Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Mier tomado por el morenovallismo

El dilema es como sigue: o Ignacio Mier eligió a los morenovallistas o ellos lo eligieron a él

Ociel Mora

Es vicepresidente de Perspectivas Interdisciplinarias, A. C. (www.pired.org), organización civil con trabajo académico y de desarrollo económico de grupos vulnerables; y promotora de acciones vinculadas con la cultura comunitaria indígena y popular. Su línea de interés es la Huasteca y la Sierra Norte de Puebla.

Martes, Febrero 14, 2023

El morenovallismo, esto es, el grupo que gobernó con el finado exgobernador poblano y exsenador de la República, Rafael Moreno Valle Rosas, prácticamente durante una década, se ha reagrupado alrededor de la candidatura a gobernador que encabeza el señor Moisés Ignacio Mier Velazco (Nacho Mier en la propaganda), por el partido Morena.

Esto lo digo porque el personaje más visible es Fernando Manzanilla Prieto. Tal vez la excepción pueda ser una persona o dos. El resto es bagazo que lo mismo engorda una fila que otra. Son los mismos que llenaron plazas con Mario Marín y Javier López Zavala que con Rafael Moreno Valle y Tony Gali. Llenar plazas no es sinónimo de intención de voto, sino de la afición del viejo acarreo priista.

Más artículos del autor

Pero, ojo, la figura de Manzanilla Prieto en ese grupo es para tomárselo en serio. Digamos sin conceder que el diputado Mier ha reclutado a su mejor cuadro. Se trata de un buen técnico en las lides de lo político-electoral. Las elecciones no se resuelven en las urnas, ya se sabe, sino en la oscuridad de los acuerdos, de puertas adentro. De allí que sin tapujos se hable de los cuartos de guerra.

Manzanilla es un hombre organizado, enfermizamente organizado, perseverante, y seguramente como exige el oficio de político a la mexicana, perverso. Seguramente sabrá, si es que aún lo ignora, cuáles son las zonas más vulnerables de sus adversarios y allí meterá el dedo hasta doblarlos y ganarles.

Se dice que así perdió Mario Marín y ganó Rafael Moreno Valle, en un cuarto de hotel de los Estados Unidos, frente a Elba Esther Gordillo, y varias pilas de documentos. Manzanilla es el autor del triunfo del finado Moreno Valle en el 2010, y repitió la hazaña nueve años después, con otro finado, Miguel Barbosa.

Al parecer no tuvo que ver con la elección de la difunta Martha Erika, pero sí sus más cercanos. Moreno Valle, Miguel Barbosa y Marta Erika, los tres están muertos. Ninguno terminó el periodo para el que fueron electos. Luego entonces este Nacho Mier es un valiente.

Manzanilla Prieto no ha sido gobernador pero tal vez esté destinado a serlo, y seguramente él se encuentre en esa tesitura. Y en el caso de que no, quienes lo rodean sí están en ella. Ha ocupado la Secretaría de Gobernación hasta en tres ocasiones, con tres gobernadores diferentes. Se trata del segundo puesto más importante en el Ejecutivo, después del gobernador. Como puede verse, las tentaciones subterráneas no son meras ocurrencias de sus seguidores.

Desde la Secretaría de Gobernación, de donde fue titular por segunda ocasión en el interinato de Guillermo Pacheco Pulido, hizo gala de sus habilidades para persuadir alcaldes y, llegada la hora, cada cual aportó una cuota en función de su respectivo padrón, ya por Morena o ya por alguno de los partidos de la alianza. Nada nuevo. Ni nada de qué sorprenderse, así se ganan las elecciones.

Al final, ratificado por tercera vez en la Secretaría de Gobernación (anteriormente de Gobierno), con Miguel Barbosa ya en el puesto de gobernador, me temo que éste no sólo receló de la lealtad o de las habilidades de quien lo hizo ganar, sino que tal vez pudo temerle. Y fue como salidas de la nada aparecieron aquellas grabaciones y fue como abandonó la Secretaría de Gobernación, no sin antes poner de manifiesto públicamente que nunca tomó un peso, y que en todo caso fueron sus enviados quienes lo hicieron.

Pero todo esto es ya es historia.

En esta nueva etapa ha sido el propio Manzanilla Prieto quien se ha encargado de difundir en sus redes sociales el nombramiento de coordinador general que le ha conferido el diputado Mier de una cosa que para tapar el ojo al macho han llamado instituto para la transformación de la 4T. Una nadería, pues. En los hechos se pone en manos de Fernando Manzanilla la Coordinación General de la Campaña a gobernador.

Sin embargo, es en este punto en donde se abre un largo corredor de incertidumbres y confusiones. No se acaba de entender si el aspirante en cuestión busca ser candidato por el partido Morena o busca hacerlo en Acción Nacional, o de una fracción de este partido: el representado por el morenovallismo.

Visto desde fuera, el dilema es como sigue: o Ignacio Mier eligió a los morenovallistas para soltarles el timón de su eventual candidatura a gobernador, o fueron los morenovallistas quienes lo eligieron a él para la consecución de sus propósitos políticos de mediano y largo plazo. Toda vez que el morenovallismo no fue liquidado como habría querido hacer el difunto Miguel Barbosa; sobrevive o en los negocios o en la administración de Eduardo Rivera, a quien, por cierto, le juega las contras cada que puede, y puede muy seguido.

La otra lectura es en el sentido contrario, que el señor Mier haya logrado colonizar a los panistas y ahora los tenga marchando de su lado; o, porqué no, que el grupo de Eduardo Rivera se haya travestido en partidario de Morena y esté jugando en doble pista, lo cual es una quimera.

Pero, ojo, el tema de la precandidatura es un asunto reservado al partido, sus militantes y seguidores.

El problema de fondo, que importa desde la comunidad, es el eventual proyecto de gobierno del aspirante, en caso de tenerlo: cuáles son los problemas que vislumbra y cómo piensa enfrentarlos.

Al cabo de escuchar sus declaraciones y pronunciamientos en la Cámara, como coordinador de la banca de Morena, es difícil de creer que tenga alguna idea técnica al respecto. Como no la tuvieron Miguel Barbosa y Antonio Gali Fayad en su momento. Por eso nos fue como nos va y por eso cada vez Puebla está más cerca de Chiapas y Oaxaca que de las entidades pujantes del centro.

Como botón de muestra está su declaración respecto de la marcha ciudadana del 13 de noviembre en la Ciudad de México. Del discurso pronunciado por José Woldemberg, el exconsejero presidente del IFE, escribió en su cuenta de Twitter que fue una pieza de demagogia, mentiras y manipulación brutales, de un narcisismo supino (sic), y que eran más años de cárcel para Fox y el PRIANRD que los asistentes a la marcha. Es el nivel intelectual, moral y político de quien aspira a gobernar la entidad por seis años.

Vistas: 1713
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs