Queridos amig@s bienvenidos a esta su columna Notas a la Carrera. El día de hoy platicaré una anécdota de mi niñez, es una historia que narra el deseo insatisfecho por una muñeca que nunca trajeron ni los ‘Reyes Magos’ ni ‘Santa Claus’; esto por ser despistados ya que no supieron entender cuál era el juguete solicitado. Muchos años después, llegó el tan anhelado regalo pero de una manera singular.
Mi muñeca Comiditas
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Transcurrían los días felices de la niñez en la ciudad de México. Salir por las tardes, discurrir por sus grandes avenidas en medio de un tráfico vehicular que parecía nunca acabar, era algo cotidiano. En aquellas tardes de lluvia, el negro pavimento brillaba con el reflejo del agua y se iluminaba con luces de colores por los reflejos de los muchos anuncios luminosos.
En aquellos años era obligado que todas las familias de México nos despertáramos los domingos con el programa obligado de “EN FAMILIA CON CHABELO.” Todos los niños disfrutábamos de la programación infantil heredada por don Guillermo González Camarena del Canal 5. Dicho canal daba entretenimiento a los niños con las caricaturas de Don Gato y su Pandilla, el Pájaro Loco, etc. En fin, entre corte y corte comercial anunciaban una muñeca que comía, tomaba agua, movía la boca por medio de un movimiento mecánico; por lo tanto, había que cambiarle el pañal. Esa muñeca se convirtió en mi juguete ideal. De manera natural como la mayoría de niñas el instinto maternal se hacía presente, -quería tener esa muñeca para quererla y cuidarla como a mis demás muñecas-, todas tenían nombre y una personalidad propia. Siempre jugaba con mi hermana a las comadres y platicábamos sobre los problemas con nuestros hijos: las muñecas.
Cada Navidad y 6 de enero, cuando iban a llegar, ya sea Santa Claus o los Reyes Magos, preparaba la carta con todo detenimiento. En mi lista el primer regalo que solicitaba era esa muñeca. Pasada esa noche tan esperada y después de cenar rosca con chocolate, mi papá nos ponía a cantarle a los Reyes Magos... nos íbamos a dormir con la ilusión de despertar para ver nuestros juguetes. Al otro día bajamos corriendo para ver qué juguetes nos habían traído. Eran generosos, los Reyes Magos, llegaban muchos juguetes: bicicletas, patines, otras muñecas, ropa, y hasta dulces de Laposse, de los que tenían una pasita; pero al final de cuentas la muñeca nunca llegó. Recuerdo haber pensado un día, -"ya no voy a pedir nada, porque no me cumplen lo que quiero"- y también se lo dije a mi madre: -¡Ya no quiero nada!... ¡si no me cumplen lo que quiero! Y siempre me complacían mis padres, eso sí, tengo que reconocerlo, fui la mayor de tres. Un poco consentida.
"Cada espera tiene recompensa"
Con los años ya quedando atrás la niñez llegó la época de la adolescencia, los cambios de la juventud hicieron que pronto llegaran nuevos intereses, nuevas metas. Llegue a Tehuacán, me dediqué a estudiar la preparatoria, muchos admiradores y pretendientes, con ellos llegaron otros tipos de regalos: serenatas, flores, discos y muchas cosas más. Anteriormente la mujeres nos casábamos muy jóvenes. En esos años en Tehuacán no había universidades, y mi mamá no me dejó ir a Puebla a estudiar, quería ser abogada, y lo fui, pero muchos años después. Me casé con el Maestro Carlos López Cárdenas. Luego, al paso del tiempo, me llegó un muñeco de carne y hueso, y como todo lo hago “A la Carrera” a los 6 meses y medio de gestación en medio de un embarazo de mucho riesgo, a los 21 años fui mamá, me había llegado "el niño de mis ojos" un muñeco de ojos verdes. Mi Angelito que fue mi segundo amor después del cariño que le he tenido a mi padre, con él jugaba mucho, siento que lo traté como hermano, con él coincido en temas políticos, él es muy político, amigo de todo el mundo.
