Alejandro Armenta
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La unidad nunca ha estado en disputa con la legítima competencia entre compañeros de partido, entre quienes compartimos los mismos principios profundamente democráticos de la Cuarta Transformación (4T).
En el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), al que llegué como un hecho muy afortunado de mi vida, en abril de 2017, la democracia es un valor innegociable y espíritu de este instituto que fundó Andrés Manuel López Obrador, Presidente de la República.
Mi decisión de participar en el proceso interno de mi partido a la elección extraordinaria por la gubernatura, y construir también una alianza con los del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES), busca encabezar una opción que rescate los orígenes político, ético y moral que le dan sustento a la 4T, para nuestro estado.
Esta decisión, tomada con madurez, prudencia y con mi familia, amigos y compañeros de Morena y otros partidos que me invitan y me piden participar, tiene una sola meta: rescatar Puebla, reconciliar a Puebla.
La Puebla que vemos hoy, la que vivimos y viven nuestros hijos actualmente, no es esa por la que luchamos todos nosotros, al lado de nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador.
De ahí que como poblano y en conjunto con cientos de miles de voces que me llaman y me alientan a esta participación, me ofrecen su apoyo y caminan hoy conmigo, considero que debemos encabezar la llegada contundente de la 4T a nuestra entidad, esa que ya está en desarrollo a nivel federal con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Mis derechos constitucionales y mis derechos políticos están plenos y sé que mi inclusión es elemento que fortalece la vida interna de Morena y, consecuentemente, lo hará también con nuestros aliados del PT y PES, cuando llegue el momento.
En este sentido, considero que el Consejo Estatal de Morena es el órgano de partido que, con fundamento en sus Estatutos, debe procesar en primera instancia esta ruta.
Hoy, el Consejo está en sesión permanente y en sus integrantes reconozco la expresión más auténtica de la militancia que dio origen al Movimiento de Regeneración Nacional y luego a la constitución de Morena como partido político nacional.
Tengo el compromiso absoluto de ser factor de unidad, tengo el interés de participar y abonar para que a Puebla le vaya mejor con esta Cuarta Transformación que ya inició.
Tengo absoluta claridad de que mi participación abona al fortalecimiento de la democrática interna en Morena, en donde –soy un convencido- no habrá líneas ni dados cargados.
En ese sentido, comparto la visión de mis compañeros de que ejercer la democracia no es una dádiva, sino es un compromiso: asumir derechos y obligaciones. Nada más, pero nada menos.
Y así lo entiendo, porque a lo largo de mi carrera siempre he tenido el honor de ganar en las urnas y en la participación democrática, cada oportunidad de representación popular.
Represento, con cientos de miles de poblanos, una opción que busca reconciliar a Puebla, que busca llamar a la unidad y que quiere construir el gobierno humano que nos merecemos los poblanos.