la tradicional, “vamos camino a ser como Venezuela”.
No nos asombra que la oposición como dice una cosa dice la contraria. A eso estamos acostumbrados, sobre todo en nuestro Congreso poblano, pero lo que sí no debemos permitir, es que pretendan generar una histeria infundada, porque entonces sí, con la educación de nuestras infancias y juventudes, no.