Los astros se alinean hacia el primer domingo 7 de julio de 2024 para definir el futuro del país bajo los nuevos augurios de una experiencia vivida de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador y el acuerdo en urnas que decidirá el nuevo gobierno sexenal.
El conocimiento experimentado en el lapso transitado nos sirve para trazar la nueva ruta de viaje por iniciar, a partir del punto axial donde pasado y futuro se unen en el horizonte.
Turno de las minorías
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Las disposiciones de orden supremo han anticipado ejercicios de encuentros públicos que han de desembocar en consultas abiertas para la designación del candidato de Morena el 5 de septiembre del año en curso. Se camina en el filo de caer en actos de campaña adelantados que manchen el proceso. El método es innovador y obliga a utilizar mecanismos que respondan a una nueva realidad política.
El sistema de partidos y procedimientos electorales ha sido modificado sustancialmente, se percibe una sensación de generación cósmica.
El arribo al poder de Morena ha propiciado la galvanización de la oposición tradicional que recurrió a la coalición electoral para sobrevivir con el palio de “Va por México”; lo cierto es que quedó triturada sin posibilidad de recuperación. Morena colisiona a sus opositores y destruyó la perversión que le daba aliento: la partidocracia.
Ahora con intentos de resucitar promueven consultas ciudadanas y encuestas de opinión, estiman suficiente para recuperar la confianza de la sociedad; sin embargo, los vicios de sus líderes empañan y obstruyen la ansiada renovación.
Pero si bien los vicios de partidos caen por su propio peso, el riesgo de Morena que extiende su manto para acogerse a la forma de movimiento social corre el riesgo de transformarse en partido hegemónico que rompa la diversidad y pluralidad de la democracia.
Ahora como partido de gobierno domina 23 entidades federativas y el 33 por ciento de los municipios del país, niveles de gobierno que diluyen sus procesos de renovación debido a que las elecciones conjuntas son convenientes en naciones unitarias pero en países y federaciones; los órdenes superiores de gobierno absorben a los niveles inferiores, así las elecciones municipales terminan siendo un apéndice de las decisiones superiores.
En los municipios no existe la participación ciudadana, todo queda a resguardo de lo que determinen los partidos nacionales que suprimen y oprimen a la ciudadanía local.
Hoy la aportación de la 4T a la transformación democrática del país parece llegar a la cúspide de su grandeza, pero sin seguir un ascenso.
El camino alterno de superación está a prueba con la propuesta de Méxicolectivo, donde se reúnen ciudadanos con probada experiencia política y solidez de compromiso de servicio público de probada honradez para proponer posibles soluciones a los problemas prioritarios de la sociedad.
Méxicolectivo ha sido alentada por el partido Movimiento Ciudadano bajo la égida de respetar la libre filiación de sus integrantes, es crear un espacio de encuentro de ideas que ayuden a diseñar las políticas públicas más convenientes a favor del interés público. El Encuentro Colectivo de Puebla tiene lugar este lunes 26 de junio y su llamado dice:
“Queremos escuchar todas las voces y recoger las ideas y las propuestas de personas, organizaciones y especialistas de todos los sectores y regiones de Puebla, para construir un proyecto con visión de futuro y grandeza para México”.
Ese camino de propuestas alternativas es la ruta para construir el nuevo sistema político plural y diverso de partidos políticos dentro del cual exista una mayoría sustantiva democrática y una oposición con médula histórica donde se asiente el debate que trace la ruta de la nación
Discurso de mayorías
La era Morena cumplirá su quinto aniversario de ascenso al poder este 1 de julio. Al recordar los 31 millones de votos depositados en las urnas por hartazgo de la corrupción e impunidad de los gobiernos priistas, se reafirma un cambio en el régimen de ejercicio de gobierno y combate a la corrupción.
Como lo mandatan los “usos y costumbres”, el ágape festivo tendrá lugar en el zócalo capitalino, donde a la par de celebrar se inicia la cuenta regresiva del final de un gobierno, sin lograr del todo el combate a la corrupción. De ahí la importancia de evaluar obras, hechos y resultados.
El último año de gobierno morenista se enlaza con la sucesión presidencial; una parte corresponde al pasado, la otra es un proceso dinámico cubierto por la incertidumbre; en busca de su resultado desconoce el destino y la magnitud de sus alcances.
La era de Morena es definida bajo su líder Andrés Manuel como un sistema maniqueo de buenos y malos, de innovadores y reaccionarios, o bien desde dimensiones del tiempo como pre populistas y post populistas.
En el último tramo de la 4T se empieza a desvanecer sus oportunidades de logros, pasar al siguiente sexenio a retomar nuevas formas de expresión en la continuidad de las políticas públicas y menos de una razón ideologizada que otorgue el fervor del discurso político, así también se impregna de clamores electorales que mantengan las armas en alto de la confrontación a conservadores que intenten asaltar el poder. AMLO le rompió la espina dorsal a la partidocracia.
Los efectos constitucionales
Las giras de los “corcholatas” se reflejan como un “turismo electoral” vacuo y aburrido, se juntan los mismos para escuchar igual, la falta de piso parejo, y la mixtura entre propuestas originales con aliados necesarios presentan la oportunidad de señalar errores que se comenten en el procedimiento como ocurrió con el señalamiento de Fernández Noroña, propuesta del PT, quien advirtió la irregularidad del secretario de Gobierno de Puebla, Julio Huerta, quien funge como coordinador de la campaña de Claudia Sheinbaum, propiciando la violación de evitar que los gobiernos apoyen a los precandidatos.