Todos hemos visto cómo durante estos dos años de pandemia, el arte se ha revalorizado. Cómo pasó de ser una actividad lúdica a necesaria para nuestro equilibrio en varios aspectos, sin embargo, también hemos sido testigos de cómo han disminuido las actividades culturales en nuestro entorno por la misma razón: la pandemia. Músicos, actores, cantantes, permanecieron sin actuaciones, sin escenarios. Pintores, escultores, grabadores, fotógrafos, sin exposiciones. Han sido pocos los conciertos y pocas las exposiciones llevadas a cabo y de manera virtual durante esta peculiar situación mundial.
En México la cuarentena elevó el índice de violencia familiar y de violencia de género. Con pandemia y sin pandemia, las desapariciones forzadas siguen en aumento, lo que ha orillado a colectivos a organizarse y manifestar sus demandas desde el plano artístico y documental.
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Todos estos factores -y los adyacentes- conforman un nuevo escenario: nuevas demandas sociales y nuevas propuestas culturales.
Ante estas nuevas realidades, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), desde la Cátedra Inés Amor y el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) de la Coordinación de Difusión Cultural (CulturaUNAM), convoca a un encuentro en el que se replantee la gestión cultural no como una actividad meramente administrativa sino como una actividad que responda a las demandas sociales, por lo tanto, empática. Que las políticas culturales no se basen en fundamentos meramente teóricos, sino en realidades, como son la marginación, la alteridad y el reconocimiento de nuevas identidades.
Este encuentro se suma a otros proyectos de investigación de la UNAM en torno a la pandemia de COVID-19 y su impacto en la cultura, mismas que se basaron en encuestas y estudios de opinión.
Del 21 al 25 de febrero se darán cita más de 50 especialistas provenientes de diversos países: Francia, España, Italia, Argentina, México, Estados Unidos, Uruguay y Canadá, así como representantes de la UNESCO. Cada día se abordará un tema diferente: gestionar, mediar, participar, legislar y futurear. El programa que incluye a los y las participantes, así como horarios, se pueden consultar en www.catedrainesamor.com/encuentro-internacional
Desde antes de la pandemia, la gestión cultural en este país viene arrastrando muchas inconsistencias. Por un lado, los favoritismos en la aplicación de becas y apoyos a los conocidos o amigos de los jurados. Por otra parte, México es un país multicultural, por lo que se requiere de un enfoque multidisciplinar y mucho de ciencias sociales, pues he presenciado múltiples fracasos en la aplicación de políticas culturales en diferentes contextos, precisamente por tener un enfoque meramente administrativo y/o estadístico.
México adolece, en cultura y en muchos otros aspectos, de centralismo, no hay un mínimo de equilibrio en nuestro vasto territorio, ya que tenemos una ciudad cosmopolita con una sobreoferta de actividades culturales, mientras que en provincia se carece de ellas. Son muy pocas o de dudosa calidad. Llega a haber actividades de reconocida notoriedad, pero son escasas. Hay ciudades que se distinguen en actividades artísticas y culturales como Monterrey, Xalapa, Guadalajara o San Luis Potosí.
Aún hay mucho que reflexionar desde antes de la pandemia y nuevos requerimientos ahora. Aún no hemos potencializado nuestra riqueza cultural, a nuestros artistas ni nuestros espacios.