Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Violencia urbana

En la mayor parte de sus expresiones se torna productora de enfermedades.

Ricardo Velázquez Cruz

Es abogado notario y actuario egresado BUAP. Diplomado en Análisis Político Escuela Libre de Ciencias Políticas de Puebla. Especialidad en Derecho Agrario UNAM; Maestría en Derecho Constitucional y en Juicio de Amparo UAT. 

Lunes, Julio 29, 2019

Dr. Ricardo Velázquez Cruz.

La violencia, ante todo, tiene un impacto decisivo en las condiciones de vida de las personas integrantes de cualquier sociedad; máxime porque atenta fundamentalmente contra la misma integridad física, así como a su supervivencia, al tiempo que menoscaba su calidad de vida y, a la larga, erosiona las redes básicas de interacción social que sustentan el desarrollo de una comunidad.

Más artículos del autor

Tal como se plantea en la actualidad; la violencia, sobre todo aquella que no concluye con la muerte, altera directamente el denominado “estado  de completo bienestar físico, mental y social” de los afectados, mismo que ahora se entiende como “salud”. Es por ello que en este sentido, la violencia, en la mayor parte de sus expresiones se torna productora de enfermedades.

En ambientes de violencia, las personas deben lidiar con condiciones de morbilidad y riesgos de mortalidad que en otras circunstancias no deberían afrontar. La morbilidad por causa de la violencia tiene a su vez un efecto en los sistemas de salud de la sociedad, pues aumenta la demanda de los servicios de salud que en la mayoría de las veces no están preparados para  hacerle frente. La sobrecarga del sistema sanitario no sólo se ejerce en la atención de los traumatismos ocasionados por la agresión que suele ser lo más frecuente, sino que también involucra otras áreas fundamentales para alcanzar la salud, como son la rehabilitación física, atención psicológica, recuperación de las capacidades productivas y la adaptación a las nuevas limitaciones orgánicas.

Cabe mencionar que el concepto de “violencia” tiene varias acepciones. Si bien en su sentido más genérico se refiere al uso de la fuerza física extrema, también es cierto que la definición adoptada para entenderla como problema de salud pública se refiere al “uso o amenaza de uso de la fuerza física con la intención de hacerse un daño a sí mismo o hacérselo al otro”. En esta definición hay dos elementos de vasta importancia, en primer lugar el concepto se refiere a la fuerza física y en ese sentido se excluyen otros tipos de agresiones que no se enmarcan en el ámbito  de lo corporal. En segundo lugar, el concepto incluye también la variable de la intencionalidad, la cual excluye aquellos hechos no intencionados que producen lesiones; es decir, los accidentes. Sin embargo, al hablar de violencia urbana debe hacerse una precisión adicional. Muchos autores se refieren al término de “violencia urbana” aproximándolo a la criminalidad, aunque la mayor parte de la violencia ejercida en contra de una persona tiene una dimensión delictiva y, por tanto, está penada socialmente por la ley. Usualmente se ha adoptado el término para hacer referencia al crimen  cometido en los entornos públicos de las grandes ciudades.

Sin embargo, la denominada “violencia urbana” sería aquella violencia ejercida en el marco de las relaciones y dinámicas enmarcadas por la convivencia urbana, cuyas expresiones más frecuentes son el robo a mano armada, amenazas, sobornos, agresiones, golpes, secuestros y homicidio.

Vistas: 503
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs