Lo que todo mundo puede afirmar es que nadie cree que Andrés Manuel tenga un simple COVID. Todo México especula que es algo más grave. Y no es algo que lo deseemos, sino simplemente nos hemos acostumbrado a las mentiras que todos los días se dicen en Palacio Nacional. Este asunto es serio y antes de esta crisis de salud del Presidente ocurrieron hechos dignos de no despreciar:
Por las declaraciones del Presidente de nuestro país y sus acciones se ha presentado la crisis en relaciones exteriores más intensa de cien años. No es fácil agarrarle la cola al león como la hace Andrés Manuel a nuestro vecino del norte que son los Estados Unidos. Y también la crisis en las relaciones internas al incentivar el repudio de los simpatizantes que tiene con los que no son. Esto también no se había vivido en cien años. Es la clase denominada baja contra la clase media y alta que puede originar una crisis interna que daría como resultado una guerra civil. Ojalá y esto no ocurra. ¡Algo tenía el Presidente que mentalmente no estaba sano!
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Pero en Puebla, ¿qué consecuencias tendría al menos en la candidatura de Morena a la gubernatura? Porque tengo que ser objetivo y aunque me duela, Morena está arriba en las encuestas como partido. De todos es sabido que Ignacio Mier tiene el respaldo de la Presidencia de México para ser el candidato de Morena a la gubernatura de Puebla. Ahora bien, ¿qué pasaría si la salud de AMLO es en verdad algo grave?
Pues se cae sin duda la posibilidad de que Ignacio Mier sea el candidato de Morena a la gubernatura en razón de que su primo hermano Alejandro Armenta convence más que su familiar hasta en los simpatizantes de la oposición.
Alejandro Armenta sería el mayor beneficiado si AMLO está mal de salud como parece ser que se encuentra. Y reitero Armenta convence inclusive a muchos simpatizantes de la oposición en el estado de Puebla. Si AMLO regresa vigoroso y con buena salud, Ignacio Mier será el candidato de Morena en el estado de Puebla. Si no es así será Alejandro Armenta. Y si no al tiempo.
Como decía aquel cronista deportivo: “en la política como en el futbol el último minuto también tiene sesenta segundos y todo puede pasar”.
Sin especulaciones todo lo sabremos en las próximas horas y que conste que no digo en los próximos días.