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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El morral

Las generaciones en su esencia no cambian y muchas mujeres llevan un ‘morral’ a cuestas muy pesado

Alejandra Fonseca

Psicóloga, filósofa y luchadora social, egresada de la UDLAP y BUAP. Colaboradora en varias administraciones en el ayuntamiento de Puebla en causas sociales. Autora del espacio Entre panes
 

Viernes, Mayo 13, 2022

Es grande”, -me dice su amiga. Bueno, no tan grande, -se corrige. Es mayor pero no de la cuarta edad. Es muy religiosa. Siempre manda bendiciones y esas cosas, que es bueno. Me imagino que se la pasa rezando para que Dios la proteja y la ampare. Pero Dios también dice “ayúdate que yo te ayudaré”; pero a esa parte no llega. El morral que carga es demasiado pesado. Las generaciones en su esencia no cambian y lo que aprendes desde niña lo cargas para toda la vida. ¿Cómo lo desechas?

“Ahora que nos hemos reunido con los compañeros de generación de secundaria, de eso platicamos. Los códigos morales que nos inculcaron, a pesar de que en la práctica los podemos modificar a nuestra conveniencia, por dentro los traemos encriptados. Por ejemplo, puedes decir una mentira al cobrador que llega a tu casa; o les dices a otras personas que le digan que no estás, pero en tu interior te sientes culpable porque eso no son los valores que te enseñaron, y sobre todo porque tus papás daban la cara para decirle al cobrador que pasara después. ¡Eran ejemplo!

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En esos tiempos, la mujer hacía lo que el marido decía y la sometía como si ella fuera su robot, y por extraño que te pueda parecer, las educaban para ser robots de sus maridos. Si iban a comer a un restaurant, él pedía lo que todos iban a comer ¡nunca la mujer! Apenas, hace unas semanas fuimos a comer con su familia; ella quería más tostaditas con aderezo. Se dirigió a él para que lo pidiera. ¡así de increíble a estas alturas! Y cuando le dije que por qué ella nos las solicitaba, me contestó con su verdad absoluta: ‘por respeto’. ¡Imagínate!

¿Tú te imaginas la de cosas que trae esta mujer cargando en su morral? Seguramente la enseñaron a ser una ‘mujercita’ de las de antes: ‘¡lo que diga el marido es lo que se hace!’ Y si el marido decía y hacía, cometiendo gravísimos errores, ¡ella se quedaba callada porque su educación no le daba ni para oponerse, vaya, ni para pensar siquiera!

Sí, tienes razón, ya está grande como para no darse cuenta y sobre todo porque su matrimonio es un infierno. Tiene más de sesenta años, pero lo que las nuevas generaciones de mujeres nos han enseñado, en ella no permea. Puede que tenga hijas y sobrinas a quienes adora y las ve cómo salen delante de sus problemas conyugales ¡y solas toman todas sus decisiones, no se dejan y son contestatarias! Pero ella nunca lo podrá percibir como algo que puede hacer por y para sí misma. ¡No pasa por su consciencia! Todo lo que sabe es pedirle a Dios. No digo que sea malo, pero nunca va a poder dar el siguiente paso, que es darse cuenta que ella puede decidir, puede opinar y puede defenderse, ¡que puede pedirle al mesero unas tostaditas con aderezo! Pero no puede, ¡su morral es tan pesado que ni tú ni yo lo podemos imaginar!”

alefonse@hotmail.com

 

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