El próximo jueves 24 de junio a las cinco de la tarde, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ha organizado la presentación virtual del libro Estrategias para la formulación de proyectos universitarios: investigación, intervención, diseño y desarrollo tecnológico de la Dra. Luz del Carmen Montes Pacheco, coordinadora del Doctorado Interinstitucional en Educación en la Ibero Puebla.
Tanto la autora como la organizadora de esta actividad me han hecho el honor de invitarme como comentarista de esta obra que, a pesar de su extensión breve, hace una aportación muy sólida, bien sustentada y al mismo tiempo clara y práctica al campo de la metodología de construcción de proyectos universitarios de diversos tipos, planteando elementos muy relevantes que sirven de guía tanto a los estudiantes que tienen que elaborar proyectos como a los profesores que los guían y dirigen.
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Es por ello que hoy dedico este espacio que generosamente me brinda e-consulta para compartir una síntesis del comentario que haré en dicha presentación. Espero que sirva para generar interés en esta obra que recomiendo ampliamente.
El concepto Proyecto, “…Tiene referencia en el latín como proiectus, entiendo el prefijo pro- para reflejar la idea de futuro, hacia adelante, y el participio iācere, al respecto de iactus, por lanzar, con raíz en el indoeuropeo *ye-, por tirar o lanzar…”, es decir, un proyecto es un constructo que plantea una idea o visión de futuro que va a mover a una persona, un grupo o una institución, proyectándola hacia un mejor escenario.
Si consideramos que las universidades son entidades vivas y en movimiento porque se deben a la sociedad a la que sirven que por definición también es un sistema dinámico y cambiante, podemos entender que la vida universitaria se caracteriza por la generación continua de proyectos que van desde el nivel institucional -proyectos de planeación y desarrollo en las funciones sustantivas-; el de las distintas disciplinas o departamentos -proyectos de gestión de programas académicos, proyectos de diseño curricular, de formación docente, de investigación, etc.- hasta los proyectos de planeación de cursos o asignaturas.
Por otra parte, la formación de los estudiantes requiere también de la formulación y desarrollo de proyectos que pueden ser herramientas para el aprendizaje de una asignatura –Aprendizaje basado en proyectos- o de síntesis de los conocimientos y competencias desarrolladas -proyectos integradores de evaluación- y también requisitos de titulación como la elaboración de tesis o proyectos de intervención, diseño o desarrollo tecnológico requeridos para la obtención del título de licenciatura o de maestría.
Existen también programas, sobre todo a nivel de doctorado, cuyo objetivo es la formación en investigación o desarrollo e innovación tecnológica en los que la formulación adecuada y pertinente de proyectos es esencial porque forma parte del eje rector del trayecto formativo de los estudiantes.
Sin embargo, como bien dice la autora en el inicio de la primera parte del libro (p. 15), normalmente se sigue en la mayoría de los casos “…la ruta clásica de un proyecto de investigación, sin que precisamente lo sea (n)”.
Este es el primer elemento, diría yo, el elemento problemático general que da origen al libro y en el que en lo personal yo creo que sería muy importante que la autora pudiera profundizar en un trabajo posterior: el de la distinción entre distintos tipos de proyectos según su intención.
En este campo, la autora plantea una tipificación que resulta indispensable y a veces se da por sentada, pero en mi experiencia no está claramente distinguida entre los estudiantes -no solamente de licenciatura sino aún de doctorado- e incluso entre muchos de los profesores que dirigen este tipo de trabajos.
Resulta por tanto muy iluminadora esta tipificación entre proyectos de investigación científica -que aportan conocimiento original sobre un problema en un campo disciplinar determinado-, de intervención -que buscan resolver algún problema práctico o mejorar una situación social concreta-, de diseño -que pretenden crear soluciones gráficas, arquitectónicas o tecnológicas innovadoras también en contextos determinados-, de desarrollo o apropiación tecnológica -que buscan proponer una solución tecnológica práctica que requiere de un diseño o incluye su realización (p. 24)- y proyectos que en el texto se refieren como “casos especiales” en los que se da alguna combinación entre los tipos anteriores.
El tipo de proyecto de que se trate depende de la intención que se tenga para realizarlo, de manera que una aportación fundamental desde mi punto de vista es precisamente la necesidad de que, al plantear la realización de un proyecto en cualquier nivel de la vida universitaria, se analice primero la intención para elegir el tipo de proyecto que responda a esta intención y seguir la lógica de planteamiento, fundamentación, diseño metodológico y tipo de reporte que sea adecuado.
El fundamento teórico del libro como lo dice la Dra. Montes está sobre todo desarrollado a partir de la obra del Dr. Javier Nava González, experto en temas de desarrollo del pensamiento, argumentación científica y métodos de generación y aplicación de conocimiento. El reconocimiento a las aportaciones de este autor en la formación de la Dra. Montes y en el planteamiento general del libro me parece un ejemplo no sólo de explicitación del fundamento sino de humildad, honestidad y agradecimiento que resaltan la profesionalidad de la autora de esta obra.
Además de la influencia y sustento aportado por Nava, el libro está sustentado en un número amplio y pertinente de referencias de autores expertos en diversos campos relacionados con la metodología y el diseño de proyectos, lo que le da a este libro una solidez digna de resaltarse porque la obra combina de manera muy afortunada la claridad y la practicidad con la densidad académica en sus planteamientos.
En lo personal me gustaría hacer explícita una parte del sustento que no aparece referida en el texto y es el conocimiento original generado por la misma autora a lo largo de su trayectoria amplia y diversa tanto en tipos de proyectos como en disciplinas en las que como ella lo afirma, ha aplicado los elementos que ahora sintetiza y comparte en su libro. Prácticamente ha dirigido y aplicado sus conocimientos teóricos y metodológicos en todas las áreas del conocimiento salvo las de Diseño y Arquitectura -y tal vez de Ciencias Médicas-donde como ella misma afirma, también podrían ser aplicables los elementos que esta obra aporta.
El resultado de esta muy consistente y sólida trayectoria de la Dra. Luz del Carmen Montes Pacheco tanto en su formación como en la aplicación de sus conocimientos metodológicos en la coordinación, dirección y elaboración propia de proyectos de diversos tipos en la vida universitaria es un libro-manual que reitero, hace una gran aportación al campo de la metodología de elaboración de proyectos y con ello, a la de la formación de estudiantes universitarios de licenciatura y posgrado que recomiendo ampliamente.
Esta obra debería ser una guía de cabecera, de consulta constante para todos los que se están formando en las instituciones de educación superior y tienen que elaborar y desarrollar proyectos de investigación científica, diseño, aplicación, desarrollo y apropiación tecnológica o proyectos que combinen algunas de estas modalidades y para quienes formamos a los futuros profesionales e investigadores de este país tan necesitado de desarrollo científico y tecnológico, de innovación y de diseño para resolver sus problemas económicos y sociales de urgencia pero que no ha logrado generar una cultura que tenga estos elementos como prioridad para la construcción de una sociedad más justa e incluyente.