Seguramente en varias ocasiones se ha preguntado qué tan frecuentemente se deben lavar las sábanas y las fundas de las almohadas y de los colchones de casa. Déjeme decirle amable lector y lectora, que en estos textiles se acumula saliva, sudor, caspa, células que se descaman de la piel, y polvo del medio ambiente.
Se sabe que diariamente se producen 500 millones de células de la piel y una buena cantidad quedan entre las fibras de las sábanas, cubre colchón y fundas de las almohadas. Los detritos antes mencionados hacen que convivan con nosotros una enorme cantidad de los llamados ácaros de polvo. Para aquellos que tengan mascotas y duerman con ellas deberán agregar los pelos y células de descamación de estos peludos acompañantes, además de los hongos que viven en su piel y en la región perianal que entrará necesariamente en contacto con la ropa de cama y potencialmente con ustedes.
Más artículos del autor
Lo antes descrito solo aplica cuando estamos sanos, porque al enfermarnos podremos agregar virus de la influenza que sobreviven unos 15 minutos, pero las bacterias intestinales lo hacen hasta por cuatro horas. De hecho, si tomáramos una muestra de nuestras almohadas no lavadas crecerían 17,000 veces más colonias de bacterias que del asiento de nuestra taza del baño, como verán son una cantidad enorme de bichos potencialmente dañinos.
Es por esto por lo que es fundamental lavar cada semana nuestra ropa de cama con agua caliente y secarla al sol o en una secadora con la temperatura más alta permitida. Para la ropa de cama de un enfermo se deberá agregar en el lavado alguna sustancia antiséptica como lo es el hipoclorito de sodio (Cloralex y similares) o sales cuaternarias (Lysol y similares).
En el caso de los cubre colchones o de almohadas se deberá seguir el mismo procedimiento al menos una vez al mes. Entonces, ¿qué hacer cuando acudimos a un hotel, cabaña o albergue? Pues lo ideal sería llevar nuestra propia ropa de cama, lo que es difícil, o una buena opción es llevar alguna sustancia desinfectante y de ser posible aspirar la ropa de cama, ya que de esta forma podremos evitar los problemas que se asocian a la suciedad acumulada.