Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

La Cultura FIU más allá de la escuela

El vivir el aquí y el ahora, sin filias familiares o amistad, aniquilan la consciencia de compromiso

José Guadalupe Sánchez Aviña

Doctor en Educación, Sistema Universitario Jesuita ademas de ser maestro en Investigación Educativa por la Ibero Puebla realizó su licenciatura en Sociología por la UNAM . Actualmente es Académico de Ibero Puebla

Viernes, Abril 14, 2023

La que denominé como cultura FIU (Fácil, Inmediato y Útil) de ninguna manera, se limita al ámbito escolar ni tampoco es su génesis; ésta encuentra en la escuela, un medio de posible recreación, pero la trasciende.

Una sociedad en donde se tiene entre las premisas de conducta, el mayor beneficio con el menor esfuerzo, realizar acciones que reporten resultados lo más rápido posible, así como el encontrar sentido a las acciones en la medida que nos representa utilidad, genera posturas de rechazo a todo aquello que se considere inútil, que vaya más allá del presente y que requieran un esfuerzo medianamente significativo.

Más artículos del autor

Una conducta que ilustra la situación que se refiere, es la predominante idea de vivir solo el momento, consumir y consumirse, en todo lo que sea posible, pues no sabemos si viviremos mañana; tiene lógica ¿cierto? pero… ¿y si después de ese día que se disfruta al máximo, volvemos a despertar en el nuevo día? Lógico: volvamos a vivir el aquí y el ahora, pero, ¿y si este nuevo despertar se repite por los días que restan de vida?

Alejado del terreno de la moral o pretensión de prevalencia de mis valores sobre los de los demás, esta situación me resulta interesante, ya que, a juicio propio, tiene implicaciones diversas, tanto en lo individual como en lo social.

El entorno social con estas características, transfiere el sentido del consumo, no solo a los objetos o mercancías, sino a las propias personas; de la misma forma en que consumo un objeto, cual sea, eso mismo representa la persona con quien interactúo. En este sentido, quisiera traer a colación, la experiencia vivida de hace algún tiempo, allá, por el norte del país, en una sede de una importante Institución Educativa, en un auditorio, con la presencia de poco más de 200 estudiantes de bachillerato de todo el país, y unos cien académicos invitados, también de todo el país, un funcionario de alto rango, altísimo, de un sistema educativo de cobertura nacional, decía a los jóvenes, entre sus consejos, algo como lo siguiente: “en su agenda personal, debían tener, no más de diez nombres o contactos, y que en el momento en el que uno de ellos ya nos les resultara útil, era momento de cambiarlo”. No es ficción, es una anécdota, que ilustra a lo que me refiero.

Por otra parte, un entorno social como el que se describe, promueve y requiere de la ruptura de esos lazos que el sentido de comunidad alimenta; el vivir el aquí y el ahora, sin filias familiares o de amistad, aniquilan nuestra consciencia de compromiso, de responsabilidad, de solidaridad. Esto, puede provocar soledad, y experimentar carencia de futuro, carecer de sentido de vida; pero también socialmente, significa la conveniente (para los interesados en que nada cambie) inexistencia de nexos con otros para el conocer las realidades que nos afectan, por tanto, la imposibilidad de actuar de manera colectiva y transformadora, sobre ellas.

La incapacidad de generar opciones diferentes a las que se nos presentan, es otra manifestación de los efectos de esta situación. Un ejemplo, es la figura del actual presidente de nuestro país. Se vive un momento en que lejos del análisis de lo que dice y hace, de la reflexión de las repercusiones de fondo, existe adhesión o rechazo, mecánico e instantáneo, dando paso a la descalificación de unos en contra de otros. Con esto, la profundización de la división social, se incrementa.

En medio de todo esto, lo que me parece de gravedad mayúscula, es el privar de futuro, tanto a niños como a jóvenes, por lo que defino como imperativo el esforzarnos por contribuir a su recuperación; ayudar a, que conciban que, junto a este presente, cuentan con un pasado que los proyecta, pero también con un futuro que están construyendo por ellos mismos, y al cuál tienen derecho.
Bueno, eso digo yo.

 

Vistas: 764
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs