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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El MIB y los 5 siglos de Puebla (II)

Aquello que ostente el sello de Moreno Valle Rosas que se transforme en algo que no lo recuerde.

Patricio Eufracio Solano

Es licenciado en Lenguas y Literaturas Hispánicas y maestro en Letras, ambos por la UNAM; así como doctor en Historia por la BUAP. Estancias de investigación en la Universidad de Georgia, y en la Universidad Complutense, donde se benefició de la beca para Hispanistas extranjeros del Ministerio de Cultura del Gobierno de España.

Miércoles, Julio 31, 2019

En esta entrega continúo el análisis apuntado sobre el Museo Internacional del Barroco.

El pleito expropiatorio entre Ricardo Henaine Mezher y Rafael Moreno Valle Rosas por el predio sobre el que se erige el MIB, fue a machetazos. La añeja pugna entre ambos personajes se exacerbó en marzo del 2011, cuando bajo el comando de Víctor Carrancá Bourget, Roberto Moya Clemente y José Cabalán Macari, 200 policías estatales “recuperaron la noche del viernes el predio de 18. 7 hectáreas que tenía en posesión el empresario” según publicó el portal Animal Político; todo ello bajo el amparo del entonces Juez segundo de lo Civil del Distrito Judicial de Cholula, Jared Albino Soriano Hernández.

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Tomado el predio, de inmediato se inició la carrera para darle uso y con ello complicar su recuperación. El resultado fue la construcción del MIB y del Ecoparque Metropolitano.

Para Rafael, el MIB era su alter ego; su Palace Versailles; su Taj Mahal; su  Escorial. La gran edificación poblana por la que habría de ser recordado en la posteridad. No se equivocó. Es más que recordado por ella; no en el sentido y sentimientos que él previó, pero, sin duda, está más que presente en boca y mente de todos los poblanos.

Es tal la animadversión que provoca el MIB, que pocos hoy, muy pocos, se atreven a defenderlo públicamente (cuando, antes del 24 de diciembre pasado, le sobraban admiradores). De ahí el espectro actual que lo persigue; por lo que, al igual que el NAICM en su momento, su desaparición sería aplaudida por muchos (algunos de estos: súper morenovallistas por 8 años, hoy redimidos por MORENA), sin importar que esta debacle obedeciera más a una cuestión de egos e ideologías, que de dinero y utilidad pública.

Aun así, la predecible caída del Museo Internacional del Barroco no tiene necesariamente que arrastrar en su desbarranco a su vecino y compañero: el Ecoparque Metroplitano; pero como la intención del nuevo gobierno es trastocar todo aquello que ostente el sello y firma de Moreno Valle Rosas, lo prudente sería que dicho espacio se transforme en alguna cosa que no lo recuerde.

Siendo así, expongo mi propuesta para ello.

1. Hace unos meses, en este mismo espacio, al señalar un posible Plan Cultural 2020-2030 propuse acciones para aprovechar los espacios del Ecoparque; las retomo ahora para no pecar de (muy) tautológico:

“Siendo la superficie del Ecoparque en cuestión de 21 hectáreas, se podrían asignar alrededor de 700 metros cuadrados para cada uno de los 217 municipios, dejando lo demás, casi 60 mil metros cuadrados, para senderos y servicios. En el espacio asignado, cada municipio decidiría en montar, de forma permanente o cambiante, aquello que considerara que los representa mejor y que resulta indispensable que conozcamos todos los que no somos de ese lugar”.

El desarrollo de un proyecto de este tipo necesita del concurso armónico estatal y municipal. Asimismo, demanda estudios históricos y patrimoniales bien documentados que permitan a los distintos municipios definir, con suficiencia informativa, cuál de los sitios o edificaciones de su  localidad resultaría más idóneo para representarlos, ya que la decisión sobre ello no debe quedar, de ninguna manera, en manos de una sola persona, sino de la comunidad toda.

Un mínimo contenido informativo para cada uno de estos espacios debería contener breve y sucintamente: la historia del municipio, su localización en el Estado, sus fortalezas culturales, sus festividades más representativas, imágenes de sus paisajes más espectaculares, indumentaria propia, fragmentos orales de sus idiomas y, sobre todo, a su gente, muchas imágenes de su gente.

Uno más de los elementos culturales permanentes que deben poblar el Ecoparque, es la representación fotográfica (inmune a la intemperie) de la fauna y flora más importante y singular del Estado. Dichas imágenes podrían contener la traducción de lo representado en las distintas lenguas que se hablan en nuestro territorio.

En el inicio del sendero del Ecoparque que colinda con el MIB, sería conveniente colocar un vasto espectacular que informe al visitante sobre las efemérides, actividades y acciones culturales que ese día o semana o mes, se desarrollan en el Estado; como complemento a ello, la dependencia cultural y turística de cada uno de los municipios mencionados en el espectacular, podría ampliar la información al respecto. Esta labor de difusión bien podría recaer en jóvenes cursantes de Servicio Social, adiestrados para tal fin.

No estoy del todo seguro si este giro en la vocación del Ecoparque podría aliviar un tanto la tirria que el MIB provoca entre los poblanos, pero estoy cierto al afirmar que la presencia cultural de todos nuestros municipios, congregados en este espacio, dejaría un mejor sabor de boca que la indefinida existencia que hoy pervive en tan vasto territorio.

2. Si atendemos a la poca información veraz relativa a los vericuetos contractuales y legales que sustentan los Proyectos de Prestación de Servicios establecidos por Rafael Moreno Valle Rosas, se concluye que la cancelación y consecuente desaparición del MIB, no pasa de ser un buen deseo. Si, como se rumora, los compromisos financieros del MIB se encuentran bajo la tutela de Banorte, el posible conflicto por su continuidad o finiquito se dará contra personajes de gran presencia e influencia política y monetaria del país. A la luz de esto creo que sería conveniente sopesar, ya sea, su renegociación financiera  o bien, su venta. Cualesquiera de estas posibilidades es más que terrible.

No obstante, y como lo señalé en la entrega anterior, mi sentir es que debe continuar como recinto cultural. Afortunadamente, no tengo que ser yo quien resuelva el destino y desenlace de este asunto. Lo cierto es que el museo ya existe y demanda una decisión, pues no puede permanecer en el limbo. El tiempo y su inclemente verdad, no se detiene y el inmueble está en los límites de manutención y conservación, pero a un tris de entrar en la espiral del deterioro.

El Lago de los Chismes

1. ¡Consummatum est!  Este 31 de julio es el último día de la gubernatura interina. Los elogios y parabienes que cosechó por su actuación Guillermo Pacheco Pulido son, sin dudar, merecidos. Sin embargo, en materia cultural los resultados fueron parcos, sino es que nulos. La designación de Montserrat Galí Boadella, sustituyendo a Anel Nochebuena, no aportó mayores avances en los casi seis meses de su encomienda. En este tiempo permanecieron, acaso sin cambio, los mismos cuadros y programas que ya existían, pero en medio de una profunda catatonía que no consiguió diferenciar la acción de la inacción cultural. La persistencia de los directivos designados por los dos gobiernos anteriores, alimentó la suspicacia sobre las reales intenciones de mejoría que se anunció. La confusión morenovallista sobre el papel particular del Turismo y la Cultura, continuó sin modificaciones.  Por ello es que la percepción del interinato en materia cultural, no suma al entusiasmo por lo vivido en este medio año en otras materias de la administración de Pacheco Pulido.

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