Podemos afirmar que ser cristiano dentro del Imperio Otomano durante la segunda mitad del siglo XIX, sólo trajo dolores de cabeza a los antepasados de los libaneses poblanos.
En tres ocasiones ocurrieron serios enfrentamientos entre los cristianos maronitas, los drusos y la población islámica que habitaban los actuales territorios de Siria y el Líbano. Los desencuentros entre los tres grupos religiosos ocurrieron en la década de 1840, en 1860 y 1861 y entre 1916 y 1919.
Más artículos del autor
Los conflictos son complicados y largos de narrar; no hacen una lectura agradable por el costo humano y el dolor que dejaron tras de sí, pero, le quiero dar una idea al lector de las consecuencias devastadoras de esas guerras civiles y cuáles fueron algunos de los padecimientos de los cristianos maronitas que ocupaban las montañas del actual Líbano.
Todo esto, con la finalidad de explicar por qué emigraron los libaneses a Puebla y cuáles eran algunas de las características culturales que perduraron en los inmigrantes a partir de los conflictos civiles.
El primer incidente bélico ocurrió en 1840 entre dos grupos religiosos que aún habitan el territorio del Líbano: los cristianos y los drusos. Del cristianismo maronita escribimos en otra columna, pero la religión drusa es probablemente un tema desconocido para la mayoría de los poblanos, ya que es una espiritualidad de la que poco hemos escuchado. Esto no quiere decir que sean desconocidos para los descendientes de los libaneses, que incluso, pueden tener parientes que practican esa devoción. (1)
Los drusos son una:
Pequeña secta religiosa del Medio Oriente caracterizada por un sistema ecléctico de doctrinas y por una cohesión y lealtad entre sus miembros (a veces políticamente significativos) que les ha permitido mantener durante siglos su cercanía (Los Drusos la religión secreta de Medio Oriente, 2022).
Algunos académicos describen a los drusos como musulmanes por seguir al Corán y descender del ismailismo “una corriente religiosa de la rama chiita” del islam (Isma'ilism, 2007) (2) que, aunque acepta el texto sagrado de Mahoma, no se identifica con el credo mahometano ni practica los cinco pilares del Islam. (3)
Durante el siglo XVIII la convivencia entre los drusos y los cristianos fue estable, ya que tenían un interés común en defenderse de sus gobernantes otomanos y de cualquier otro vecino que quisiera complicarles la vida. Los otomanos gobernaban esa región a través de un emir, que se entiende en castellano como “príncipe o caudillo árabe” (Emir, 2022). Los emires no eran independientes, ya que estaban sujetos a los dictados de Estambul.
El emir comandaba las fuerzas militares de la provincia del Monte de Líbano y decidía cuando los habitantes de la zona podían alzarse en armas. También imponía y cobraba los impuestos que se tasaban a partir de los árboles de la morera o las hectáreas que poseyera cada habitante, y de los cuales pagaba tributo. (4) El poder de los emires fue duramente cuestionado en la década de 1840 (Masters, 2008, pág. 530).
Por cuestiones económicas y religiosas ocurrieron una serie de conflictos armados entre los drusos y los maronitas entre 1839 y 1856: al concluir las revueltas se le otorgó el estatus de igualdad como súbditos otomanos a los maronitas y a los musulmanes. Este ajuste se consiguió a petición de Francia, que se veía a sí misma como protectora de los intereses cristianos en las regiones otomanas de Palestina, Líbano y Siria.
El 7 de diciembre de 1842, el gobernador Omar Pasha acordó el “caimacamat” que dividió a la región del actual Líbano en dos áreas: una para los musulmanes en el sur y la otra para los cristianos maronitas en el norte. Las dos zonas estaban demarcadas por la carretera de Beirut-Damasco (Kruse, 2012).
La resolución favoreció a Francia y sus intereses mercantiles, a la vez que benefició también al Imperio Otomano, que siempre gobernaba sus territorios bajo la política de divide y vencerás, asumiendo con razón, que esto debilitaba a las elites locales y fortalecía la política de La Sublime Puerta. (5)
Esta división geográfica hecha en base a credos religiosos molestó a las poblaciones no cristianas de la región del Líbano y Siria que entendían que esta acción legal causaría el declive de su poder en la región. Se estima que perdieron la vida entre 7,000 y 11,000 personas, aunque otros historiadores afirman que fueron entre 20,000 y 25,000 víctimas. El lector se puede imaginar la devastación que esto significó, cuando se toma en cuenta que para mayo de 1845 había alrededor de 60,000 habitantes en la provincia.
El sistema que dejaron las revueltas de la década de 1840 provocó tensiones entre los drusos y los cristianos: los primeros comenzaron a incrementar los impuestos y cuotas que habían gravado sobre los maronitas. Los cristianos se levantaron en armas contra los drusos a quienes consideraban sus opresores por el cobro de impuestos.
Una revuelta de campesinos liderada por Tanios Chanine ocurrió en el norte del actual Líbano en 1858. Este disturbio detonó la guerra civil que se expandió por el actual Líbano y Siria, dejando tras de sí miles de muertos.
El alzamiento de los maronitas buscaba acabar con el sistema feudal que aún operaba en aquel territorio: exigían que los derechos de todos los habitantes fueran respetados y que los señores feudales restituyeran el dinero de los impuestos que habían cobrado hasta ese momento.
