Por primera vez habrá primera ministra en Italia, y pareciera que siempre que se abren espacios políticos para mujeres nos encontramos más cerca de la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres; sin embargo, al estar leyendo quién es Giorgia Meloni de 45 años, primera mujer electa democráticamente en las elecciones en Italia bajo el lema “Dios, patria y familia”, me encontré con este discurso, como su carta de presentación:
“…Sí a la familia natural, no a los lobbies LGTB. Sí a la identidad sexual, no a la ideología de género. Sí a la cultura de la vida, no al abismo de la muerte. Sí a la universalidad de la cruz, no a la violencia islamista. Sí a las fronteras seguras, no a la inmigración masiva. Sí a la soberanía de los pueblos, no a los burócratas de Bruselas. Sí a la civilización, no a quienes quieren destruirla”, dijo exaltada y en español la líder de Fratelli d’Italia en un mitin de Vox en Marbella que incendió la campaña andaluza.
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La llegada de esta mujer marca el regreso de la extrema derecha en Italia desde la época de Mussolini en la Segunda Guerra Mundial.
Giorgia Meloni encabeza en Italia un movimiento conservador que se encuentra en gran crecimiento en Europa que apoya ideas nacionalistas como el freno a la migración masiva, a los grupos islámicos e ideologías xenofóbicas, la abolición de la ideología de género, euroescépticos, que se acompañan con conceptos doctrinales del pensamiento católico como la familia tradicional natural, la restricción del aborto y los derechos LGBTQ.
Una primera ministra de ultraderecha será la primera mujer en dirigir la tercera potencia económica y uno de los países fundadores de la Unión Europea, es un tema que debemos reflexionar y analizar a profundidad. ¿Cómo es que un partido como “Hermanos de Italia” que surge del movimiento neofascista llega al poder electo democráticamente? ¿Qué ha llevado a Italia a votar, creer y devolver al poder a un grupo político de ultraderecha? Por último, esto me lleva a preguntarme: ¿ser feminista es apoyar a mujeres o apoyar la agenda feminista?
No tengo respuestas, seguiré reflexionando y ojalá ustedes me las puedan dar.