Al hablar de la soberanía que se está logrando en el sector energético gracias a las políticas implementadas por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador con la adquisición de la refinería de Deer Park, la cual ha generado ingresos de 400 millones de dólares en los últimos meses y la construcción de la refinería de Dos Bocas en Tabasco, sin duda se está fortaleciendo nuestra economía.
Hay muchas cosas que defender en México. Nuestro país es inmensamente rico, ya que somos el cuarto país productor de plata en el planeta, fuimos también el cuarto país y hoy somos el décimo productor de petróleo; gracias a un adecuado sistema tributario con justicia distributiva, hoy tenemos la posibilidad de avanzar en la soberanía en ámbitos que nos permitan el desarrollo de la Nación.
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En ese contexto, se planteó en el pleno del Senado de la República un Proyecto de Ley para reformar los Art. 2, 3, 15, 20 y 21 de la Ley de Planeación. La iniciativa que se envió a las comisiones unidas de Hacienda y Crédito Público, y la de Estudios Legislativos Segunda del Senado, establece que la planeación del Estado, deberá preferir una soberanía financiera y económica, para no depender del exterior.
La propuesta incluye que la economía sea sustentable, con independencia de otros países, con el propósito de buscar la soberanía financiera. También plantea que, en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo, la definición de las políticas financieras se elabore con base en una soberanía económica y que el Sistema Nacional de Planeación Democrática tome en cuenta los principios de la soberanía financiera y económica del país.
Hay que recordar que, en los últimos doce años por servicio de deuda, los mexicanos hemos pagado 7.6 billones de pesos, con los que se pudieron haber construido dos aeropuertos en cada estado del país, 50 refinerías, millones de kilómetros de carreteras.
La soberanía recae en la posibilidad, como Nación, de desarrollarse plenamente en el ámbito de la economía; sin la necesidad, o ayuda obligatoria, de otros países. Se debe lograr por medio de un buen manejo de los ingresos; los cuales se obtienen de las riquezas.
La función principal que debe de realizar un Estado consiste en la prestación de servicios públicos que satisfagan a su vez una serie de necesidades públicas. Esta función es de carácter administrativa e implica necesariamente la planeación para obtener una gran cantidad de recursos materiales, preferentemente de carácter económico, administrarlos y gastarlos o invertirlos en la sociedad.
De esa manera, se plantean cinco objetivos que convendrían al país:
1. Soberanía financiera y económica.
2. La necesidad de no depender del exterior.
3. México explota recursos naturales y que las ganancias se queden en nuestro país.
4. Recaudación fiscal eficiente donde todas las personas que tengan que pagar impuestos cumplan con su obligación fiscal.
5. Economía Social para desarrollar una economía interna y sólida.
Con dichos planteamientos, México explotaría sus recursos naturales y las ganancias se quedarían en el país para que, a través de un fondo se busque el pago de la deuda externa.