Los detractores de los maronitas alegaron que esta revuelta no podía ser local, y que seguramente había sido alentada por las potencias extranjeras. Los drusos se armaron para luchar contra lo que ellos entendían como una conspiración foránea.
Los eventos sangrientos motivaron a Napoleón III, Emperador de los franceses, (el mismo señor responsable de la Batalla del 5 de mayo y el establecimiento de nuestro Segundo Imperio) a mandar un cuerpo expedicionario liderado por el General Beaufort d’Hautpoul, quien colaboró con los Otomanos para restablecer el orden (Priestley, 1938, pág. 87).
En 1861 Francia, la Gran Bretaña, Austria, Italia y Rusia impusieron a los otomanos un tratado de paz que dio paso a un régimen llamado el Mutasarrifato que era un sistema administrativo que le dio un mayor grado de autonomía al actual Líbano. Este sistema existió entre 1861 y 1915 y contribuyó a que el actual Líbano fuera un lugar relativamente próspero y estable hasta la segunda década del siglo XX.
Durante la Primera Guerra Mundial (1914-18), el Monte del Líbano sufrió ataques por la población islámica del Imperio Otomano: en 1916 todas las carreteras que conducían a la montaña y a los territorios mayoritariamente maronitas fueron bloqueadas, de norte a sur, quedando aislado un territorio de 241,402 kilómetros, mientras que de este a oeste se bloquearon 160,934 kilómetros (Price, 1919, pág. 8).
La región del Líbano vivía del cultivo de las moreras, y la industria de la seda, del vino, del cultivo del trigo de Haurán y de la venta de pasitas, productos que exportaba principalmente a Francia, que en ese momento se convirtió en enemigo del Imperio Otomano. El bloqueo condenó a los habitantes a una hambruna terrible (Price, 1919, pág. 8).
El bloqueo generó una inflación terrible: el costo de artículos de primera necesidad que se tenían que comprar en el mercado negro. Un periódico estadounidense reportaba que los zapatos costaban $35.00 mientras que en Estados Unidos los zapatos en ese mismo período costaban entre $5.00 y $10.00 (1914 Prices on Men’s Shoes Once More, 1917).
Serían justamente estas circunstancias, las tensiones religiosas y los problemas económicos, los que finalmente empujarían a la diáspora libanesa que llegaría a México.
(1) Para leer esa columna puede seguir esta liga:
(https://m.e-consulta.com/opinion/2021-11-29/la-religion-maronita-y-la-diaspora-libanesa)
(2) Si quieres leer más sobre la fe drusa puedes consultar las siguientes fuentes:
(3) Los cinco pilares de la fe musulmana son:
a) La profesión de fe: “El creyente recita la fórmula “No existe ningún Dios excepto Dios, y Mahoma es su profeta.”
b) La plegaria ritual: Cinco veces al día en horas determinadas los fieles se dirigen a Alá con una oración en dirección a la ciudad de la Meca.
c) La limosna: Se ejerce de dos modos, espontánea y la reglamentada.
d) El ayuno durante el mes de Ramadán
e) La peregrinación a la Meca
Si desea conocer más información sobre los cinco pilares del Islam visite el sitio: “Los cinco pilares del Islam” en https://bit.ly/3raISeK
(4) Morera: Árbol de la familia de las moráceas, con tronco recto no muy grueso, de cuatro a seis metros de altura, copa abierta, hojas ovales, obtusas, dentadas o lobuladas, y flores verdosas, separadas las masculinas de las femeninas. Su fruto es la mora. Su hoja sirve de alimento al gusano de seda (Morera, 2022)
(5) Nombre diplomático que se le dio a Estambul en los siglos XVIII y XIX.
Trabajos citados
1914 Prices on Men’s Shoes Once More. (19 de Septiembre de 1917). San Diego Union and Daily Bee, págs. https://cdnc.ucr.edu/?a=d&d=SDDU19170919.2.77&e=-------en--20--1--txt-txIN--------1.
Emir. (24 de Enero de 2022). Obtenido de Real Academia Española: https://dle.rae.es/emir
Isma'ilism. (15 de diciembre de 2007). Obtenido de Enciclopedia iránica: https://iranicaonline.org/articles/ismailism-1
Kruse, C. (13 de Septiembre de 2012). Mont-Liban (1840-1860). Obtenido de Le Clés du
Moyen-Orient: https://www.lesclesdumoyenorient.com/Mont-Liban-1840-1860.html
Los Drusos la religión secreta de Medio Oriente. (21 de enero de 2022). Obtenido de El Mundo Árabe: https://elmundoarabe.org/drusos-la-religion-secreta-de-medio-oriente-druze/
Masters, B. A. (2008). Shihab family. En G. y. A ́goston, Encyclopedia of the Ottoman Empire (pág. 530). Washington D.C.: Georgetown University/Wesleyan University.
Morera. (24 de enero de 2022). Obtenido de Real Academia Española: https://dle.rae.es/morera?m=form
Price, C. (7 de Septiembre de 1919). American Saves Lebanon People from Starvation. The Birmingham Age-Herald, pág. 8.
Priestley, H. I. (1938). France Overseas: A Study of Modern Impralism. New York: Octagon Books.