A unos días que sea 10 de diciembre, día que se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos, necesitamos preguntarnos si más allá de pensar en dignificar los derechos humanos, en realidad debemos de pensar en nuestra supervivencia o tal vez estamos destinado a la extinción, tal vez no de toda la especie, pero si la reducción significativa de la población.
Fenómenos meteorológicos extremos, enfermedades infecciosas, deterioro de la salud mental, desigualdades sociales, pueden ser los motivos que nos lleven a la extinción a la humanidad
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Según el informe publicado a inicios de enero del año 2022, en Ginebra por el Foro Económico Mundial de Davos concluye que el cambio climático ha acelerado la incidencia de inundaciones, incendios, sequías y otros eventos adversos. Un 31% de los expertos encuestados en el informe lo considera un grave riesgo a corto plazo (2 años) y casi el mismo porcentaje, un 32%, a largo plazo (10 años). La pandemia ha provocado que 51 millones de personas más hayan pasado a la pobreza extrema, una desigualdad social que puede aumentar la polarización social y alimentar tensiones internas y externas. Unida al cambio climático ha aumentado la migración, con una cifra récord de 34 millones de desplazados fuera de sus países en 2020.
Dice el paleontólogo Henry Gee que la extinción de la humanidad es "inevitable" y su cuenta atrás se acerca, esto lo platica en su ensayo “Una historia (muy) corta sobre la vida en la Tierra”. Según el especialista la cuenta atrás daría comienzo a inicios de los 2100. A comienzos del siglo XXII, "en muchos países, incluyendo los más pobres, la tasa de nacimientos será menor que la de mortandad. En algunos países, la población pronto quedará a la mitad de la cifra actual. La gente empezará a preocuparse de un nuevo problema: la infrapoblación".
"Hay más heterogeneidad genética en un grupo reducido de chimpancés que en toda la población humana. Esta poca variedad nunca ha sido buena para la supervivencia de una especie".
La calidad del esperma del ser humano lleva disminuyendo durante las últimas décadas. "Nadie conoce las razones, pero esto puede llevarnos a una menor tasa de nacimientos". Entre las posibles razones que explicarían este fenómeno, se debate que la polución podría ser una de ellas ("una consecuencia de la degradación humana del medio ambiente"). Otro factor sería el estrés: "sugiero que este podría haberse activado por el hecho de que la gente lleva un largo período de tiempo viviendo cerca el uno del otro".
La economía actual es, según este paleontólogo, otra de las causas que acelerará la extinción humana. "Los políticos están obcecados en un crecimiento económico sin frenos, pero eso no se sustenta en un mundo con recursos finitos". El ser humano ya ha "embargado" (en palabras de Gee) el 25-40% de la producción neta primaria (es decir, la materia orgánica que las plantas crean del aire, el agua o el sol). Esta cifra no solo es perjudicial para el resto de especies del planeta; dicho embargo, está teniendo efectos perjudiciales para la economía humana.
"Las personas deben trabajar más duro y durante más tiempo para mantener los estándares de vida de los que disfrutaban sus padres. Y no se suele llegar ya a esos estándares. Hay pruebas de que la productividad económica se ha paralizado o que incluso ha disminuido globalmente durante los últimos 20 años".
Un efecto colateral de los actuales apuros económicos es que muchas personas han decidido o esperar más tiempo a tener hijos o a directamente no tenerlos.
Todos estos factores son los que podrían provocar que la extinción humana diera comienzo en menos de un siglo.
Frente a todo esto no tendríamos que replantearnos como seres humanos, qué es lo que esperamos o pretendemos hacer para provocar que la especie humana sobreviva o seguimos en la ruta de ir rumbo a la extinción humana.