Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

¿De veras te tragaste un fantasma?

El pequeño Moisés descubrió que los fantasmas dicen cosas lindas que hacen feliz al corazón

Alejandra Fonseca

Psicóloga, filósofa y luchadora social, egresada de la UDLAP y BUAP. Colaboradora en varias administraciones en el ayuntamiento de Puebla en causas sociales. Autora del espacio Entre panes
 

Jueves, Agosto 5, 2021

Esa fue la pregunta que me hizo Moisés, de ocho años, vía telefónica. Su abuelita lo cuida mientras sus padres trabajan, y ella le leyó, como ejercicio de lectura y retención, la columna publicada en este espacio el viernes 23 de julio pasado con el título Me he tragado un fantasma.”

Sonó mi teléfono y tuve la intuición de que la llamada era una buena noticia. Contesté y oí la voz jovial de una mujer que dijo llamarse Blanca y que su nieto quería hablar conmigo ‘para saber más del fantasma que me tragué’, me advirtió en tono de complicidad. Al pasarle su abuela el auricular, sin preámbulo, me soltó la pregunta¨:

Más artículos del autor

- ¿De veras te tragaste un fantasma?

- Sí, Moisés, ¡claro que me lo trague!

- ¿Y cómo sabes mi nombre?

- Porque me lo dijo tu abuelita.

- ¡Mi Tita!, ¿y a qué sabe?

- ¡A chocolate!

- ¿Por qué sabe a chocolate?

- ¡Porque le encanta el chocolate!

- ¿Cómo el de los conejitos?

- Sí, ésos.

- Y cuando te lo tragaste, ¿qué hizo?

- Le gustó porque yo había comido chocolate amargo y tenía tantito en mi boca.

- ¿Cuál es el chocolate amargo?

- El más oscurito, casi no tiene azúcar.

- Ah, ya, ¡es el que le gusta a mi Tita!, ¿ese les gusta más a los fantasmas?

- A los fantasmas les gustan muchas cosas, el que yo me tragué ¡le gusta el chocolate!

- ¿Y cómo sabes que hay un fantasma y que es bueno?

- Porque todos los fantasmas son buenos.

- ¿Entonces no te dolió la panza cuando te lo tragaste?

- No, no me dolió la panza. Los fantasmas son aire, el aroma de algo que huele rico.

- ¿Cómo?

- Si cierras tus ojos y respiras, cuando algo huele rico y te gusta, ¡es un fantasma!

- ¿Y cómo te lo tragas?

- Nuestra nariz y nuestra boca están conectadas por la garganta, entonces cuando algo huele rico también lo puedes saborear por la boca y al tragarte ese aroma, entonces te tragaste al fantasma.

- ¡Ah ya sé, como cuando mi Tita me hace la comida que me gusta y huele rico!

- ¡Sí éso, y te apuesto que se te antoja y te lo quieres comer! Moisés, los fantasmas vienen solos, no avisan y siempre los que están cerca de ti, son buenos; si te tragas uno, no te duele la panza, pero si te tragas muchos entonces tu panza se llena de tantos fantasmas que te duele mucho la panza, ¡pero sólo si te tragas muchos! Si te tragas uno, no pasa nada.

- ¿Y cómo sale?

- No sale, se queda contigo, te acompaña.

- ¡¿Cómo?!

- Cada vez que quieres platicar con alguien, ahí va a estar para escucharte, dentro de ti para decirte que eres un niño muy inteligente, que te quiere mucho y que siempre va a estar contigo porque tú eres un niño muy importante para él y te va a cuidar para que siempre estés bien. Los fantasmas que me he tragado son buenos, me acompañan, me aconsejan, me protegen y en las noches me dicen cosas lindas que hacen feliz a mi corazón, alegran mucho mi mente y bendicen mi sueño. ¡Yo sé que para ellos yo soy muy importante!

- ¿Y cómo sé que me tragué un fantasma?

- ¡Te acabas de tragar uno!

alefonse@hotmail.com

Vistas: 482
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs