Sorprende que sorprenda a más de uno que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) haya decidido, por ocho votos contra tres, la inconstitucionalidad de la transferencia del control operativo y administrativo de la Guardia Nacional (GN) a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Es decir, no pasó.
En realidad, ingenuamente, a mí más bien me sorprenden aquellos tres votos. Ingenuamente, repito, asumiendo que no conociera el trasfondo.
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Tres votos que olvidaron que:
Uno. El decreto en este sentido publicado el 9 de septiembre de 2022 fue objeto del obsequio de una suspensión definitiva, misma que fue advertida aquí en “¿Militarización de la Guardia Nacional? No tan rápido”
Dos. Es inconstitucional a todas luces. El artículo 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) establece a la letra que:
“Las instituciones de seguridad pública, incluyendo la Guardia Nacional, serán de carácter civil, disciplinado y profesional. El Ministerio Público y las instituciones policiales de los tres órdenes de gobierno deberán coordinarse entre sí para cumplir los fines de la seguridad pública…”
Tres. La propia Ley de la Guardia Nacional establece en su artículo 4° que “la Guardia Nacional es una institución de seguridad pública, de carácter civil, disciplinada y profesional, adscrita como órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría.”
Por último, se les olvidó también que el 18 de noviembre de 2022 se publicó el decreto por el que reforma el QUINTO TRANSITORIO de la CPEUM, en el cuál, se establece que “durante los nueve años siguientes a la entrada en vigor del presente Decreto, en tanto la Guardia Nacional desarrolla su estructura, capacidades e implantación territorial, el Presidente de la República podrá disponer de la Fuerza Armada permanente en tareas de seguridad pública”. Este decreto, que, claramente establece un criterio de temporalidad, ¿también desaparece por arte de magia?
En fin, parece que ocho ministros de la SCJN sí fueron a la escuela. Dos aparentemente sí y una definitivamente copiaba.