Son muchas las realidades que se viven en México, pero una que es innegable es la violencia permanente que se ejerce en contra de las mujeres en este país. A diario conocemos historias de mujeres violentadas, desaparecidas o víctimas de feminicidios. Este fin de semana, tuve la oportunidad de ver en la plataforma de Netflix, “Ruido”, una película que describe la desgarradora historia de las desapariciones en México, la impunidad por parte de las autoridades, así como el gran esfuerzo de colectivos ciudadanos en la búsqueda de personas desaparecidas y la lucha de las redes feministas para la reivindicación de los derechos de las mujeres.
A pesar de que he leído y estudio de manera permanente temas relacionados con la violencia que se ejerce en contra de las mujeres, durante toda la película me mantuve con una sensación de impotencia, ¿quiénes somos?, ¿en qué nos hemos convertido?, ¿cuál será la realidad que vivirán nuestras hijas en algunos años?
Más artículos del autor
Buscando datos relacionados con el tema resulta que de 1964 a mayo de 2022 han desaparecido en el país 100,000 personas, según cifras oficiales del gobierno. Para dimensionar la situación, basta con mencionar que, en México, entre 2019 y 2022, se registraron 31 mil 725 personas desaparecidas, de acuerdo con un documento del Congreso de la Unión, así como las 11 mujeres que mueren a diario debido a la violencia de género.
Son increíbles los niveles de violencia que se viven en nuestro país, además de la impunidad, la polarización, el crimen organizado, la corrupción y la negligencia de las autoridades. Es aquí cuando me detuve a pensar que cada vez que levantamos la voz, cada reflexión, cada foro, cada conversatorio, cada columna, que realizamos vale la pena para que todos estos murmullos formen gritos que sean escuchados, para que en algún momento comencemos a crear un futuro más consciente, un futuro en el que se respeten los derechos humanos, en el que nos conduzcamos desde la cultura de la paz y películas como “Ruido” sean parte de la ficción.
Pronto comenzarán a aplicarse las estrategias políticas para las elecciones de 2024. La comunicación política parece envolvernos y deslumbrarnos por las campañas con más recursos o con mayor movilidad en redes sociales; sin embargo, considero que estamos en un momento trascendental para el futuro de nuestro país. Llegó la hora de pensar: ¿en qué país queremos vivir?, ¿es esta la realidad que queremos que vivan las futuras generaciones?
Los invito a reflexionar y dejar de pensar en partidos, en divisiones, en cultos y fanatismos; pensemos en nuevos liderazgos, pensemos en personas con una nueva forma de hacer política, analicemos propuestas, exijamos una política incluyente, innovadora y creativa; que permita, mediante la escucha ciudadana, el consenso y el intercambio de perspectivas, generar políticas que se deriven del diálogo y que logren, un verdadero equilibrio de las diferentes visiones que se tienen de los complejos problemas que nos aquejan en la actualidad.