Buena se está armando para poder conformar el gabinete de seguridad en nuestro municipio de Puebla, y ahora salen con la historia de que van a traer o posiblemente traigan a Eduardo Vázquez Rossainz a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de nuestro querido municipio, de hecho, se habla de que el día 15 del presente llega con Eduardo Rivera al proceso de entrega recepción.
Lo que da cuenta que el inicio de recomposición es una burla total a la comunidad y una clara señal de que nada se hará para que los daños llevados a cabo en nuestra institución policial en el municipio se puedan resarcir, y muestra la gran probabilidad de algún extraño y perverso pacto.
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Me explico:
Habiendo tantos y tan buenos policías, que de verdad conocen la problemática de nuestra entidad y nunca han dejado de estar aquí, pero además, que tienen todo: carrera policial, conocimientos, experiencia, formación universitaria en el tema, además del vigor, juventud y madurez necesarios que el puesto requiere; ahora optan por un incondicional de la inútil Lulú, quien la ha protegido y por quienes entre ambos se deben más favores que desaciertos tiene esta fracasada aprendiz y protegida de Claudia y simil de secretaria.
Esto sin contar por supuesto la total falta de conocimiento operativo en las filas policiales que tiene Vázquez Rossainz y quien únicamente tiene como logro el relacionarse con personas adecuadas a su conveniencia.
Lo único que deja ver es que hay una gran posibilidad que el mismo Eduardo haya estado dentro de los asesores o proveedores de servicios de la secretaria, y si es así, será muy difícil que le puedan fincar responsabilidades a esta señora, o que al menos le puedan encontrar y señalar irregularidades en su paso por la secretaria. Es igual que Ruiseco pero con muchos más y verdaderos estudios y malicia, además a los dos los unen una gran visión y habilidad de los negocios en beneficio de ellos mismos.
Esto extraña pues a decir por el propio Vázquez Rossainz hace años se fue de Puebla triste, desangelado y decepcionado al no ser tomado en cuenta para la grande, con la idea de no volver a la entidad, pero con la convicción de que sus nuevas proyectivas iban a cambiar de tajo su realidad.
Se fue al CISEN y otras cosas, que desde luego nunca (pienso yo) se dedicó a la operatividad, jamás fungió en la misma, salvo en el manejo de los cuerpos de socorro, de ambulancias, para lo que es experto y, además de ser, eso sí un excelente y muy acertado médico egresado de la UPAEP.
No quiero hablar de sus lealtades, pues sería el cuento de nunca acabar, sin embargo en su momento se puede hacer si esto fuera necesario. Lo que sí es, que es increíble que Eduardo Rivera no pueda encontrar perfiles adecuados en la propia ciudad de Puebla o en el orden estatal y que no tengan esos peligrosos compromisos como el de Vázquez-Rosales, a quien cuando se le separó de la Dirección de Capacitación Municipal por su ineptitud en la época de Blanca Alcalá, fue el primero en absorber a la pequeña Lulú para esconderla en el Consejo de Seguridad Pública Estatal junto con otro político caído en desgracia legal, que no tengo el mal gusto de mencionarlo por no considerarle necesario ni ser del tema.
Vázquez Rossainz entró como asesor en la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, pero como asesor de Protección Civil en su momento se le encargó la Dirección del C-4 por su habilidad real para manejar emergencias en esa área.
Nunca estuvo, que recuerde en la operatividad y ha estado mucho tiempo separado de nuestro municipio. La pregunta será: de verdad se dedicará a trabajar en una área operativa con una experiencia policial que no tiene, o preferirá pagar favores con la pequeña Lulú, que en una de esas la nombre su asesora (y no sería difícil) con tal de seguirla protegiendo de no sé qué favores.
Total que nuestro personaje en comento comparado con el francés, Joseph Fouché, resulta un niño de pecho y sale perdiendo por tres cuerpos y media cabeza, por mencionar el argot de las carreras.
Hábil en olvidar su historia, de cómo ingresa a la seguridad y los amigos que lo apoyan. En ese sentido, él sólo tiene uno y no estoy seguro que el presidente electo lo sepa, pero él edil no lo es.
Cómo me dueles Puebla. Ahora sólo quedará esperar el ver si el tocayo Vázquez Rossainz privilegia su responsabilidad y lealtad a nuestra entidad, o prefiere las lealtades perversas que de años traía…al tiempo. Sólo que en Puebla lo que urge es el cambio que promete Eduardo Rivera Pérez.
¿O no?
Juzgue Usted