Acabó marzo con un intenso trabajo en la Cámara de Diputados y en el marco del Mes de la Mujer logramos sacar adelante proyectos legislativos en beneficio de las mujeres, niñas y adolescentes del país.
Nos pusimos las pilas lejos de banderas partidistas e ideologías de diversa índole, para aprobar la reforma a los artículos 38 y 102 de la Constitución Política, denominada como la Ley 3 de 3, para que ningún violentador, agresor sexual o deudor alimentario pueda ocupar un cargo público.
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La reforma establece que personas con sentencia firme por la comisión de delitos contra la vida e integridad corporal, contra la libertad y seguridad sexuales, el normal desarrollo psicosexual, por violencia familiar, violencia familiar equiparada o doméstica, violación a la intimidad sexual, por violencia política contra las mujeres en razón de género, no sean registrados como candidatas y candidatos para cualquier cargo de elección popular, ni ser nombrados para empleo, cargo o comisión en el servicio público.
No se trata de una ley con dedicatoria a una sola persona, sino a una sociedad que normalizó la violencia en todas sus expresiones.
La ley 3 de 3 significa cero tolerancia a la violencia para quienes busquen formar parte de las instituciones o aspirar a representar a la sociedad en un cargo de elección popular.
Lo mismo aplicará para quien aspire a ocupar la más alta esfera de toma de decisiones, o el más modesto encargo público.
Que lo escuchen bien y que lo escuchen fuerte: ¡no más agresores en el poder público! ¡Ningún agresor al poder!
Desde cualquier trinchera debemos de tener el compromiso de garantizar una sociedad donde prevalezca el respeto y la convivencia armónica.
Y tanto hombres como mujeres que sean agresores o deudores alimentarios estarán en el supuesto de la suspensión del derecho de ocupar cualquier espacio público.
La 3 de 3 contra la violencia deberá ser norma en el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Es 3 de 3 porque en el gobierno federal, estatal o municipal nunca más permitiremos que un agresor, violentador o deudor alimentario llegue al poder.
La 3 de 3 busca recuperar la ética pública en cada actuación y en cualquier relación.
En todos los casos exigiremos que las personas se conduzcan en la vida privada como en la pública en un marco de libertad, pero al mismo tiempo de observancia de la ley que nos permita recuperar la ética en la política y en el servicio público.
Escribimos una línea en la historia de nuestro país impulsando esta trascendental reforma constitucional, para que la inseguridad y violencia, queden en el pasado
En las causas de las mujeres, ponderamos la importancia de tender puentes y construir acuerdos con todos los grupos parlamentarios para avanzar en la agenda de las mujeres.
Las mujeres, las niñas y adolescentes de nuestro país lo merecen y hacemos lo que nos corresponde, legislar para erradicar la violencia que tanto daño hace.
Durante 2022, de acuerdo con el INEGI, a nivel nacional, del total de mujeres de 15 años y más, 7 de cada 10 han experimentado al menos un incidente de violencia. En 51% de los casos psicológica, seguida de la violencia sexual en un 49.7%, la violencia física en un 34.7% y en un 27.4% de la violencia económica, patrimonial y/o discriminación.
En el Grupo Parlamentario del PRI seguiremos impulsando la estructuración de un marco jurídico que permita enfrentar con eficacia una de las problemáticas más sensibles, la violencia en cualquiera de sus expresiones. Seguiremos trabajando por la construcción colectiva de una sociedad democrática, plural, incluyente, orientada en valores como la justicia, la libertad, la seguridad y la solidaridad.
Ahora está en la cancha del Senado de la República en donde esperamos se apruebe una vez de Semana Santa para que se turne a los Congresos estatales.