Binance, la plataforma de intercambio de monedas digitales nativas de la web 3.0 fue sujeta de demanda el lunes pasado por parte de la Commodity Futures Trading Commission, (CFTC) por operar productos financieros específicos, llamados derivados, sin la autorización de la citada autoridad. De hecho, si bien es permitido hacer transacciones con productos derivados en el mundo cripto, no lo es para quienes viven en los Estados Unidos mientras no cuenten con las autorizaciones correspondientes.
Para entender el tema generemos un poco de contexto. Las cripto monedas y activos que se intercambian en la Web 3.0 consisten en monedas y/o activos intercambiables y nativos de la Blockchain, que es una red o conjunto de redes descentralizadas en las cuales los particulares prescinden de intermediarios financieros, por lo que ha sido centro de atención y preocupación de las autoridades financieras internacionales.
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Dada la volatilidad de los precios de algunas cripto monedas, no todas, son susceptibles de generar productos “derivados” lo que técnicamente tiene por consecuencia mitigar la volatilidad, por ejemplo, del Bitcoin, ya asegurar su tenencia por más tiempo por parte de los inversionistas y con ello mantener e incrementar su valor conforme a las condiciones de mercado.
La demanda de la CFTC se centra fundamentalmente en la omisión de contar con los permisos y registros necesarios para operar derivados, no monedas, no tokens. Es decir, todos aquellos que cuentan con alguna cripto moneda en su plataforma son perfectamente legales, excepto por los productos derivados intercambiados por ciudadanos estadounidenses.
Continuando en el contexto, dimensionemos que el total de activos de Binance es de 59.2 mil millones de dólares e intercambia alrededor de 350 cripto monedas, con un valor el año pasado de hasta 76 mil billones de dólares con 90 millones de clientes en el mundo.
El argumento de Changpeng Zhao, CEO de Binance, con referencia a sus operaciones en los Estados Unidos es interesante. Binance no cuenta con oficina matriz física en los Estados Unidos, por lo que no es sujeto de sus leyes. Al final del día, si bien no se pueden imputar cargos criminales, no se salvará la plataforma más grande del mundo en el mundo de unas millonarias sanciones que tendrá que solventar. De ahí no va a pasar a más. Que el precio del Bitcoin en la semana cayó en un día de niveles de 28 mil dólares a 26.8 mil dólares durante el mismo día, sí. Hoy vale 28.3 mil dólares, no pasa nada.
Es importante notar que, la batalla por la regulación de una red descentralizada, que no requiere intermediarios financieros, que es perfectamente segura en términos de trazabilidad e identificación de cada una de sus operaciones, imposible de hackear dada la tecnología utilizada y la estructura en la que se conectan miles de nodos de manera simultánea con llaves de acceso a cuentas con procesos de criptografía ciertamente muy avanzados y prácticamente inviolables, preocupa a las autoridades financieras, léase Fondo Monetario Internacional, dado que es una fuente de generación de medios de intercambio de activos, que la autoridad no puede controlar y eso le incomoda. Ciertamente, existen posibilidades de fraude y han salido a la luz.
A ver. Hoy existen en el mercado aproximadamente 9 mil diferentes activos criptográficos. ¿Han salido fraudes? Recientemente FTX. Y Enron, Tyco, WorldCom, Bernie Madoff, Leheman Brothers, etc… que se encontraban bajo estándares de vigilancia estrictos una regulación cercana y actualizada.
Entonces, ojo con pensar que una regulación al mundo digital descentralizado donde todas las transacciones son perfectamente públicas y pueden ser consultadas en la Blockchain, sean en realidad una solución a posibles fraudes porque la historia comprueba lo contrario.