Mi imposible maternidad hizo que por 15 años y 11 meses; no llegara otro bebé más. Ya estaba a punto de adoptar una beba, cuando en esos días un tratamiento milagroso, me hizo llevarme la sorpresa de mi vida, ¡Venia otro bebé! El moderno ultrasonido nos dijo: ¡es una niña!... ¡no podía ser! ¡Que emoción!..... ¡Los sueños sí se hacen realidad! ¡Eso pensé!, ¡Por fin! Disfrute mucho el embarazo, le leía y cantaba mucho a mi beba. Nació de 7 meses y 3 semanas.
¡Al fin!..."la muñeca Comiditas", el juguete anhelado de mi niñez. Por esta nena de carne y hueso de nombre Eleonora Soledad Isabel, también padecí mucho en el embarazo al igual que con su hermano “Piqui”. "Elen", “Leoncita” o" Solecito" como a ella le gusta que le digan, fue un gran regalo de vida, cambié mi vida por ella. Ella es mi mejor amiga, mi cómplice, mi seguidora, mi compañera.
Elencita superó todas las expectativas que tenía con aquella muñeca de mi niñez, mi niña me cuida y yo a ella, me ama y me sigue a donde quiera que voy. Hay cosas secretas y personales que solo a ella o a mi madre les comentaría, ellas son mis verdaderas amigas. Las que mejor me conservan los secretos, las que me aman, me cuidan y me protegen. Ellas son mi tesoro.
Con esto quiero dejar en claro que se cumplió mi sueño de tener una muñeca de carne y hueso. Ahora sí, ya tenía la muñeca a la que tenía que vestir y arreglar. Ella es artista, muy inteligente, le gusta aprender de todo, desde pequeña guisa muy bien, pinta, diseña, es muy deportista, muy cariñosa, muy comprensiva. La eduqué de una manera diferente, algún día platicaré el método.
Con esta experiencia aprendí que todo lo que le pedimos al universo te llega. Hay que pedir con fe, y con certeza de pensamiento; la vida hará viva cualquier petición que le hagas. La muñeca Comiditas llegó muchos años después, pero llegó.
En otro orden de ideas, deseo comentarles que estoy en la recopilación de una serie de poemas que he logrado escribir a lo largo de varios años. Esperemos que el libro pronto se pueda presentar en varios lugares.
Este martes recordaremos al gran compositor mexicano José Alfredo Jiménez en su programa Vanguardia Manantial Informativo edición radio:
Para esta edición entrevistaremos a Luis Alfredo Jiménez, heredero de sangre y talento del gran compositor guanajuatense, José Alfredo Jiménez. Es prudente recordar que el maestro José Alfredo es un reconocido cantautor mexicano, que con su música ha logrado traspasar fronteras. Sus temas son un derroche de talento y sentir del pueblo de México, sus canciones son todo un símbolo del folklore del pueblo Azteca. Nuestra raza sufre y canta ante las adversidades. Las canciones del maestro han sido interpretadas en todo el mundo por grandes artistas de talla tanto nacional como internacional.
Por otra parte, nos da mucho gusto recibir mucha información de todos los lugares en donde se escucha nuestro programa Vanguardia manantial informativo edición radio, en muchos municipios de la Sierra Negra como: Vicente Guerrero, amigos de Eloxochitlán se han reportado al programa, gente de los Cues y Teotitlán de Flores Magón Oaxaca, de diversas colonias de la Ciudad de México, y por la web estamos llegando a diversos lugares del planeta.
Más adelante enviaremos un reporte de las estadísticas de los sitios y lugares en donde nos escuchan…. Un saludo y nos leémos hasta las próximas: Notas a la Carrera.
HACEMOS UNA PETICIÓN POR EL ETERNO
DESCANSO DEL GRAN CARICATURISTA
ANTONIO HELGUERA
DESCANSE EN PAZ.