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Opinión



Dos reflexiones electorales

Miércoles, Junio 19, 2019 - 18:16
 
 
   

Se trata de elecciones distintas, aunque tengan lugar el mismo día.

Víctor Reynoso

Universidad de las Américas Puebla

El pasado 2 de junio en Puebla se realizaron elecciones en 5 municipios, además de la elección de gobernador. Los resultados llaman la atención por el contraste. La participación fue de 33% en la elección de gobernador, mientras que en las municipales varió entre el 58 y 74%. En la de gobernador ganó el candidato de Morena y sus aliados; el PRI, tercer y último lugar en la elección de gobernador, ganó cuatro de los cinco ayuntamientos. Movimiento Ciudadano ganó uno.

Lo que reflejan estos datos es que se trata de elecciones distintas, aunque tengan lugar el mismo día, con los mismos partidos, y en territorios compartidos. No es lo mismo el PRI en una elección que abraca todo el estado, al PRI en municipios donde la lista nominal va de 2 mil a 25 mil ciudadanos. Parecería que la realidad política, los problemas, la relación entre candidatos y electores, son radicalmente distintas.

Es difícil ver esa realidad en los municipios pequeños. ¿Cuántos habitantes del estado pueden identificar la localización y características principales de Mazapiltepec, Tepeojuma, Ahuazotepec, Cañada Morelos y Ocoyucan? ¿Qué explica que los resultados de las elecciones hayan sido tan distintos a las de gobernador? ¿Qué nos dicen esas diferencias sobre la realidad política de nuestro estado y nuestro país? Alguien los llamaría “el Puebla profundo”, por esa dificultad para verlos.

Desde la distancia solo es posible especular. La mayor participación puede deberse a que a los ciudadanos les interesó más elegir a la autoridad más cercana, el ayuntamiento, que la lejana gubernatura. Pero también que a los partidos que ganaron las elecciones municipales (PRI y MC) les interesaron más esas elecciones que las estatales. Apoyaron más a sus planillas en esos municipios que a sus candidatos a gobernador. Las razones de esto último no son claras.

Tampoco es claro qué tanto ganaron y perdieron Enrique Cárdenas y su principal apoyo partidario, el PAN, en la elección de gobernador. Si se considera que perdieron la elección (el PAN después de haber ganado tres elecciones consecutivas en el estado), pues son perdedores netos. Pero sería una conclusión que no considera el contexto.

Para Cárdenas es su primera elección. Carecía de experiencia política, salvo su infructuoso intento de ser candidato independiente en 2018. Como primera vez no estuvo mal: derrotó por amplio margen al candidato de Morena en la zona metropolitana del estado. De nada, pasó a tener un capital político notable.

La cuestión se complica si nos preguntamos qué tanto la gente votó por él, y qué tanto voto por el PAN. Aunque el dilema entre partido y candidato es en cierto sentido falso: la gente vota considerando ambos, o considerando tres cosas: el candidato, el partido y el vínculo entre los dos.

Véase en la historia de la capital poblana el caso de Gabriel Hinojosa Rivero. Dos veces ha sido candidato a presidente municipal. La primera, por el PAN, ganó. La segunda, por el Partido del Trabajo, perdió con una votación muy modesta. El perfil de Hinojosa (empresario, urbano, hijo de panista destacado, primo de panista destacado) lo acerca más al PAN que al PT. Algo notaron los electores en estos vínculos.

En uno de sus peores momentos, el panismo recuperó su votación histórica en Puebla. Mal momento nacional: después de la derrota de Ricardo Anaya. Mal momento estatal, después del morenovallismo. Difícilmente pudo haberse recuperado con cualquier otro candidato.

Desde otro punto de vista, parece claro que difícilmente Cárdenas habría obtenido esa votación como candidato independiente, o como candidato del PT.

Algo bueno vieron los electores en la relación entre Enrique Cárdenas y el PAN. Aunque quizá ni Cárdenas y su equipo, ni los panistas poblanos y nacionales, lo vean tan claro.


Semblanza

Víctor Reynoso

El profesor universitario en la Universidad de las Américas - Puebla. Es licenciado en sociología por la UNAM y doctor en Ciencia Social con especialidad en Sociología por El Colegio de México.

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