Un estudio reciente de la Dra. Carolyn McGettigan de la Universidad de Londres muestra que la risa es un importante signo social presente en varias especies y también en el caso de los humanos; es en ellos que la risa favorece las relaciones estrechas, es decir, empatía.
Con base en ello, decidió analizar la actividad cerebral empleando el análisis e imágenes cerebrales con rayos X cuando el sujeto observaba videos de YouTube de situaciones jocosas. Sus resultados mostraron que es la corteza prefrontal la que se activa cuando la risa fue verdadera y no cuando se agregan las risas al video como sucede frecuentemente en los programas cómicos de la televisión.
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Estudios subsiguientes mostraron que las neuronas (células del cerebro) aumentaban su actividad en la corteza cerebral auditiva y en la corteza prefrontal cuando el sujeto que ríe lo hace con felicidad y con energía, como en una carcajada y por lo tanto se valora como más auténtico.
Dados estos resultados, los investigadores pudieron determinar que nuestro cerebro es capaz de distinguir las expresiones faciales que se producen cuando reímos verdaderamente y de esta forma valorar la intención real del sujeto que está riéndose. Esto es, somos capaces de discernir si de verdad está feliz y por lo tanto con una actitud positiva hacia los demás. Estas características no se producen al fingir la risa, la cual tiene otra expresión facial y no se correlaciona con la activación de la corteza cerebral auditiva, involucrada en el acto de oír y en la corteza prefrontal, esto es en la frente, con la que se juzga el valor de la risa.
La Dra. McGettigan concluyó que es muy importante que cuando la gente ríe, verdaderamente experimente una emoción, ya que ésta favorecerá el establecimiento de relaciones más estrechas, empáticas y positivas. Así que amable lector a reír para favorecer y mejorar nuestras relaciones.